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‘Bye bye’, Ayoze (21-5-14)

Por @jf_rojas

Parece que se confirma la salida de Ayoze. No será al Oporto sino al Newcastle lo que prueba la frivolidad de dar las cosas por hechas antes de tiempo. En el fútbol nada se hace hasta que se hace y con frecuencia se juzgan inevitables situaciones que perfectamente podrían desarrollarse de otra forma. Es lo que podría haber ocurrido por ejemplo con la propia salida del chico al que aquí decidimos dar por perdido hace ya muchos meses. Me alegro por él si es lo que quería. El estilo de la Premier encaja con sus condiciones y será un buen escaparate. Newcastle no es la ciudad más atractiva del mundo y el club tiene un proyecto errático desde los tiempos de Shearer pero es probable que le vaya bien porque es un jugador especial. Eso siempre que no encuentre interferencias extrafutbolísticas, un riesgo que asume marchándose tan pronto.

Respecto al Tenerife alivia un poco que finalmente el traspaso sea algo más rentable de lo que se decía. En cualquier caso, no deja de ser un placebo. Nunca será buena noticia que el mejor jugador que ha dado la cantera se marche sin rendir un capital deportivo significativo. Ayoze Pérez dará lo mejor de sí mismo fuera de la Isla y eso sólo tiene lectura de fracaso en un club mínimamente ambicioso. Si este Tenerife avanza hacia algún modelo, el espejo no puede ser el de una entidad que venda futbolistas antes de que puedan devolver deportivamente parte de lo invertido en ellos. Hablamos de un club de fútbol y no de una fábrica de galletas. Aquí el objeto del negocio no es ganar dinero sino partidos y nadie querrá una entidad que dé más alegrías a los contables que a los aficionados.

Y a propósito de eso. Se detecta en el entorno del club un aire a decepción por los últimos resultados. Olvidamos pronto de dónde venimos y hacia dónde se supone que nos dirigíamos esta temporada. La puntuación del Tenerife a estas alturas es un regalo que deberíamos seguir agradeciendo abiertamente hasta que termine la competición. El cuerpo técnico y los futbolistas nos han entregado un rendimiento por encima de las expectativas y penalizarlo ahora por la frustración de unas cuantas derrotas es tan injusto como torpe. Si el equipo cuenta con una ventaja respecto a sus competidores es que se presenta en la pelea por el playoff con la tranquilidad mental del deber cumplido. No sumemos más presión a unos futbolistas que se han ganado el derecho a disfrutar de su profesión este final de Liga.