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Candidato

Por @rondoscutillas 

El CD Tenerife afronta la recta final del campeonato con la esperanza de presentar un aval convincente para meterse entre los seis primeros clasificados. Aferrados al ‘factor Heliodoro’, donde han sumado 12 de 12 puntos posibles desde que Etxeberria llegó al banquillo, los blanquiazules están obligados a sumar lejos de la isla para continuar reduciendo la distancia con la sexta plaza en la que, curiosamente, reside su próximo rival.

Osasuna es uno de esos equipos ásperos para las características del Tenerife. Es muy intenso y cuenta con jugadores de calidad, como Fran Mérida, Borja Lasso o Roberto Torres, capaces de desnivelar un partido en cualquier genialidad. El talento de su medular no le ha hecho renunciar a su estilo, pues también somete a su adversario a un auténtico bombardeo de centros al área esperando algún error o sacar provecho de una segunda jugada. Arriba, no obstante, no es un equipo con demasiado filo y, de hecho, si David Rodríguez y Quique González estuviesen este curso en sus cifras realizadoras de las últimas temporadas, los navarros estarían mucho más arriba.

Xisco, Fran Mérida y el propio David Rodríguez, con media docena de goles cada uno, son la principal baza ofensiva de un equipo al que la estadística señala como el que mejor compite contra los que ocupan la zona de privilegio en Segunda tras sacar 15 de 27 puntos posibles ante los seis mejores de la Liga. Todo lo contrario que el Tenerife, que solo ha logrado 4 de 21 puntos frente a ese tipo de adversarios.

El de este domingo es un buen partido para comenzar a invertir esa tendencia. El choque lo tiene todo y es de los que valen siete puntos: los 3 que suma el ganador, los 3 que deja de sumar un directo rival y el punto ‘invisible’ que dilucidaría un desempate en el average particular en caso de empate a puntos en la clasificación. En el Heliodoro, durante la primera vuelta, quedaron 0-0, por lo que la cita también pondrá en juego ese factor.

Con todo, y aunque pueda parecer lo contrario por el excepcional ambiente que rodea a los partidos que Osasuna juega como local gracias al empuje de su fiel afición, El Sadar no es un escenario inexpugnable. Ni mucho menos. De hecho, los navarros son el octavo peor equipo de la categoría en casa y se han dejado casi la mitad de los puntos que se han puesto en juego en su feudo tras sumar, únicamente, 25 puntos sobre 48 posibles. De hecho, y pese a lo que refleja la tabla clasificatoria, los rojillos solo han ganado en 2 de sus últimas 5 apariciones en casa y, en ambas ocasiones, por la mínima. Una frente a la Cultural Leonesa (2-1) y la otra, más reciente, ante el Cádiz (1-0). Rayo Vallecano (1-1), Reus (0-0) y Zaragoza (1-2) supieron encontraron la manera de sacar provecho de su visita a Pamplona.

Pese a todos sus errores, el campeonato brinda este domingo una nueva oportunidad al Tenerife. Pase lo que pase no será la última, pero sí constituye un atajo considerable para seguir generando una expectativa ilusionante en el seguidor blanquiazul. Y, sobre todo, para demostrar ante un rival directo que el equipo que dirige Joseba Etxeberria no se conforma solo con portar la etiqueta actual de equipo al alza, sino que quiere cambiarla, desde ya, por la de sólido candidato.