Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El jugador palmero con pasado en la cantera del CD Tenerife, Borjas Martín (Puerto de Tazacorte, 28/06/1987) atiende a la llamada de Deporpress cerca de la madrugada, a las 0.00 horas, debido a la diferencia de huso horario con Maldivas. “No te preocupes. Acabo de llegar de entrenar, ya que aquí entrenamos por la noche, debido a que estamos en época de Ramadán. Pero estamos acostumbrados”, en una distendida charla de 20 minutos donde repasamos cómo está siendo su aventura en el sur asiático, en un destino mayormente conocido como paraíso turístico, pero donde ha viajado por una cuestión deportiva: el fútbol. Allí, tiene contrato en vigor con el Club Valencia hasta el 1 diciembre de 2022.
Dani Cerdeña: ¿Cómo le trata la vida por allá?
Borjas Martín: Es una vida diferente, pero me he adaptado bien porque me he enfocado en una rutina diaria que gira en torno al fútbol. Al final, independientemente del país, este deporte se vive de una manera parecida en todos los sitios. Entonces, ha sido fácil en ese aspecto, además de que tuve un mes para adaptarme al equipo, ya que se paró la competición por el coronavirus. Eso me permitió conocer bien a mis compañeros, al cuerpo técnico, metodología… En ese aspecto, los tiempos fueron favorables para mí.
DC: Desde que se levanta hasta que se acuesta, ¿cómo es un día normal en las Maldivas para usted?
BM: Durante este mes, la rutina cambia un poco, debido a que están en época de Ramadán. Aquí lo hacen desde el 13 de abril hasta el 13 de mayo, pero antes de eso, mi rutina se basaba en levantarme, desayunar, ir al gimnasio, vuelta a casa para estudiar, almorzaba a mediodía y, dependiendo de la hora del entrenamiento, iba antes o después. Aquí es un pelín complicado, ya que no conoces la hora hasta prácticamente un día antes, pues se comparte campo de entrenamiento con todos los equipos de la máxima división. Por tanto, hacemos rotaciones y un día me toca entrenar a las 16.00 horas, otro a las 19.00 horas… e incluso, alguna vez me ha tocado ejercitarme a las 6.00 horas, pues son en aquellas ocasiones donde el técnico quiere hacer una práctica a campo completo, y esa es la única hora que no está ocupada por nadie, antes de que empiece el calor. Toda mi organización depende de a qué hora entrenamos, a la hora de dividirme la alimentación, estudios, descanso u ocio.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Aquí, compartimos campo de entrenamiento. A veces, me ha tocado entrenar a las 6.00 horas».[/quote]
DC: Imagino que cuando le habla a alguien de que está en las Maldivas, lo asocia directamente a vacaciones, playa, sol… en definitiva, turismo. Pero tengo entendido que vive en una isla más bien masificada que se aleja de ese entorno paradisiaco, ¿cierto?
BM: Es una isla con una densidad poblacional enorme, con alrededor de 300.000 personas en seis kilómetros cuadrados. Es un auténtico caos, demasiado tráfico en la calle… Casi es preferible moverte en moto que caminando, porque casi no hay ni aceras (ríe). Pero dentro de ese lado negativo, te acabas adaptando. Y cuando quieres más tranquilidad, tienes varias alrededor, a cinco minutos, que están más despobladas y donde no se usa coche ni moto. En mis días libres, me cojo un barco y tengo una isla que se parece más a esa imagen idílica de Maldivas.
DC: Usted que lo ha vivido en primera persona, ¿tenemos tanto que envidiar los canarios a este tipo de destinos paradisiacos?
BM: Las playas son diferentes. En La Palma o Tenerife, por ejemplo, somos más de arena negra. Pero también he tenido suerte de ir aquí a un resort, que es como una isla pequeñita con el hotel y la playa. Es una absoluta pasada. Es uno de los sitios más especiales que he estado en mi vida, con una paz y tranquilidad diferente. Nosotros tenemos el concepto de ‘isla’ como algo grande, pero por ejemplo aquí, ese resort con la isla no creo que mida más de un kilómetro cuadrado. En un momento das la vuelta a la isla, así que es distinto. Tienes que verlo con tus propios ojos. Uno como canario siempre barre para casa, pero cada una tiene su particularidad y belleza.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»En mis días libres, me cojo un barco y me voy a una de las islas».[/quote]
DC: Decía que la fauna marina es fantástica. ¿Ha podido ir a bucear?
