Redacción Deporpress| Butarque fue el punto y final de la racha positiva del Tenerife, que hizo un partido serio en lo colectivo hasta el gol local. Nadie brilló de forma especial en el apartado individual, excepto la garra de Carlos Ruiz, el buen primer tiempo de Vada, la seguridad para cerrar su costado de Moore, el plus ofensivo de Apeh y la fiabilidad de Álex Muñoz.
Dani Hernández: Salió con acierto para apagar el incendio creado tras una indecisión entre Sipcic y Carlos Ruiz (20′). Se mostró seguro en el juego aéreo y no llegó a tiempo de sacar el remate del gol del Leganés (1).
Moore: Cerró su banda sin fisuras. Fue menos vertical de lo habitual y, cuando lo hizo, centró desde zonas muy alejadas. Su resbalón en el gol del Leganés fue decisivo y permitió que Javi Hernández rematase cómodo (1).
Sipcic: Retrasó un balón de forma defectuosa que pudo costar caro. Impreciso cuando quiso jugar en largo desde atrás. Peligroso cuando subió al ataque, con un remate de cabeza y un gol anulado por fuera de juego (1).
Carlos Ruiz: Mantuvo su línea de sobriedad habitual en defensa. Puso un buen centro que no acertó a cabecear Sipcic casi al final del primer acto. Resolvió bien el trabajo que tuvo cuando hubo más espacios atrás (2).
Pomares: Correcto en el primer tiempo. Sufrió con la entrada de Avilés por su banda porque tenía una velocidad más que él. Ramis terminó reemplazándolo cuando se percató de este aspecto. En ataque apenas aportó (1).
Javi Alonso: Distribuyó con criterio y acierto en el primer tiempo. Se atrevió con la zurda desde la frontal (21′), pero su disparo dio en Sol. Un despeje suyo defectuoso generó el córner en el que vino el gol del Leganés (1).
Folch: Su virtud es que siempre está bien colocado para dar equilibrio al equipo. Amonestado desde el inicio de la segunda mitad, Ramis prefirió sustituirlo (59′) para evitar males mayores en forma de expulsión (1).
Nono: Bien en el trabajo de presión sobre Javi Hernández para evitar las subidas del lateral del Leganés, pero sigue aportando muy poco en la faceta ofensiva que se supone que debe ser su fuerte. Acabó sustituido (1).
Vada: Partido de más a menos el del argentino. Tiró del carro en el primer acto mostrándose para unir el centro del campo con la delantera. Luego, cuando hacía falta más claridad tras el gol local, no logró ser determinante (1).
Bermejo: Partido muy discreto el del catalán. Sin influir apenas en el juego y con poca capacidad para conectar con el resto de sus compañeros. Una lástima que desaproveche las oportunidades que le concede Ramis (0).
Sol: Desconectado del juego en los compases iniciales. Le costó entrar en escena y los centrales del Leganés nunca le permitieron recibir en zonas influyentes. Trabajó sin desmayo, pero no tuvo ni una sola oportunidad de tirar (1).
Sergio González: Ganó varios duelos aéreos en la medular y colaboró en esa faceta en defensa gracias a su poderío para despejar jugadas de estrategia. No parece especialmente rápido con el balón cuando le toca circular (1).
Apeh: Protagonizó una galopada plena de potencia nada más entrar, pero fue desviada por un defensa cuando buscaba a Sol en el segundo palo. Cabeceó en posición forzada y fue de los pocos que ganó duelos individuales (1).
Álex Muñoz: Paró la sangría de las cabalgadas de Avilés por la derecha y dotó a los blanquiazules de más presencia ofensiva con sus envíos al área desde la izquierda (1).
Valera: Ramis lo ubicó en la derecha y alternó las jugadas individuales con las combinaciones con Moore cuando el norteamericano subía su banda. Bien vigilado, rara vez pudo superar las ayudas de la defensa del Leganés (1).
Shashoua: Está de vuelta tras su lesión. Mezcló el juego combinativo por dentro con algún intento por el exterior. Deficiente en la ejecución del balón parado al dejar demasiado corta una falta lateral casi en el epílogo del choque (1).