Skip to main content Scroll Top

Asier Garitano no corre riesgos

Redacción Deporpress | Asier Garitano no corre riesgos. Nada más llegar a Tenerife, el técnico vasco repitió una y otra vez que “no vengo aquí a estresarme”. Pese a que esta reflexión iba encaminada hacia la presión existente en el entorno ante las malas situaciones, lo cierto es que Garitano está usando esta idea durante los propios partidos.

El entrenador blanquiazul ha tenido una recurrencia a lo largo de las cinco jornadas iniciales, y es que no corre riesgos cuando un jugador tiene tarjeta. Si algún futbolista del representativo ve la amarilla, lo normal es que sea sustituido, especialmente si esta viene durante la primera parte.

Ante el Oviedo, Waldo, Aitor Buñuel y Nacho fueron amonestados al comienzo del choque. la respuesta del míster fue un cambio en el descanso para dar entrada a Mellot y Fer Medrano. Además, Aitor Sanz vio la amarilla en el 51’ y, cuatro minutos después, dejó su puesto a Sergio González.

Contra el Huesca, Enric Gallego y Corredera realizaron entradas de amarilla, y el delantero fue sustituido mediada la segunda mitad. Después de la pausa, Medrano fue apercibido y Nacho entró por él algunos minutos después.

Cierto es que Sergio González jugó más minutos con riesgo de expulsión frente al Zaragoza, pues el centrocampista vio la amarilla en el 47’ y estuvo sobre el césped hasta el 70’. La fórmula general se volvió a ver en Andorra, donde Roberto López y José Amo recibieron tarjeta en la primera parte y, en el descanso, dejaron su puesto a Sipcic y Luismi Cruz.

Por último, Sergio González volvió a ser protagonista de la prudencia de Garitano. El árbitro le amonestó en el minuto 10’ y el técnico esperó únicamente hasta la pausa para dar entrada a Yann Bodiger, quien debutó en el Heliodoro. Enric Gallego también tenía amarilla, pero su gran nivel le ‘impedía’ abandonar el terreno de juego.

Una sola roja

Las consecuencias, positivas para el Tenerife, es que los blanquiazules no se han quedado con un futbolista menos por una doble amarilla. Es verdad que Ángel fue expulsado ante el Zaragoza, pero su roja fue directa por una agresión a un rival.