Redacción DeporPress | Carlos Ruiz dice ‘hasta pronto’ en una despedida cargada de emoción. La noticia de la semana en la actualidad del CD Tenerife la ha protagonizado Carlos Ruiz. Tras diez años en el club, el capitán del representativo pone fin este curso a su etapa como jugador del equipo blanquiazul.
El de Baza pasará a la historia como uno de los futbolistas más influyentes en la historia reciente del club. Por este motivo la a entidad chicharrera le ha organizado este miércoles una despedida a la altura.
En el Hotel Escuela situado en Santa Cruz el Tenerife ha dicho ‘hasta pronto’ al defensor. En un acto en el que ha estado acompañado en la palestra por Aitor Sanz, Quique Medina y Paulino Rivero; y por el resto de la plantilla, familiares y amigos entre el público, Carlos Ruiz ha tenido la ocasión de despedirse del club.
Sus palabras han expresado agradecimiento a la afición, trabajadores del club, presidentes, cuerpos técnicos, compañeros, familiares y amigos. Así ha sido el adiós del ’14’.
Se marcha con la espina de no haber jugado en Primera.– «Gracias a todos por acompañarme en esta despedida. Es un orgullo poder despedirme tras estos diez años en el club rodeado de tanta gente con la que he compartido momentos buenos y malos. Quien me iba a decir que iba a pasar tanto tiempo en un club tan grande como este. Es una suerte que la gente me quiera tanto. Durante esta etapa hemos peleados por objetivos ambiciosos y otros más humildes. Hemos conseguido no descender de categoría, que hubiera sido un paso atrás del club. Me ha faltado ese reto de jugar con el Tenerife en Primera».
Encantado por todas las muestras de cariño recibidas.- «En estos días he recibido muchas muestras de cariño de todo el mundo blanquiazul. Todas ellas llenas de cariño y respeto, que hacen que haya merecido la pena luchar cada día por este escudo».
Ha merecido la pena defender el escudo.- «Ha merecido mucho la pena defender este escudo. La afición es su bien más premiado. Agradezco el respeto de medios de comunicación, presidentes y al resto de trabajadores y directivos del club. Hemos pasado muy buenos ratos».
Palabras especiales a su amigo Aitor Sanz.– «Han sido muchos momentos compartidos de vestuario, con bromas, risas y enfados. Aquí, quiero dirigirme a un compañero y amigo blanquiazul como Aitor Sanz. Mirándonos, sabíamos lo que pensaba el uno del otro. Gracias por esta aventura».
El papel de su familia.– «Agradezco a mi familia los valores que me han inculcado desde pequeño. Parte de ese reconocimiento de compañeros y afición significa que lo han hecho bien conmigo y ojalá puedo repetirlo yo con mi hija».
Su hija será una birria más.– «Nuestra hija Inés será una chicharrera de cuna, que llegará para endulzar nuestra vida. Me marcho orgulloso. Me queda la espina del no ascenso, pero me voy con la cabeza alta, siendo un birria más. Adelante sin temor a la meta final».