Redacción Deporpress | Como sucede en los cómics, el superhéroe acude en los momentos de mayor dramatismo, cuando más se lo necesita. Y eso fue lo que ocurrió en el Arena da Baixada de Curitiba, en el momento que el encuentro entre Honduras y Ecuador estaba igualado en un gol y nadie podía desatascarlo. Ahí apareció Superman Enner Valencia, quien le dio el ansiado triunfo a la Tri y se convirtió en el personaje épico de su país.
El delantero tuvo su noche soñada. Fue una permanente amenaza para los defensores hondureños, que lo sufrieron por partida doble. Valencia anotó los dos goles de la victoria por 2-1 de Ecuador, tantos que, sumados al que había hecho ante Suiza, le permitieron quedar junto al mítico Agustín Delgado en la cima de los máximos anotadores ecuatorianos de la historia en Copas Mundiales.
«No me considero un salvador ni nada de eso, esto fue producto del trabajo de todo un grupo, por la entrega, la lucha en el campo de juego. Sabíamos que teníamos que ganar esos tres puntos para mantener las ilusiones con las que vinimos a Brasil», declaró Enner Valencia al término del partido.
Sobre el haber alcanzado al Tin Delgado en goles convertidos en Mundiales, Valencia muestra orgullo y admiración: «Me pone muy contento haber alcanzado esa marca, lo he tenido al Tin de compañero en Emelec, me dio muchos consejos cuando yo recién empezaba y ahora estar ahí arriba con él me emociona mucho».
Todo es alegría en el presente de este ariete del Pachuca de México, pero para llegar a este momento hubo un largo camino recorrido. En su infancia en San Lorenzo, provincia de Esmeralda, cuando trabajaba con su padre ordeñando vacas, anhelaba con jugar a la pelota y destacarse. «Esto lo he soñado desde niño, cuando estaba en el campo y vendía la leche para comprar zapatos de fútbol, y es algo que, por suerte, se está cumpliendo».
Sobre cuál de las dos dianas le gustó más, Superman no dudó: «Convertir dos goles en un Mundial es algo increíble, pero por lo que significó me quedo con el segundo. El partido estaba muy complicado y el gol llegó en el momento justo. No puedo explicar con palabras la emoción que sentí cuando cabeceé y vi que la pelota entraba en el arco. No podía parar de gritarlo, fue un desahogo».
Ecuador deberá jugar el último partido del Grupo E con Francia, líder de la llave y uno de los equipos sensación de la Copa Mundial. «Sabemos lo que significa Francia, viene jugando muy bien y tendremos que hacer las cosas mejor que nunca para poder vencerlos. Pero tenemos mucha confianza en nosotros y esta victoria nos va a ayudar para ir con el ánimo a tope».