Por @jcao267 (*)
Siempre recordaré los casos de Buffon y Del Piero que, después del descenso de SU Juventus a la Serie B, continuaron jugando en Segunda por AMOR y compromiso a unos colores. También me vienen a la cabeza los casos del Chory Domínguez (ahora figura del Olympiakos) y de Cavenaghi que, siendo jugadores constrastados, se fueron a Argentina para ayudar a SU River Plate en el objetivo de volver a la Primera División. Estos solo son un ejemplo de jugadores que cumplen con mi lema Cantera-Compromiso.
Desde mi más tierna infancia solo he tenido amor a unos colores y a un escudo, los colores son el azul y el blanco y el escudo el del TETE. Nunca he silbado a ningún jugador que defienda mis colores y siempre me he comprometido al máximo intentando buscar lo mejor para el club. No siempre lo he conseguido, pero lo que sí puedo decir es que nunca me he guardado nada en esa lucha. Una lucha que más de una vez me ha ocasionado problemas.
Quitando los grandes de Europa, el resto de clubes solamente puede sobrevivir desde una apuesta fuerte y decidida por la cantera. Una cantera que te debe dar identidad, compromiso y, en algunos casos, hasta podrá resolver puntuales problemas económicos. Ahora bien, no siempre la cantera por sí sola nos dará para conseguir los objetivos y, en ese momento, necesitarás buscar fuera jugadores complementarios a los que tienes.
Tanto los jugadores canteranos como los que vienen de fuera deben estar comprometidos por la causa. En la época de Cervera, por ese aspecto debemos estar orgullosos, y eso ha sido gran parte del éxito de nuestro actuales jugadores, unos logros que han mezclado perfectamente futbolistas canteranos con otros, que se han identificados estupendamente con nuestro club. Ese compromiso del que hablo es algo incuestionable. Algunos jugadores con más aciertos y otros con menos, pero todos y cada unos de ellos con una entrega, lucha y sacrificio fuera de toda duda.
Por eso, me molesta cuando algun@s aficionad@s, para mí de forma totalmente injusta, silban a algunos de NUESTROS jugadores. Es precisamente en esos casos cuando digo que es@s aficionad@s no están totalmente comprometi@s con nuestros colores. No debe valernos con sacar el abono a principio de temporada e ir al Heliodoro los días de partido. Nuestro compromiso debe servir para ganar partidos y ayudar a conseguir objetivos. Y silbando… nunca lo conseguiremos.
Me duelen tremendamente esos silbidos. Pero tanto como eso, me duele cuando algunos de los canteranos a los que proclamo defender, únicamente se acuerdan de SU TINERFEÑISMO cuando están en el ocaso de su carrera o cuando no encuentran fuera acomodo en equipos que satisfagan sus expectativas. En esos casos todos son del TETE. Por eso, al principio recordaba a esos jugadores que, siendo verdaderas estrellas mundiales, sacrificaron un año de su carrera para devolver a SU equipo a lo más alto.
(*) Juan Carlos Hernández, El Gomero
Socio Nº 417
Ocho temporadas jugador de la cadena de filiales