Alejandro Rodríguez (Santa Cruz de Tenerife) | Carlos Ruiz: «Me motiva muchísimo esta nueva etapa en el Tenerife». El nuevo Director de Formación del Área de Fútbol Base del CD Tenerife atendió a Deporpress y aseguró que su vuelta al representativo se fraguó desde antes de finalizar la temporada pasada. Sintiéndose un tinerfeño más, el ex central está centrado en un proyecto «muy motivante» mientras ejerce una paternidad «agotadora»
Dani Cerdeña: Siete meses de cerrarse la puerta como jugador, se abre una nueva en el área de fútbol base. ¿Qué significa para usted este regreso?
Carlos Ruiz: “Volver a la que ha sido tu casa durante diez temporadas era una de mis prioridades. Ya llevo dos semanas y media dentro del club y estoy muy contento de estar de vuelta”.
DC: En su adiós comentó que solo seguiría jugando si le llegaba un proyecto que le atrajera. Personalmente, debo reconocer que pensaba que la Ponferradina llamaría a su puerta. ¿No hubo nada en ese intervalo que le hiciera continuar jugando?
CR: “No. Es verdad que dejé la puerta abierta por si me salía algún proyecto interesante que me motivara, pero tampoco me moví mucho para que se produjera. También fue por mi situación familiar en este momento, ya que iba a nacer mi hija y estaba centrado en otras cosas. Al final salieron algunas cosas en el extranjero, pero no era el momento. Decidí dejar de jugar y cerrar una etapa para abrir una nueva”.
DC: Una retirada que vino justo con su paternidad. ¿Le vino bien para desconectar lo suficiente del nuevo plan de vida que se le avecinaba?
CR: “Sí. La paternidad hace que no esté echando en falta el estar entrenando todos los días y jugado los fines de semana. El nacimiento de mi hija me mantiene ocupado en una faceta que es muy motivante y muy demandante. Todo eso hizo que la transición de ser futbolista a no serlo haya sido más llevadera. Ahora, pues me motiva muchísimo esta nueva etapa que afronta dentro del Tenerife”.
DC: ¿Es más agotador ser padre que futbolista?
CR: “Pues sí, es agotador. Ahora me doy cuenta del mérito que tienen compañeros y amigos como Aitor Sanz o Enric Gallego, que compaginan las dos cosas y las hacen de maravilla con mucha edad. Hubiera sido complicado para mí”.
DC: ¿Les pide consejos sobre paternidad a Aitor o a Enric?
CR: “Con Aitor, sobre todo, pues tengo una relación muy estrecha. Siempre que tenemos alguna duda recurrimos tanto a él como a su mujer, pues tienen más experiencia que nosotros, y dan buenos consejos”.
DC: ¿Quién se pone en contacto con usted para volver al Tenerife?
CR: “El día antes de acabar la temporada pasada me reúno con Juan Guerrera y José Miguel Garrido, que me indicaron que no iba a continuar siendo futbolista del club, pero me dejaron la puerta abierta a que pudiera volver en otra faceta. A raíz de ahí fuimos teniendo diversas reuniones que desembocaron en mi llegada en noviembre”.
DC: Hablando de su nueva función, ¿en qué va a consistir ese cargo de director de formación del área de fútbol base?
CR: “Me estoy encargando de redactar un proyecto de formación integral para todos los chicos y chicas que tenemos dentro de la cantera, y luego llevarlo a cabo, espero, a partir de enero. Tiene varios puntos fundamentales que destacan el de hacer un seguimiento académico a todos los chicos y chicas que están estudiando (de los 10 a los 18 años). Una vez hecho ese seguimiento nos toca detectar quiénes tienen asignaturas pendientes en cada evaluación y, a raíz de ello, intentar ofrecerles clases de refuerzo previas a sus entrenamientos aquí en la Ciudad Deportiva. El proyecto consta también de hacer charlas colectivas y talleres que no solo vayan encaminadas a lo deportivo o académico, sino para dotar a los chicos y chicas de herramientas para poder desenvolverse bien en cualquier aspecto de la vida. En ello me encuentro y estoy muy motivado”.
DC: ¿Cuánto de importante es para unos futbolistas –o aspirantes a futbolistas- el tener unos estudios?
CR: “Es muy importante que todos los chicos y chicas que tienen la suerte de estar en el CD Tenerife no solo se centren en el aspecto deportivo, ya que hoy en día es complicadísimo llegar al fútbol profesional. Es bueno que mantengan esa ilusión, porque seguro que alguno lo hará, pero otros muchos no tendrán esa suerte. De ahí la importancia de que mantengan su interés por los estudios, tanto ellos como sus familias. Nosotros les ayudaremos a que estén preparados para el día de mañana. Si no consiguen llegar al futbol profesional, sí que tengan más posibilidades de incorporarse al mundo laboral”.
DC: ¿Es fácil convencer a esos chicos de la importancia de estudiar?
