Redacción Deporpress | No pudo ser. Canarias fue eliminada el pasado domingo de la Copa de las Regiones de la UEFA al ser derrotada por la mínima (1-0) por Euskadi, con gol de Garmendia en el minuto 70 del partido. Un encuentro que, según el entrenador de los isleños, Andrés Clavijo, estuvo condicionado por dos momentos puntuales. «El equipo hizo un gran partido, pero hubieron dos jugadas puntuales que marcaron el desarrollo del encuentro. Por un lado, la expulsión que perdonó el árbitro al rival. Una entrada a Rosmery que le ocasionó un esguince de hombro al jugador, que no abandonó el terreno de juego. Y, por otro, el gol de ellos, claramente en fuera de juego», detalló el técnico.
«Esas dos circunstancias marcaron el partido. Además, nosotros pudimos empatar en los últimos minutos del choque, en dos acciones en el área pequeña, que no pudimos materializar», se lamentó Clavijo, que también hizo alusión a las pésimas condiciones del campo de hierba natural de Sarriena, que comparte las mismas dimensiones que el emblemático estadio de San Mamés (Bilbao). «El campo estaba en muy mal estado, aparte de ser muy grande. El terreno de juego estaba muy blando, lo que hace casi imposible el fútbol combinativo, de toque. Si bien, el equipo se supo adaptar bien», añadió.
A pesar del resultado, Clavijo se mostró orgulloso del rendimiento de su plantel. «Estoy muy contento, porque los chicos lo dieron todo. Hicieron un trabajo muy bueno», comentó. A Canarias le bastaba el empate, ya que venía de vencer por la mínima al combinado regional de Cantabria. «El grupo hizo un fútbol muy competitivo y bonito y estoy muy orgulloso. Además. caímos contra la actual campeona de España y dos veces campeona de Europa y en su casa», concluyó.