Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | Baño histórico a Las Palmas. Al igual que en la primera vuelta hicieron los grancanarios a los tinerfeños, en esta segunda los blanquiazules se tomaron cumplida venganza y borraron del mapa a Las Palmas en el mejor partido, de largo, de los de Don Luis Miguel Ramis en esta temporada (4-1).
Desde el minuto 1 (incluso antes) y hasta el final, solo existió un equipo sobre el Rodríguez López. Un conjunto que se congració con su afición en el mejor momento posible. Para sumar tres puntos de oro que le acerquen más al campamento base de los 50 puntos y vivir un final de temporada más cómodo. De paso, para ‘fastidiar’ un poco al eterno rival en una derrota que les puede pasar factura en su lucha por el ascenso
Los primeros cinco minutos del Tenerife fueron, con total seguridad, los mejores de los últimos años (por no decir décadas), con un Enric Gallego sublime en la definición. Mirar al marcador del Heliodoro y ver el 2-0 en ese inicio de partido era un sueño imposible hecho realidad. Porque la salida de los de Ramis fue la mejor puesta en escena posible, ni escrita por el mejor guion de Hollywood.
Nada más iniciarse el partido, el delantero recogió un balón en la corona del área para clavar un golazo por la escuadra de Valles, que solo podía sacar una fotografía preciosa del balón entrando sin remedio en su portería. 1-0 a los 15 segundos de partido. Pero cuando todavía la gente se frotaba los ojos, Iván Romero rompió en desmarque por la izquierda para poner un balón al primer palo que aprovechó de nuevo Gallego para, adelantándose a su par, batir de nuevo a Valles (2-0, 5’).
Las Palmas estaba desbordada, a incluso el Tenerife pudo hacer ¡El tercero! si Waldo Rubio hubiera acertado con un disparo raso y cruzado, pero estaba muy esquinado. Así, al primer cuarto de hora todo era felicidad blanquiazul; ese oasis en el desierto de una temporada más negra que gris de los blanquiazules, que tenían claro que había que dar una alegría a su sufrida afición.
No podía marchar mejor el partido para los locales. Parecía que los 20 puntos de diferencia en la clasificación eran al revés. Salvo un intento muy, muy lejano, por el centro de Loren Morón y sin problemas para Soriano, los amarillos no estaban en el Heliodoro, sometidos por un Tenerife desconocido.
Aun con el paraguas abierto, Las Palmas se iba a mojar bajó la tormenta perfecta tinerfeña. Cuando el partido iba destinado al descanso y con saque de esquina para los amarillos, Soriano atajó el envío aéreo e inició una contra que corrió Iván Romero (¡vaya primera parte la suya!) para pasar raso de izquierda a derecha donde llegaba con todo Waldo Rubio, que engatilló un zapatazo cruzado pegado al poste de Valles que, otra vez más, fue espectador de lujo del golazo blanquiazul (3-0, 45+1’). El propio Romero, solo un minuto antes, había tenido una clarísima para haber hecho el tercero con el que los de Ramis bordaron una primera parte simplemente perfecta.
Lo peor de la primera parte fue la lesión de Elady a los 35 minutos de partido. El extremo tuvo que abandonar el terreno de juego siendo reemplazado por Borja Garcés, por lo que Iván Romero, acompañante de Gallego, pasó al costado zurdo en ese momento. El equipo había enganchado y la conexión con la grada era la de hace tan solo unos meses, cuando se llevaron mutuamente en volandas hacia la final del playoff por el ascenso a Primera División ¡Cuánto se echaba de menos esta sensación!
Tan feo lo vio García Pimienta que, en el descanso, dejó en la caseta a su doble pivote; Loiodice y Mfulu, para que entraran Fabio y Kaptoum. Además, Loren Morón, que prefirió minutos de amarillo que de blanquiazul el pasado mercado de invierno, se fue sin pena ni gloria del Heliodoro, dejando su puesto a Florin Andone.
Lógicamente la brillantez no podía ser la misma. Aun así, el Tenerife salió a jugar como si el marcador fuera 0-0; lo mejor que podía hacer. Y seguía alejando a Las Palmas de su área. Buscaban y se acercaban más al cuarto gol los locales, que al primero los visitantes. Los minutos pasaban a los cantos de “¡Tenerife, oé, chicharrero, oé! y el ‘Chicharrero de corazón’” desde las gradas, que se ponían en pie al llegar a la hora de partido para hacer la ola. Cierto es que el estadio era una fiesta, pero en 30 minutos todo puede pasar y no había que descentrarse. Lo verdaderamente importante sucedía abajo, en el verde.