CR: “Es complicado, porque es poner los pies en el suelo no solo a los chicos y chicas, sino también a las familias. Muchas veces las familias pueden equivocarse creyendo que por tener a su hijo en la cantera de un club profesional ya van a conseguir ser profesionales. Nada más lejos de realidad. Hay que intentar hacer un trabajo tanto con los padres como con los chicos para que tengan la cabeza centrada; que sepan convivir con la ilusión de ser futbolistas y también de sacar adelante sus estudios”.
DC: Una década defendiendo los colores blanquiazules. ¿Cómo emana ese sentimiento de apego progresivo por un club que cuando llega no significa nada hasta que se convierte en especial y parte de su vida?
CR: “Cuando era joven crecí con ese Tenerife de los años 90, que fue su época de esplendor y siempre despertó una simpatía en toda la gente. Mi primera toma de contacto con el Tenerife fue buena para mí, pero no tanto para el club, pues fue en la final del playoff de ascenso a Segunda con la Ponferradina. Ese día quedé enamorado de la afición, porque me pareció impresionante el ambiente de ese día. Me sorprendió para bien porque, a pesar de no conseguir el ascenso, tengo imágenes grabadas de cómo sacaron a sus jugadores a hombros. Recuerdo una foto de Raúl Llorente llorando y los aficionados consolándole. Eso me creó un impacto y luego, cuando surgió la posibilidad de poder venir aquí ya en Segunda, hizo que no me lo pensara. Luego, con tanto tiempo dentro el club, pues el sentimiento de apego ha sido tremendo. Me he considerado un privilegiado por poder jugar en un club como el Tenerife y por poder disfrutar de la afición que tenemos. Me han tratado muy bien en todos los ámbitos de la sociedad tinerfeña”.
DC: En esos diez años, ¿nunca hubo ninguna opción real de salir y probar en otro destino?
CR: “En algunos momentos sí que hubo alguna opción, pero enseguida se caían porque surgía la posibilidad de seguir aquí. A lo largo de diez años hay situaciones de poder salir, incluso de dejar de estar porque el club no considerara que debía seguir. Al final, por unas razones o por otras, siempre conseguía renovar y llegué casi hasta los 40 años jugando aquí”.
DC: “La rueda sigue girando. Ya no están Raúl Cámara ni Dani Hernández, pero sí están Suso Santana como entrenador del juvenil y Aitor Sanz aún al pie del cañón.
CR: “Lo veo con mucha fuerza. Tuvo la mala suerte esta temporada de la lesión, pero ya la tiene olvidada y está cogiendo buen ritmo para empezar a participar en la competición. Lo considero un pilar importantísimo dentro de la plantilla, pues es un jugador que hace que la plantilla se mantenga unida en los momentos complicados, como puede ser este. Estoy convencido de que será un pilar fundamental para el resto de la temporada y seguro que nos dará más alegrías”.
DC: “Ya sabemos lo que significa en su vida Aitor. ¿Qué le dijo una vez le comenta que volvería a ser parte del Tenerife?
CR: “Él siempre ha sabido que iba a volver, pues tengo una relación de amistad muy grande con él. Cuando me dijeron que no iba a seguir como jugador, estuvimos hablando y ya sabía las intenciones del club conmigo y viceversa. No hubo ninguna conversación explícita sobre que iba a volver, sino que ya se intuía que no me iba a marchar”.
DC: Usted ya es un tinerfeño más.
CR: “Estoy encantado de poder vivir aquí. He pasado mucho tiempo donde me crie, pero uno es de donde yace, y no de donde nace. Yo llevo aquí mucho tiempo para sentirme un canario más”.
DC: “Hablemos del Tenerife, que ahora pasa por un bache deportivo. ¿Le preocupa sabiendo cómo es la Segunda División?
CR: “El cien por cien de los equipos de Segunda viven baches durante la temporada, pues es muy larga y pasa de todo. El Tenerife está inmerso en ese bache, pero va a salir de él. Ha tenido la mala suerte de contar con numerosas bajas en las mismas posiciones. Estoy convencido de que la plantilla tiene suficiente nivel para salir de este bache y volver a la senda de victorias y de buen juego que tuvieron al comienzo de temporada. Todavía auguro que esta temporada será ilusionante para todos, y ojalá que se rompa la mala racha en este partido contra el Amorebieta”.
DC: “Ha vivido en incontables ocasiones los vaivenes de esta categoría. Sabiendo cómo es la isla, ¿qué consejo daría si estuviera dentro del vestuario?
CR: “Yo consejos daba, pero era más de predicar con el ejemplo. Diría que se mantuviera la tranquilidad y que no empezaran a surgir dudas. Es en los momentos malos cuando hay que remar todos juntos. Yo estoy convencido de que va a ser así, pues dentro de la plantilla hay muchos jugadores con experiencia que han vivido situaciones así y que serán capaces de liderar a este equipo”.