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Así vimos a los blanquiazules en Pucela

Redacción Deporpress | El CD Tenerife completó una nueva actuación individual y colectiva, de forma coral, en una de las plazas más exigentes de Segunda: el Estadio José Zorrilla. El bloque tinerfeño volvió a ofrecer una puesta en escena impoluta, en uno de los mejores partidos lejos del Heliodoro que se recuerdan en mucho tiempo: certero al contragolpe y sólido atrás. Así vimos la actuación de los jugadores blanquiazules en Pucela.

Juan Soriano: Sigue ganando en seguridad. Realizó una buena para de reflejos en la primera parte, en un duro disparo a balón parado de Olaza. Resolvió en el juego aéreo y estuvo bien escudado por su defensa (3).

Mellot: Venía como suplente de Moore y no hace sino acumular argumentos positivos. El francés completó una actuación sobria, sin estridencias, pero eficiente en su trabajo. Sufrió más en la primera parte, en parte por la presión tardía de su compañero Mollejo, pero nunca se vio superado. Con el cansancio del Valladolid, tuvo menos problemas tras vestuarios (2).

Sipcic: Colosal en el eje central. Nunca perdió la posición y alejó todo esférico que ocupaba zona de peligro del área de Soriano. Está siendo una de las grandes sorpresas porque está acumulando uno de sus déficits pretéritos: la falta de regularidad (3).

Carlos Ruiz: Los años no pasan por él. Otro partido rayando la perfección, en una pareja que se asienta junto a su compañero serbio. Nuevo candado a la portería. Siempre concentrado, nunca pierde el sitio. Magnífico en el origen del 0-1: su pase al espacio en salida genera el contragolpe del gol de Shashoua (3).

Álex Muñoz: Le tocó más centrarse en defensa que en ataque, pues tuvo mucho trabajo por el extremo y las regulares incorporaciones de Luis Pérez. Más probabilidades para sumarse en la segunda mitad, pero el lateral alicantino siempre cumple. Un lujo para la categoría (2).

Míchel Herrero: Funcionó la ley del ex en Pucela. Otro partido de nota alta para el mediocentro blanquiazul, que además se apuntó al capítulo goleador con un disparo seco y posterior colaboración de Roberto en el rechace (3).

Corredera: No estuvo tan brillante como en anteriores ocasiones, pero volvió a completar un gran partido. Y eso dice mucho de su nivel en este arranque. Fue de menos a más. Sin tanto balón, se puso el mono de trabajo y trabajó como un veterano (2).

Mollejo: Una auténtica pesadilla en ataque para los blanquivioletas. Cada vez que salía en transición al contragolpe, terminaba forzando faltas o alguna amarilla en los pucelanos. Bien moviéndose desde fuera hacia dentro, jugando con criterio hacia sus compañeros. Atrás, con mayores problemas para ajustar la presión y ayudar a Mellot. La gasolina le duró una hora (3).

Shashoua: Su mejor actuación individual en uno de esos partidos que convalidan para el doctorado blanquiazul. Rompe al defensa con un recorte extraordinario en el 0-1 y juega fácil en la jugada que desemboca en el segundo. Acusando el cansancio, fue uno de los primeros cambios a la hora de juego (3).

Elady: Quizás fue de los que menos se prodigó dentro del flanco ofensivo, pero mejoró en la segunda parte. Ya en los primeros minutos, tuvo una clara que se fue por encima del larguero. Se fue soltando ante la pérdida de rumbo del Valladolid, ganando en el juego combinativo y desahogando a sus compañeros (2).

Enric Gallego: No marcó y tuvo ocasiones para ello, pero no le hizo falta. Un balón de oxígeno para el Tenerife en ataque. Ganó muchos balones, como en el origen del segundo tanto. Pese a su falta de velocidad, ofreció también buenos desmarques de ruptura. Irá a más cuando coja fondo físico (2).

Sergio González: Permitió dar aún mayor equilibrio en la sala de máquinas a los blanquiazules. No cometió errores y ofreció desahogo junto a Míchel y para que Corredera desplegara más hacia arriba (2).

Rubén Díez: Entró y no desmejoró a Mollejo. Puso balones que fueron caramelos: primero a Elady y posteriormente a Gallego, a quien solo le faltó empalarla hacia dentro. Tiene fútbol en sus botas e incluso pudo marcar, pero Roberto lo evitó (2).

Moore: Un lujo para el Tenerife. Con el Valladolid desplegado, se manejó como pez en el agua cuando tocó subir al ataque. Puso buenos balones al área y, con el carril en forma de autopista, generó la mejor -triple- ocasión del partido (2).

Apeh: Le faltó físico, calidad e inteligencia táctica. Desentonó el ariete nigeriano frente al gran partido de sus compañeros (1).

Pablo Larrea: Entró prácticamente sobre el agregado. Sin tiempo para valoración (-).