Redacción Deporpress | La presidenta del CD Unión Isora, Carmen Rosa Hernández, atendió a la llamada de Deporpress para contar la última hora de Cristian Brito, jugador agredido durante el pasado fin de semana en el campo de la UD Ibarra, quien afortunadamente ha salido con éxito de su paso por quirófano tras la fractura en mandíbula, tal como nos confirmó su padre, Luis Brito en esta entrevista.
Sobre la intervención, Hernández comenta que “la operación, dentro de lo que cabe, ha salido bien. Le han puesto tres placas, dos por el puente de la mandíbula y la otra por donde nos suelen salir los cordales. Está en recuperación, de manera favorable. Si no tiene complicaciones, le darán este miércoles el alta hospitalaria”.
Cuestionada por la situación de sus progenitores, relata que «están fatal. Hablamos con ellos después de la operacion y Luis me comenta que cuando cierra los ojos, ve a Cristian en el suelo«. Un hecho lamentable que ha afectado sobremanera Cristian. «Es una experiencia horrible, pero no hemos hablado de si quiere volver o no a jugar. El chico estaba muy nervioso antes de la operación, no es para menos. Ha visto que ha sido noticia en todos lados, donde ha leído que casi no lo cuenta, es normal«. Una situación delicada donde tanto el club como la familia del chico se han volcado totalmente con su causa. «La abuela de Cristian vive en Santa Cruz, así que se quedarán toda esta semana allí para ver cómo evoluciona, aunque tienen su domicilio en Guía de Isora«.
Respecto a la respuesta de la UD Ibarra, confiesa que no coincide en su totalidad con las medidas adoptadas, como en la retirada de su Juvenil B de la competición. «Discrepo en algo. Este trabajo lo hacemos por los chicos. Yo prefiero que estén haciendo deporte a que estén en la calle. Creo que los chicos del Ibarra han pagado injustamente por este marrón«, expresa en favor de aquellas personas que pagaron justos por pecadores. Si bien, muestra su total repulsa a la actitud del delegado de campo, David, ya expulsado de la entidad sureña. «Estoy de acuerdo con su cese. No le dejaría entrar nunca más en un campo por incitación a la violencia».