Por @ArmasJonay
Partido tras partido no puedo sentir otra cosa que orgullo por todos los que forman el CFS Uruguay Tenerife. Una familia que en las últimas semanas ha sufrido una auténtica pesadilla. Por eso ayer volví a disfrutar del fútbol sala, de los goles, los nervios, los errores arbitrales y la tensión sobre el parqué.
Aunque para muchos lo de ayer no venda periódicos (claro, es sólo deporte) para los que estamos dentro del club era algo que necesitábamos. Da igual que perdamos o ganemos, ayer sólo se habló de fútbol sala. Se habló de Jacinto Delgado, un jugador de 38 años que está viviendo su sueño de jugar en Primera, plantándole cara a los mejores. Se habló de Aythami, que con 19 años de edad demostró que tiene mucho futuro en esto. Se habló de los canteranos, de los aciertos y errores del entrenador y su cuerpo técnico, de la presión y empuje de los aficionados desde la grada.
El deporte es sacrificio, son derrotas y victorias, alegrías y llantos. El deporte no es sensacionalismo, no son viajes a Las Vegas ni entrevistas y artículos que sólo buscan dañar más aún a un equipo que teme por su supervivencia. Por eso muchos ya no están, porque esto a partir de ayer es sólo deporte.
A los que siempre han estado, los que llevan un par de meses y los que se engancharán de aquí a final de temporada, gracias y bienvenidos al fútbol sala.
(Jonay de Armas es Jefe de Prensa del CFS Uruguay Tenerife).