Redacción Deporpress| El Gobierno británico ha dado luz verde a la Premier League para reanudar la temporada en la fecha que considere oportuna a partir del 1 de junio. Los deportes en el Reino Unido habían sido cancelados, de manera indefinida, con el fin de contener la epidemia del coronavirus (COVID-19), que se ha cobrado más de 30.000 vidas en las islas británicas y ha contagiado también a otras decenas de miles de personas.
Los clubes que integran la Premier League habían acordado, hace algunas semanas, intentar concluir la competición jugando los partidos que restan para completar el calendario de la temporada 2019/20 a puerta cerrada o incluso en campos neutrales en aquellos casos que sea necesario dirimir una eliminatoria.
Los dirigentes de la Liga inglesa mantienen que cualquier movimiento para reanudar el curso futbolístico estará en línea con los protocolos dictaminados por el Gobierno británico y, de hecho, las últimas pautas fijadas por el Ejecutivo son consideradas como un gran paso adelante a la hora de que los clubes puedan culminar con éxito el proceso que han emprendido para poder volver a jugar.
Una de las medidas que ha establecido el primer ministro inglés, Boris Johnson, como parte del calendario de desescalada es, precisamente, permitir que se puedan celebrar eventos deportivos en Gran Bretaña a puerta cerrada a partir del día 1 de junio ya que, de esta forma, «se evitan los riegos de contagio por contacto social», anunció.
Este anuncio forma parte de la segunda fase, de las cinco que ha planificado el Ejecutivo inglés. En la misma también se contemplan otros movimientos adicionales relacionados con los permisos para que los niños puedan reanudar las clases en los colegios, la reapertura de algunas tiendas de productos no esenciales y el uso de más transporte público del que está permitido en la actualidad.
Sin embargo, estos planes para reiniciar la Premier League no van a estar exentos de problemas. De hecho, el uso de campos neutrales sigue siendo uno de los temas más polémicos, especialmente para los seis últimos equipos que ocupan la clasificación y que ya han mostrado su deseo de que se eliminen los descensos en caso de que la temporada actual no pudiese completarse.
Así, los dirigentes del Brighton, el Aston Villa y el Watford han sido críticos con la propuesta de que se juegue en campos neutrales al entender que eliminar la ventaja que supone jugar en sus estadios, ejerciendo de equipo local, tendrá un efecto perjudicial para ellos y, por tanto, supone también una adulteración de la competición.
El tema de la seguridad de los jugadores también sigue siendo primordial para los rectores de la Premier League, especialmente después de que el delantero argentino Sergio Agüero (Manchester City) y el defensa alemán Antonio Rudiger (Chelsea) ya hayan mostrado en público su inquietud por tener que volver a los terrenos de juego en las circunstancias actuales.
Los temores de estos futbolistas se basan en el hecho de que un jugador del Brighton, el tercero dentro de esta plantilla, dio positivo por COVID-19 este domingo dentro de los test que la propia Premier League practica a los jugadores y deberá permanecer ahora en su domicilio, en condiciones de autoaislamiento, durante los próximos 14 días. Otras noticias similares, procedentes de profesionales de equipos de Primera División en Alemania y España durante el último fin de semana, también alimentan el temor de determinados jugadores de la élite del fútbol británico.
Este segundo paso del Ejecutivo que preside Boris Johnson, para que el deporte pueda volver a partir del próximo 1 de junio, solo será posible si se logra un progreso suficiente en la fase actual para limitar la propagación del coronavirus hasta esa fecha, ya que el documento publicado esta misma tarde por el Gobierno británico establece que las organizaciones deben «ir planificando el regreso a sus actividades a partir del primer día de junio».
Mucho menos clara aparece la fecha para el posible regreso de los aficionados a los estadios. El documento aprobado este lunes por el Parlamento inglés solo cita a lugares como cines y peluquerías para que puedan ser reabiertos en la fase 3, que comenzaría a partir del próximo 4 de julio. De hecho, algunos puntos son muy ambiguos, como el que establece que «aquellos lugares que, debido a su diseño, sean susceptibles de llenarse de manera que sea imposible cumplir con el distanciamiento social, no podrán ser abiertos en esta fase». Sin embargo, deja una pequeña puerta a la esperanza abierta al admitir «aperturas parciales siempre que quede garantizada la seguridad a través del distanciamiento social».
También advierte que la apertura de lugares como los estadios deportivos «puede que solo sea completamente posible más tarde, dependiendo de la reducción del número de contagios y de personas infectadas por el COVID-19».
Las competiciones europeas, en peligro
Aquellas competiciones deportivas que supongan viajes internacionales, como los partidos de la Liga de Campeones y la Europa League, podrían verse afectados debido a que el Gobierno británico también ha aprobado este lunes un periodo de cuarentena forzoso, establecido en 14 días, para las personas que lleguen al Reino Unido. En cualquier caso, el documento establece excepciones para las personas que provengan de países «que se encuentran en una corta lista y que estarían exentas de la misma».
Representantes de los 20 clubes que forman parte de la Premier League se reunieron también este lunes, a través de una videoconferencia, para fijar la fecha en la que someterán a votación cuál sería la mejor fecha para reanudar la temporada. Esta elección se llevaría a cabo, probablemente, a principios de la próxima semana.