Redacción Deporpress | El CD Tenerife tuvo que ponerse el mono de trabajo en un encuentro donde entregó la iniciativa a los anfitriones: el Real Oviedo. Así vimos la actuación hombre por hombre de los pupilos dirigidos por Luis Miguel Ramis.
Soriano: Buena acción de reflejos a bocajarro a un remate de Obeng donde salvó el 1-0. Mayores problemas con el balón en los pies, donde estuvo a punto de perder un balón por un impreciso control. En el juego aéreo, resolvió con éxito (2).
Mellot: Línea continuista del francés en el carril. Con un Tenerife más pasivo, se prodigó menos en las incorporaciones, pero resolvió bien en su banda ante Borja Sánchez. El único error vino en un balón a la espalda donde llegó tarde y el jugador del Oviedo sacó un centro que estuvo cerca de ser gol (2).
Sipcic: Un inicio frío. Tuvo mucho trabajo con Obeng. Un inicio frío, con varias entregas erráticas y errores en el marcaje. Pero se entonó y fue a más. Tapó bien un disparo peligroso de Borja y terminó con buena nota (2).
Carlos Ruiz: Obeng también le dio mucho trabajo; le ganó la partida en un remate a bocajarro que no acabó dentro por Soriano. Se fue entonando y acabó el partido a un nivel notable (2).
Pomares: Tuvo que bailar con el escurridizo Viti en su banda. Dejó atrás su irregularidad visible ante el Sporting para volver a completar una actuación individual positiva (2).
Michel: Aporta equilibrio y veteranía en la sala de máquinas. Quizás, se precipitó en una amarilla que le condicionó antes del cuarto de hora, donde cortó un contragolpe en inferioridad azulona. Pero no pareció pesarle. No le quema el balón en la salida del juego y siempre esté bien posicionado (2).
Corredera: El mejor en clave blanquiazul. Arropado por Míchel en el doble pivote, juega con una facilitad extrema. Bien en la anticipación, trabajo incansable y con un toque de balón exquisito. Puso notables desplazamientos en largo que no terminaron de ser aprovechados por sus compañeros (3).
Nono: No termina de ser decisivo. Completó otra actuación discreta, a quien nadie le niega su implicación en el trabajo colectivo, pero a quien se pide algo más (0).
Shashoua: Desactivado en el enganche. Tiene que ser más regular en su rendimiento, pues no volvió a generar esa pieza de desequilibrio en el Tenerife hasta que las piernas del Oviedo fueron flaqueando. Mejor en la recta final, cae en muchas ocasiones en el último regate cuando tiene mejores opciones (1).
Bermejo: Trabajó y se ofreció, pero estuvo impreciso. Recibió dos buenos balones de Corredera para un último pase donde se mostró desacertado. Fue el primer sacrificado a la hora de juego. Cuando no puede aparecer por el balón del área, su área de influencia disminiye (0).
Elady: Se encontró incómodo como falso nueve. No ganó ningún duelo a los centrales y apenas conectó con sus compañeros. Mejoró cuando Ramis lo reubicó en su posición natural: jugando de interior (1).
Enric Gallego: Sus centímetros permitieron al Tenerife un juego más directo. Se fajó con los defensas, e incluso, tuvo una ocasión en un remate acrobático que no encontró destino (2).
Rubén Díez: Mejoró a su sustituido. Se encuentra bien combinando y sacó más provecho de las piernas cansas del Oviedo (1).
Álex Muñoz: Sin tiempo para valoración. Entró prácticamente con el tiempo cumplido (-).