Redacción Deporpress | Cara y cruz para el CN Echeyde. Las Guayotas volvían a jugar en la Acidalio Lorenzo este mediodía, después de la remontada con derrota en penaltis en tierras catalanas ante el CN Catalunya. Enfrente estaba un necesitado Real Canoe, penúltimo clasificado de la Liga de División de Honor Femenina, pero con el que las tinerfeñas no podían confiarse. Con la sensible baja de última hora de la máxima artillera, Helena Dalmases, el Santa Cruz Tenerife Echeyde saltó al agua con la idea de lograr una victoria que le siga asentando en esa sexta posición. Esa era la idea, pero las madrileñas arrancaron mejor el duelo con un tanto de Marta Sánchez, que sorprendió a la guardameta Sophia Noble, en una jugada en superioridad numérica. Inicio gris con despistes de las locales que, sin embargo, no tardaron en activarse y darle un vuelco a la situación a base de cañonazos. Primero, la canadiense Brianna Utas y, luego, Carla Martín, ambas desde larga distancia. 2-1 y calma momentánea en la piscina isleña. Y tan momentánea como que las visitantes replicaron, de la mano de Marta de Quinta justo antes del final del primer capítulo. Igualdad y las Guayotas no acababan de sentirse cómodas en el choque. Con todo, el guion apenas cambió, a pesar de que las pupilas de Carlos de La Torre comenzaron con una marcha más. Producto de ello, rompieron la equidad del luminoso logrando colocar el +2 en apenas tres minutos. Otra vez Carla Martín, con un tiro que entró con cierta fortuna por debajo de la portera rival, y María Sagrera de penalti. 4-2 y optimismo en el Echeyde, que lejos de hacer más “sangre” se mostró irregular, menos efectivo y poco cuidadoso con la pelota. De ahí llegaron las pérdidas y la respuesta contundente del Canoe en sendas jugadas tras expulsión para devolver la igualada a la contienda. Duro palo para Las Guayotas que se iban con el 4-4 al entretiempo.
Con esta versión, no les daba a las tinerfeñas para ganar, así que no les quedaba otra opción que mejorar y afinar en ataque y defensa desde el tercer cuarto, pero no fue así. La sequía goleadora se apoderó de ambos conjuntos, nervios y el gol empezó a brillar por su ausencia. Aún así, el Canoe consiguió sacar tajada de una nueva superioridad para liderar el marcador por primera… y última vez. Y es que el tanto cayó como un jarro de agua fría, pero espabiló a Las Guayotas que respondieron con dos chuts de larga distancia de Brianna Utas. Neutralizada la rebelión madrileña, las chicas de la Acidalio intentaron reencontrarse con su juego sin demasiado éxito. Ya solo quedaban ocho minutos y el resultado era de 6-5 de cara al último capítulo del enfrentamiento. Un último capítulo en el que Las Guayotas reaccionaron a tiempo. “Más vale tarde que nunca” dice el dicho, que hicieron suyo las tinerfeñas con María Ramos marcando un gran gol ajustado. La renta aumentaba a dos, pero el Canoe no había dicho su última palabra. Elia Montoya dio esperaza a las visitantes, pero el partido ya tenía nombre y apellidos. Las Guayotas aceleraron y con los tantos de Emily Nicholson, al contraataque, y de Carla Martín cerraron el encuentro, no antes sin que el Canoe dejara su último sello (Sara Pinilla). Los últimos compases fueron de pura defensa del resultado de unas locales que siguen mirando hacia arriba en la clasificación asentándose en el sexto puesto. Lo próximo será un difícil compromiso liguero, el sábado que viene, en la Acidalio Lorenzo, ante el que será su rival copero: el CN Terrassa.
Derrota del conjunto masculino
El Santa Cruz Tenerife Echeyde no pudo traerse nada positivo de su visita a la piscina Sant Jordi en donde el CN Catalunya se mostró mucho más acertado en la segunda parte en un choque muy igualado. El resultado de 11-10 es fiel reflejo de lo sucedido en el agua en donde el equipo de Albert Español pagó muy caras sus desconexiones ya habituales y la falta de gol. La derrota ante los catalanes deja tocados a los tinerfeños y les aboca a pensar más en el playoff por la permanencia que en el octavo puesto que da derecho a estar en la lucha por alcanzar Europa la próxima temporada. El encuentro en sí estuvo marcado por las rachas de una y otra escuadra, pero fue en los momentos decisivos en los que el equipo que dirige Tomas Bruder estuvo mucho más acertado. Y eso que, a falta de 16 segundos para el término del encuentro, Ashworth Molthen tuvo la oportunidad de empatar el choque a 11 tantos y llevarlo a la tanda decisiva de penaltis con un tiro que se fue al palo. No pudo ser, mala suerte y ahora solo toca pensar en el próximo compromiso liguero del miércoles, el que le cita con el CN Rubí en la piscina Acidalio Lorenzo (21:30 horas).