Por @MaverickGold
Durante mucho tiempo hemos escuchado la teoría de que el trabajo de base del CD Tenerife es un desastre, y que la política de cantera del club es muy deficiente. Seguramente, y sin temor a equivocarme, en la actualidad estamos pasando por el mejor momento de la historia de la entidad en cuanto a resultados visibles del trabajo de formación de los jóvenes que están bajo el paraguas de la base blanquiazul.
Existe el argumento de que ahora se trabaja más con la cantera por necesidad que por convicción, y que los frutos de esas semillas que se plantan desde abajo, no germinarían si el club estuviera boyante en lo económico. Puede ser; pero la realidad es que en estos momentos tenemos un ramillete de jugadores en el primer equipo de presente notable y futuro esperanzador.
Futbolistas como Jorge, Alberto, Cristo, Abel, u Omar Perdomo, son ya una realidad. Sin olvidar que otros más veteranos como Dani, Ricardo, Suso o Vitolo son primigenios de la cantera y también podemos presumir de ellos. Miramos para el exterior y vemos como otros del nivel de Ángel, Bruno, Édgar, Jeffren, Carlos Abad, Ayoze Pérez o Acorán, por citar solo a unos pocos, han salido de la fábrica de Geneto en los últimos años y brillan fuera, algo que tiene más mérito si visualizamos la pobreza de las instalaciones del club en su Ciudad Deportiva, actualmente indigna de denominarla así.
En los últimos tres años, pocos clubes de España pueden presumir de haber sacado y proyectado al número de jugadores que ha lanzado el Tenerife, y estoy convencido de que jugadores como Cristo, Alberto y Jorge darán el salto a otro club más grande a medio plazo, y supondrán ingresos muy suculentos para el representativo. Decía este miércoles Miguel Concepción que el CD Tenerife no debe ser un club vendedor. Discrepo. Los activos patrimoniales de ese tipo están para sacarles jugo y rendimiento y luego conseguir ingresos que inyecten euros a las arcas del club.
La venta de futbolistas es algo natural e inevitable si son piezas codiciadas por clubes de mayor postín. La clave está en promocionarlos y que sumen para ayudar al club a crecer deportivamente y luego hacer caja, y con lo que te paguen seguir reduciendo deuda, pero también invertir en adecuar el hábitat de trabajo. Dotar de mejoras y adecuar a lo que corresponde es una obligación y la gran asignatura pendiente de la gestión de Concepción.
Algo que, por otra parte, facilitará que sigan saliendo jugadores de esa talla o mejores. Ahora mismo, la cantera del CD Tenerife, con sus carencias y errores, que los hay, no tiene nada que envidiar a la de la UD Las Palmas, siempre siendo objeto de comparación y con la que tantos años hemos vivido acomplejados. Pero para que todo esto siga siendo una realidad, debe haber un entrenador en el primer equipo que apueste por ellos.
Como David Amaral lo hizo con alguno de los futbolistas que antes citaba, y como estoy seguro que hará Martí. Y luego tiene que haber un director deportivo que mire para Geneto permanentemente, sin perder de vista el resto del mercado, pero mimando lo que tiene aquí antes de fallidos intentos de buscar fuera elementos que cierren el paso a los nuestros. Y en esas estamos, con la columna vertebral del equipo que ganó en Albacete con acento tinerfeño: Dani Hernández-Jorge-Alberto-Cristo González. De atrás hacia adelante contribuyendo para vencer en un partido de Segunda División, y demostrando que el presente de los chicos de la cantera es ilusionante, pero el futuro es más que alentador.