por @juanjo_ramos
El Tenerife ganará, empatará o perderá partidos por lo que sean capaces de hacer sus jugadores sobre el césped. Tendrá éxito o no en el objetivo final por la labor que desarrolle su entrenador, José Luis Martí, para obtener un rendimiento extraordinario del grupo. Hecha esta (innecesaria) aclaración, vamos con otras que sí conviene tener muy en cuenta.
La salida de Nano.- Se marcha (y es lícito) porque quiere. Mejor contrato, una categoría por encima… La decisión, por mucho que no se comparta, es hasta entendible. Solo discuto el momento, a escasos días del cierre del mercado. Pero los tiempos, como bien dijo este jueves Alfonso Serrano, los marcan los clubes de Primera. Los que tienen el dinero, vaya. Al chico, honrado y educado, solo puedo desearle suerte.
Los agentes.- Es curioso que el Tenerife haya tenido problemas para renovar a Omar Perdomo, un chico fantástico que bajó su rendimiento durante casi dos meses por la ansiedad de unas negociaciones que nunca culminaban. Él mismo, sincero y profesional como es, lo reconoció después de un partido. Los mismos agentes, que ya tuvieron problemas graves con la UD Las Palmas, han gestionado la salida de Nano y desaconsejado desde mayo su renovación. El caso se reproduce ahora con Cristo González. Conviene tenerlo en cuenta.
Ficha profesional de Cristo.- El club quería ampliar su cláusula de rescisión y los años de contrato (tiene hasta 2018). Seguramente trataba de asegurar unas mejores condiciones en caso de interés de otros equipos. Hay quien lo critica. Son los mismos que critican luego que se venda a un jugador que quiere irse o a los que les parece barato el precio. Nunca están conformes. En este caso, urgía también que el jugador tuviera ficha profesional para dar margen de maniobra a Martí. ¿En qué se ha equivocado el Tenerife? En este tema no veo error.
El mercado.- A mí también me falta un delantero. Pero ya no había en el mercado cuando la entidad blanquiazul dispuso del dinero del traspaso de Nano para afrontar un gran fichaje. Se intentó con Naranjo y con algún otro. Y algo me dice que, en invierno, partiendo con dinero y tiempo, se volverá a intentar. Pero no es tan fácil. Si no, díganme un delantero fichado en las últimas horas por un Segunda que hubieran traído a la Isla.
Crítica fácil.- El “todo es un desastre” se tiene que acabar en Tenerife. El equipo apenas lleva dos jornadas y ya “todo es un desastre”: los fichajes, los no fichajes, los veteranos, el entrenador, el secretario técnico… Que no amigos, que esto no va así. Hay cosas que se hacen mal, por supuesto. Y hay que decirlas. Pero otras se hacen bien. Y también hay que decirlas.
La trampa.- Solo la unidad trae el éxito. El entorno blanquiazul ha caído en la trampa de quienes se alinearon con un bando, a la postre perdedor, que no acepta su derrota. Que solo está deseando el fracaso del nuevo proyecto, confabulando, criticando y generando negatividad para convertir la sinrazón en razón, desvirtuando la realidad. Ese no es el camino. La rabia, tampoco.
P.D. No olvidemos que detrás de un profesional, que tiene familia y necesidades como cualquiera de nosotros, hay una persona. Las críticas no pueden traspasar la frontera del respeto ni convertirse en campañas o persecuciones. Allá con la conciencia del que lo haga.