Redacción Deporpress | Thriller psicológico en el Brose Arena. Una montaña rusa de emociones en con final imprevisto. Y negativo. Iberostar Tenerife tuvo que ponerse el mono de trabajo después de un paupérrimo segundo cuarto frente a un Brose Bamberg que, con nada en juego, sacó a relucir su orgullo en un partido de enorme deportividad de los germanos. Necesitó de una prórroga con un triplazo de un excelso Yusta, pero se le bajaban las persianas a los aurinegros cuando ganaban de seis en prórroga, cediendo un parcial final de 8-0 que se convirtió en la firma de su propio suicidio (98-96) para quedarse sin liderato de grupo, después de que ERA Nymbruk hiciese sus deberes en casa.
Los canaristas probablemente pagaron el enorme esfuerzo del pasado fin de semana en el Santiago Martín. Con menos de 48 horas de descanso, los tinerfeños se jugaban una final para amarrar ese primer puesto del grupo en tierras germanas. Ni siquiera la buena actuación de los Marcelinho, Gio, Salin y un fantástico Yusta (5/5 en triples) fue suficiente para apagar el orgullo del cuadro dirigido por Roel Moors, donde varias de sus figuras hicieron un partido excepcional, liderados por el belga Obasohan y secundado en el poste bajo por Marei, además de Taylor en la línea de tiros libres (8/8).
El coach aurinegro sacaba toda la dinamita, sin concesiones ni confianzas. Pero los primeros golpes llegaban a través de Christian Sengfelder. El de Leverkusen firmaba el primer parcial en positivo para los de Moors (4-0). Reaccionaría rápidamente Iberostar a través de la garra de Konate, un triple de Salin y la conexión de oro georgiana-brasileña para firmar un parcial de 0-7. En el ecuador, Roger paraba el tiempo debido a que los tinerfeños se escapaban (6-13). Llegó a ponerse el Canarias con una renta de nueve puntos, (13-22), gracias a un canastón de tres créditos de Álex Suárez. Buena circulación del balón y eficiencia en la pintura para marcar las primeras ventajas.
Un guion macabro esperaría en el segundo cuarto. Retin Obasohan haría su primer acto de presencia con buenas penetraciones para generar nerviosismo en los insulares. Parcial de 7-0 que rompería Suárez con otra cesta de tres puntos (20-25). Sin embargo, Bamberg iba hacia más, mientras que en Iberostar entraban las primeras dudas. Muchas pérdidas de balón, unido a los fallos en el tiro de canasta que mermaban las posibilidades aurinegras. A todo ello, el lanzamiento de libres se convertiría en otra pesadilla, con un 50% de acierto al descanso.
Los germanos firmaban un escalofriante parcial de 21-3 para dejar a Vidorreta con un cabreo monumental, que lo paraba en búsqueda de una reacción. Bamberg aprovechaba otro error no forzado para firmar su máxima: 34-25. Penalizados por el bonus, además de las buenas conexiones en los minutos finales, permitieron al CB Canarias recuperar suficiente terreno para irse cuatro abajo al intermedio (38-34).
El tercer cuarto se agotó sin grandes parciales para ninguno. Sí llegó a ponerse a siete Brose, pero los laguneros tomaban las riendas a tiempo en un momento de correcalles para forzar el bonus antes del ecuador. Salin sacaba a paseo su mano, pero Marei y Obasohan estaban con una confianza enorme, mermando cualquier defensa de los aurinegros, además de poner en marcha una defensa agresiva que obligaba a Iberostar a estar rápidos y precisos. Buenos minutos de Konate, empañados por una antideportiva. Yusta enchufaba su primer triple de una noche prodigiosa en lo personal desde la media distancia, pero Taylor dejaba a los centroeuropeos por delante a diez de la conclusión (62-59).
La primera unidad volvería a escena para intentar salvar el match-ball. Huertas no tenía suficiente con disfrazarse de asistente, sino que también se cocinaba sus propios puntos. Yusta y Salin ponían la calidad extra desde media distancia con sus triples. Pero Bogris firmaba otro partido gris, donde Marei le estaba dando auténticos dolores de cabeza. Con cuatro abajo, y a pesar de haber dado el susto de la noche desplomándose en el suelo –todo acabó afortunadamente en un susto-, el fines Sasu Salin se la jugaba con un triple cayendo para no dar el brazo a torcer (85-84), forzando un 3+1 donde, sin embargo, no pudo convertir el tiro libre. Sí lo hizo Taylor, letal en esta faceta. Y cuando todo parecía perdido, Yusta mostraba su poderío con otro triplazo a un segundo del final (87-87). Si era poco rock and roll, habría más con la prórroga.
Marei arrancaba con un 2+0 para dejar otra vez a Iberostar a remolque. Pero Santi lo empataba con su 5/5 en triples. Huertas se cocinaba dos jugadas personales y White parecía poner tierra de por medio (90-96). Cuando todo parecía encarrilado, el castillo de naipes volvió a caer. Parcial de 8-0 a los aurinegros para dejarles con cara de tontos. Un Sengfelder bastante desaparecido desde el primer cuarto, se ponía la capa de héroe para enchufar los últimos ocho créditos de los suyos, con dos de tres incluidos. En una última posesión, Iberostar tiró forzado y tocó hierro. Sin tiempo para cazar el rebote, el liderato de grupo tomaba vuelo directo hacia la República Checa.