Al pasar la hora de partido Las Palmas consiguió zafarse un poco de la presión local y empezó a conectar posesiones continuadas, aunque sin generar peligro. Entonces Ramis decidió que era la hora de darle una vuelta al partido y refrescar piernas. Sipcic, Javi Alonso y Teto sustituyeron a Sergio (con molestias), Corredera y Waldo Rubio (lo había dado todo), a los 64 minutos. Solo uno después Moleiro, inofensivo hoy, dejó su lugar a Álvaro en el rival.
Otro canterano, David Rodríguez, entró a los 70 minutos reemplazando a Iván Romero, situándose el lateral por delante de Mellot y Teto en la izquierda. Así, y con Javi Alonso, el Tenerife iba a finalizar con tres canteranos el derbi.
Los de García Pimienta ‘se metieron’ un poco en el envite cuando Álvaro acertó a batir desde cerca a Soriano en el único despiste defensivo local (3-1, 80’).
Tocaba saber jugar esa recta final del encuentro para no dar alas a Las Palmas, siempre peligroso, y que los puntos se quedaran en casa. Por si acaso, Ramis reordenó al equipo pasando a jugar con tres centrales: Sipcic, David Rodríguez y León, con Mellot y Nacho como laterales/carrileros.
Hubo tiempo para más, pero con suspense. Porque Dámaso Arcediano Monescillo no vio un penalti sobre Borja Garcés que parecía claro. A instancias del VAR, el colegiado rectificó su decisión y Nacho transformó la pena máxima para completar un círculo perfecto. Se abrió el partido con gol y se cerró con goleada. Es noche de fiesta en Tenerife.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (4): Soriano; Mellot, Sergio (Sipcic, 64’), José León, Nacho; Waldo (Teto, 64’), Aitor Sanz, Corredera (Javi Alonso, 64’), Elady (Borja Garcés, 35’); Iván Romero (David Rodríguez, 70’) y Enric Gallego.
Entrenador: Luis Miguel Ramis.
UD Las Palmas (1): Álvaro Valles; Álex Suárez (Lemos, 75’), Saúl Coco, Eric Curbelo, Sergi Cardona; Mfulu (Kaptoum, 46’), Loiodice (Fabio, 46’); Pejiño, Viera, Moleiro (Álvaro, 66’); y Loren (Andone, 46’).
Entrenador: García Pimienta.
Goles: 1-0 (15 segundos de partido) Enric Gallego, con la izquierda, de disparo cruzado a la escuadra visitante. 2-0 (5’) Enric Gallego marca adelantándose a la defensa amarilla a pase desde la izquierda de Iván Romero. 3-0 (45+1’) Waldo Rubio remata cruzado y raso, pegado al poste derecho de Valles, una contra impecable del Tenerife. 3-1 (80’) Álvaro fusila desde cerca a Soriano. 4-1 (90+5’) Nacho, de penalti cometido sobre Borja Garcés.
Árbitro: Dámaso Arcediano Monescillo (Comité castellano- manchego). Asistido en las bandas por Cerdán Aguilar (comité castellano- manchego) y Díaz González (comité gallego). Amonestó a los locales Elady (35’), Corredera (36’), Javi Alonso (81’) y David (83’); y a los visitantes Coco (39’), Álex Suárez (56’) y Cardona (88’). Cuarto Árbitro: Muresan Muresa (comité valenciano). Árbitro de VAR: Eduardo Prieto Iglesias (Comité navarro). AVAR: Hernández Maeso (comité extremeño).
Incidencias: Partido correspondiente a la 32ª jornada de la Liga SmartBank, disputado en el Estadio Heliodoro Rodríguez López, Tenerife, ante 17.998 espectadores. El CD Tenerife vistió con su indumentaria por el Centenario: pantalón azul y camiseta blanca en violeta. Las Palmas lo hizo totalmente de amarillo. Antes del inicio del encuentro, se guardó un minuto de silencio por el reciente fallecimiento de D. Antonio Manuel Cantudo Hernández, jugador del CD Tenerife entre 1970 y 1974.
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