Redacción Deporpress | Braulio de León sigue quemando etapas a través de su pasión: el fútbol. Medio año se ha cumplido desde que llegase a un acuerdo con la UD Valle Frontera, de Primera Regional, para enrolarse en sus filas como primer técnico. Seis meses más tarde, el ex técnico del Añaza, AU Güímar o segundo de Mazinho en el Tenerife ‘B’, entre otros, hace balance en Deporpress de un segundo semestre que define como fructífero, pero complejo.
“Me encuentro bien en el Valle Frontera. Hasta el parón, he estado bastante a gusto. Me encontré con una directiva fantástica, llena de gente trabajadora y comprometida”. Una respuesta siempre halagüeña que contrasta con la complejidad de la nueva normalidad, acrecentada por la situación particular como club no capitalino. “Mi hándicap es que tengo al equipo partido en dos: catorce jugadores están aquí, en Tenerife; mientras que nueve se encuentran en El Hierro”.
Esta división recrudece las tareas, más dentro de un estado de restricciones diferenciadas entre ambas islas. “Hasta entonces, había sido difícil, pero ahora es mucho más complejo. En El Hierro puede entrenarse en grupo, pero en Tenerife no”. Ello obliga a que tenga que preparar sesiones diferentes para cada grupo.
No obstante, los obstáculos no frenan su ánimo de seguir trabajando para un deporte que ama con profunda pasión. “La aventura es bonita, pese a todo”. Y es que Braulio hace su vida laboral y profesional en Tenerife de lunes a viernes, pero se desplaza durante los fines de semana a la localidad herreña.
A estas alturas, con una competición parada desde principios de diciembre, la UD Valle Frontera se sitúa en el cuarto puesto del segundo grupo de Primera Regional, con doce puntos en seis jornadas y sin conocer la derrota, a tres del liderato cosechado por el Palo. “No creo que la competición pueda reanudarse hasta febrero”.