BM: He hecho snorkel, pero no he buceado. No he encontrado todavía a nadie que se atreva a ir conmigo. Al final, ir solo en una excursión sin compañía para compartirlo… no termina de apetecerme. Pero si todo va bien, el próximo mes vienen mis hermanos, así que iré con ellos. Ahora bien, he tenido esos encuentros con snorkel y es un pelín extraño (ríe). Por ejemplo, el otro día estaba haciendo clases de surf, ya que me marqué el objetivo de volver aprendido, ya que esta es uno de los mejores sitios para iniciarse porque las olas son más pequeñas y sin tanta corriente. Pues bien, en medio de una sesión, se me cruzó un tiburón de un metro y medio a una escasa distancia mía. Al principio, me impresioné mucho. Pero el profesor me decía que tranquilo, que eran ‘amigos’. Fue toda una experiencia y en ese momento me apuré bastante.
DC: ¿Cómo está la situación epidemiológica? ¿Hasta qué punto pueden hacer una vida normal?
BM: Ahora está mejor que cuando llegué. La competición paró hasta que todos los jugadores y entorno futbolístico estuviesen vacunados, como yo ahora. Ahora mismo, está vacunada alrededor del 60-70% de la población. Y se espera que el 10 de mayo esté ya todo abierto, con libre circulación, porque el 100% de su población sería ya inmune. Es la diferencia respecto a España, pues siendo un país con una cuota poblacional mucho menor, lo hace más fácil. La única restricción actual es el uso de mascarilla, pero no de horarios o de afluencia a establecimientos.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Haciendo surf, se me cruzó un tiburón. Me impresionó mucho».[/quote]
DC: Ha sido un choque cultural importante. Del estricto norte en Finlandia, al caótico sur asiático con Maldivas. ¿Qué le ha chocado especialmente?
BM: Muchas cosas. Es un país totalmente diferente. Respecto a las reglas, en Finlandia eran muy estrictos con ese tema, donde lo interiorizan tanto que hasta los propios ciudadanos hacen de policía. En cambio, en Maldivas, puedes hacer prácticamente lo que quieras. No hay reglas en cuestión de tráfico, no tienes que llevar casco… Una de las cosas que más me impactó fue con motivo de sacarme el carnet de moto, ya que fui allí a hacer el examen, pero cuando estoy allí me dice: “súbete a la moto”, lo hago y me dice, “venga, sí sabes conducir” (ríe). Aquí se conduce por la izquierda, así que tenía dudas y le preguntaba quién tenía preferencia en las intersecciones. Y me respondía: “no, tranquilo; el primero que llegue, pasa. Y si alguno viene muy rápido, ten cuidado y frena”. Es así. No hay reglas.
DC: ¿Cómo lleva el tema gastronómico?
BM: Es uno de los aspectos que más me cuesta, ya que aquí todo lleva mucho picante. Les dices que no le pongan picante, pero te ponen igual. O te dicen que no lleva, pero igualmente tiene. Intento no comer fuera porque me hace daño. Intento probar comidas, pero siempre acaban abusando y lo paso mal. Ahora bien, yo cocino en mi casa y sin ningún problema, ya que aquí tienes fácil acceso a la comida. Mucha gente me decía que tuviera cuidado antes de venirme, por el tema de que los controles sanitarios eran menos restrictivos que en Europa, pero por ahora ha sido todo prácticamente igual.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Me decían que tuviera cuidado con la comida por controles sanitarios, pero no he tenido ningún problema».[/quote]
DC: Centrándonos en el fútbol, lo que no ha perdido es el olfato goleador. ¿Qué balance hace hasta la fecha de su estancia?
