Redacción Deporpress | Cano: «Que no haya entrenado 500 partidos en Segunda no quiere decir que sea inexperto». En su charla con COPE Tenerife, el técnico blanquiazul repasó su carrera en los banquillos, especialmente por sitios como Sabadell o Coruña. Defendiéndose de las críticas hacia su trabajo y preguntado por el entorno del Tenerife, el actual míster tinerfeñista recalcó que «he estado en ciudades muy futboleras y siempre he trabajado con esa exigencia». Por último, destacó la plantilla actual del representativo.
Primeras semanas en Tenerife: «Pues han estado muy bien. He tenido una buena acogida por parte de toda la gente del club. Es lo único que conozco de la isla. Estoy esperanzado por la próxima temporada».
Lo que se dice en redes sociales: «Los profesionales debemos centrarnos en el día a día, preparar de la mejor manera al equipo y ganar partidos».
Las dudas tras su descenso con el Sabadell: «Es verdad que se confirmó un descenso, pero yo fui el tercer entrenador del Sabadell esa temporada y los números fueron de Copa del Rey. Se hizo un bue trabajo, pero se descendió. Los aficionados del Tenerife van a encontrar la máxima comprensión por mi parte y el saber dónde estoy pisando. La gente se puede expresar, siempre y cuando haya respeto, y nosotros tenemos que centrarnos en hacer el mejor trabajo posible. Todos tenemos un mismo objetivo, y es que al Tenerife le vaya bien».
Importancia de los futbolistas en el trabajo del entrenador: «Es algo que está ya implementado. Todo tiene su origen en las circunstancias que no son controlables y que generan dinámicas. Hacer un buen o mal trabajo, o parecerlo, tiene su origen en los jugadores. A los que no somos jugadores no nos dejan jugar. Siempre he creído que, aunque hay muchos imponderables que definen objetivos, uno se queda más tranquilo cuanto mejores y complementarios sean sus jugadores».
Salida del Deportivo de La Coruña: «Yo lo hice todo con la mejor intención. Horas antes de mi destitución, una persona muy ligada a la propiedad vino a la Ciudad Deportiva a decirnos que tendríamos una comida de conjura, junto al femenino. Horas después me destituyeron. Coruña es una ciudad extraordinaria y es un club en el que no vale cualquier cosa, pues están habituados a esa grandeza. Eso eleva la exigencia y cualquier empate parece que hubiera una crisis. Llegamos a los playoffs, pero no se pudo ascender y fue mala suerte. No sé lo que ocurrió con mi salida. Al parece fue porque había gente canterana que no jugaron lo algunos pensaban que deberían. Uno se centraba en el día a día y no sabía cómo se formaba esa bola que se formó finalmente. Eso sí, no hay ninguna mala frase sobre la afición. Si no quieres esa presión que hay, no vayas».
Presión en el Tenerife: «Estamos hablando casi lo mismo que de Coruña. Aquí hay muchos aficionados que vivieron los mejores momentos del Tenerife. Es un club centenario que tiene sus exigencias».
Rodearse de ‘expertos’: «Yo soy un enamorado de que la gente me cuente cosas del lugar al que voy. Nunca llego con pretensión de enseñar nada a nadie de ese lugar. Trato de empaparme de la gente que es de aquí, aunque, cuando uno es entrenador, ya sabe lo que es Tenerife. Hablo con Suso, Carlos Ruiz o Ricardo, entre otros, quienes me enseñan muchas cosas deportivas y no deportivas».
Medir sus palabras: «Todo se aplica en relación a la grandeza e historia del club. Muchas veces cualquier frase o palabra concreta puede originar desde memes hasta cualquier otra cosa. Yo soy muy ajeno a eso, pues comprendo lo que hay y, dentro del respeto, hay que convivir con ello».
Preparado para el reto: «Me siento preparad para que no pasen cosas malas, pero los resultados no dependen solo del entrenador, sino que hay circunstancias que puedan originar dinámicas. Que no haya entrenado 500 partidos en la categoría no quiere decir que sea un inexperto. He estado en ciudades muy futboleras y siempre he trabajado con esa exigencia».
¿Es clave empezar bien?: «Nosotros ponemos todo nuestro esfuerzo y atención en ganar todos y cada uno de los partidos. Es cierto que esta categoría tiene sus propias reglas, con 42 jornadas en las que habrá buenas y malas dinámicas. Lo importante es que sepamos relativizar las malas y que las buenas no nos vuelvan locos. El año pasado hubo clubes que empezaron en descenso y acabaron casi ascendiendo, y viceversa. Hay que tomarlo todo con naturalidad. Lo importante es que, faltando ocho o diez jornadas, podamos decir que podemos llegar a estar entre los seis primeros».
La dureza de la Liga Hypermotion 24-25: «Si nos fijamos en la competición de este año, todos coincidiremos en que es la más exigente por el nombre de los clubes. Este año, los recién ascendidos hablan de estar entre los seis primeros porque son clubes con grandes inversiones. Por otro lado, que exista tantísima igualdad también es positivo. Eso sí, hay tres o cuatro equipos cuyos presupuestos son inalcanzables y los demás no podemos aspirar a los mismos jugadores que ellos».
Llegar al profesionalismo: «Yo soy un entrenador que no ha futbolista y que ha tenido que picar mucha piedra para poder entrenar en Segunda. Es imposible jugar en esta competición sin cartas cuando otros sí las tienen. Me pasó en el Castellón y en el Salamanca. Claro que los entrenadores tenemos responsabilidad, pero aquí disponemos de otro tipo de plantilla. Esta plantilla, antes de las lesiones, tuvo un gran rendimiento. Luego, una mala dinámica afectó y todo se fue complicado. Tenemos una buena plantilla y eso me lleva a pensar que será un buen año».