El Club Deportivo Tenerife dominó al inicio con más posesión y más llegadas, pero sin ocasiones con especial profundidad. El “Tete” creó peligro, sobre todo, por banda derecha con Suso Santana, el alma del equipo.
Javi López, entrenador del Club Deportivo Lugo, sustituyó a un delantero, Cristian Herrera, por un mediocentro, Sergio Gil, en el minuto 35. Un cambio valiente y asertivo. Era lo que pedía el equipo. Desde ahí, el Lugo controló más el juego y Gil dio sentido a la circulación de balón. Posteriormente, en el minuto 59, José Luis Oltra movió ficha y retiró a un central para formar defensa de dos centrales e incorporó a un extremo desequilibrante como es Joao Rodríguez. Desde entonces, mejoró el Tenerife.
El Lugo apenas tuvo profundidad. Jean Marie Dongou, único delantero después de la sustitución de Cristian Herrera, peleó continuamente, bajó a recibir al balón hasta mediado su propio campo, pero habitualmente se encontraba con que nadie aparecía por delante del balón.
El Tenerife tuvo más ambición en la segunda mitad, pero sin ocasiones excesivamente claras. Joan Rodríguez, extremo, aportó desequilibrio y agresividad buscando con diagonales el disparo o conseguir generar superioridades.
El Lugo tuvo una ocasión clara en un mano a mano de Jean Marie Dongou después de una conducción de Sergio Gil, así como una cabalgada de José Carlos Lazo, que se excedió en recortes.
El Tenerife necesita encontrar un mejor estado de forma de “Nano” Mesa, muy lejos de aquel delantero veloz, hambriento, que remataba al primer toque y con continuos desmarques de hace tres temporadas.