Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El Lenovo Tenerife encajó su primera derrota de ‘Sweet 16’ de la Basketball Champions League al caer con estrépito este martes en Burgos ante San Pablo, otro de los firmes candidatos a revalidar el título continental, por 101 a 79.
Los de Txus Vidorreta no estuvieron nunca por delante en el partido, y salvo el esperanzador 39-39 mediado el segundo cuarto cuando el luminoso llegó a estar 37-20 solo unos minutos antes, no tuvieron opciones de victoria ante un conjunto que pasó por encima a los insulares.
El tanteador global sumando primer y tercer cuarto fue de 56-33, y los 57 puntos con los que llegó al descanso, una losa imposible de levantar para, quizá, el peor Lenovo Tenerife de la temporada.
Tras cuatro primeros ataques fallados Cavanaugh rompía el 0 en el marcador visitante con un triple (4-3, 3’) y aunque Burgos dispuso de seis de ventaja (9-3) Doornekamp, con otro triple, conseguía la segunda canasta canarista (9-6, 4’).
En el lado local Jasiel Rivero llevaba la mitad de los puntos de su equipo, mientras Salin seguía con la racha triplista de su equipo (17-11, 6’). El partido era un festival triplista, replicando Salin al de Omar Cook (23-16, 7’) para reducir la máxima local, que había llegado a los 10 puntos.
Dos triples del exaurinegro Thad McFadden dispararon de nuevo la ventaja para los suyos, que firmaron un casi impecable 75 % de acierto en el triple en este cuarto (6/8) y terminar con 12 de ventaja (32-20) ante un Lenovo que debía mejorar, mucho, su defensa.
Lejos de reaccionar, los de Vidorreta empezaron igual de fríos, permitiendo un tercer triple de McFadden y un rebote ofensivo de Sacko (37-20, 11’) nada más empezar. Fran Guerra le echaba garra en la pintura con ocho puntos seguidos y logrando dos acciones de 2+1 consecutivas y, tras un rebote en ataque del grancanario, Sulejmanovic devolvía al equipo a la frontera de los 10 puntos (39-29), certificando un 2-9 parcial que obligó a Joan Peñarroya a pedir su primer tiempo muerto.
Pero ni por esas…Salin tomó el testigo de Guerra para hacer ocho puntos y Sergio Rodríguez otros dos con los que empatar el partido (39-39, 15’) en un abrir y cerrar de ojos y elevar el parcial a un 2-19 que, otra vez, forzó al tiempo muerto local de un muy enfadado Peñarroya, que había visto perder 17 puntos de ventaja en unos minutos.
Esta vez le funcionó (44-39, 17’), aunque unas protestas por pedir flopping de Salin, le costó una técnica al preparador, que vio además como Rivero (10 puntos), cometía su tercera falta y debía darle descanso). Se entraba a los dos últimos minutos con el partido ajustado (47-44), pero pagó Lenovo Tenerife su esfuerzo físico para meterse en el partido, llegando al descanso (57-48) con mucho trabajo por hacer, especialmente en defensa.
Benite cometía su tercera falta segundos después de empezar el tercer cuarto, pero en la siguiente jugada los tinerfeños hacían ¡cuatro faltas personales en su primera defensa! Entrando en bonus con 9:20 por delante.
McFadden anotaba un triple y, tras fallar un nuevo ataque, otra personal de Huertas, segunda en menos de un minuto, enfadaba al brasileño al que se le pitaba una técnica. El encuentro se le volvía a poner muy mal a los canaristas (66-48 23’), que en apenas tres minutos habían tirado por la borda el gran esfuerzo anterior. Las faltas personales y la técnica de Huertas habían noqueado a los de Vidorreta, que seguían sin anotar, hasta que Doornekamp, a 5:15 del final del cuarto, rompía la sequía (69-51) y el 12-0 de este cuarto, con un triple.
Pero los tinerfeños estaban rotos, fuera de partido, y el quinto triple en seis intentos del ‘amigo’ McFadden volvía a disparar la desventaja (77-55, 28’). Irreconocible Vidorreta, sin capacidad de respuesta, y los jugadores (técnicas por protestar a Yusta y Fitipaldo) terminó un nefasto tiempo de 10 minutos para los visitantes (81-61), que se despedían de las opciones de victoria.
Lejos de mejorar, la defensa de Lenovo Tenerife (por su ausencia) impidió si quiera empezar a soñar con la remontada, no siquiera con limar la desventaja y maquillar la derrota. A pesar de los puntos de Huertas y el triple de Sulejmanovic (84-66), la ventaja no bajaría de los 20 puntos.
Un triple de Xavi Rabaseda selló un 8-0 parcial humillante (92-66, 34’). Al menos había que intentar reducir la diferencia por aquello del average, pero Burgos no aflojaba (96-73, 37’). Yusta anotó los seis últimos puntos del equipo, pero no sirvieron para nada, ante el poderío anotador de los burgaleses (101-79).
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