BM: De acuerdo a la política, solo pueden fichar a tres extranjeros. Cuando fichan a un delantero como yo, la exigencia está ahí, aunque no se diga. Tú lo notas y sabes que toca marcar la diferencia, haciendo goles para contribuir al equipo. Cuando llegas, te estableces y lo consigues, te otorga cierta tranquilidad. Es un margen para acabar de adaptarte a todo. Pero es cierto que durante el mes anterior a la competición, me estuve preparando a fondo. Intenté llegar en buen tono físico para estar al nivel de mis compañeros. Me lo tomé con seriedad y ahí están los resultados. Es una temporada atípica, ya que ahora existe un parón porque la Selección de Maldivas se va fuera para jugar el clasificatorio para el Mundial, por lo que es un mes parado y te obliga a hacer una pequeña pretemporada a la vuelta. Además, la sensación térmica es cercana a los 40 grados. En Canarias hace mucho calor, pero nunca había notado tanto como aquí.
DC: ¿Qué diferencia al fútbol de las Maldivas respecto a España o Finlandia?
BM: El rigor táctico es mucho mayor en España y en Finlandia. No existe tanta cultura táctica. Sin embargo, tiene su punto positivo, ya que vuelvo a sentirme libre dentro de un campo de fútbol. El entrenador apenas te da instrucciones, así que llegas al partido, juegas y listo. Me recuerda a esa infancia, cuando iba a jugar y no sabía ni quién era mi rival. Simplemente ibas e intentabas hacerlo lo mejor posible para ganar. Es todo más relajado, sin tanta profesionalización que muchas veces se agradece.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Somos tres españoles y un iraní. De resto, son futbolistas de las Maldivas».[/quote]
DC: ¿Cómo es la convivencia con el vestuario y en qué idioma se comunican?
BM: El entrenador habla inglés, pero no demasiado bien. Explica los ejercicios en dhivehi, que es el idioma oficial de las islas Maldivas. Algún compañero me traduce, pero entre nosotros hablamos en inglés. Los compañeros han sido súper amables y acogedores desde el primer día, además de bastante bromistas. Al principio, como venía a un país musulmán, siempre te choca con esa incertidumbre de ver qué te encuentras. Pero en ese sentido, estoy sorprendido y contento. Tengo buena relación con todos, quedando fuera del campo para tomar café, charlar y conocer su cultura. Me ha hecho abrir la mente en muchos sentidos y ha sido reconfortante.
DC: ¿El vestuario es de mayoría maldiva o proceden de muchos sitios diferentes?
BM: El 95% de la plantilla es de las Maldivas, debido a esa condición de que las plantillas tengan un máximo de tres extranjeros y un asiático. Somos tres españoles y un chico de Irán. Cuando yo llegué, ya estaban los dos compañeros españoles, así que eso siempre facilita la integración cuando llegas nuevo a un sitio. Pero tampoco es que haya influido tanto, ya que tengo buena relación con todos. Son colaboradores y cercanos.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Venir a un país musulmán me ha hecho abrir la mente en muchos sentidos».[/quote]
DC: Por sus palabras, entiendo que se siente orgulloso de haber cogido este tren. Cuando surgió la oferta, ¿tuvo dudas?
BM: Al principio, quieras o no, tienes ese miedo. Que si el tema de la religión, que si te dicen que son cerrados y que tengas cuidado porque es inseguro… pero todo lo contrario. No me arrepiento para nada. Me ha hecho conocer nueva gente y cultura, así que salir de la zona de confort siempre te hace crecer como persona. Y si mañana me fuese mal, tampoco me arrepentiría, ya que me ha permitido vivir en Asia y probar otras formas de vida. El fútbol me da la oportunidad de hacer esto.
DC: ¿Cree que esta será su última aventura fuera de España?
BM: No me cierro puertas. El club tiene un proyecto para quedar entre los dos primeros. Ahora vamos segundos, lo que nos daría la oportunidad de clasificarnos para la Copa de Asia. Sería una experiencia bonita y gratificante. El mundo del fútbol da muchas vueltas, así que no pienso más allá. Tengo contrato en vigor y espero que se respete por ambas partes. Si surge una oportunidad, se valorará y decidirá. No he pensado mucho en ello, pero tampoco lo descarto.