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Así vimos a los blanquiazules

Redacción Deporpress | El Tenerife inició la Liga con una victoria ante el Málaga en la que sobresalieron la seguridad defensiva de la nueva pareja de centrales formada por Nikola Sipcic y Bruno Wilson. Jacobo González fue el más destacado de los jugadores que entraron desde el banquillo.

Ortolá: Tuvo un partido plácido y no fue exigido en ningún momento por las llegadas del Málaga. Hubo fases en las que fue un jugador de campo más a la hora de construir el juego desde la defensa (1).

Moore: Sus llegadas y centros desde la derecha se convirtieron en el mayor peligro local en el primer acto. Intentó un disparo lejano que se fue desvíado (31′). En defensa se aplicó con velocidad y apenas concedió nada (2).

Wilson: Le tocó emparejarse con Quintana y demostró que un central de los que no hace concesiones. Contundente y ordenado, trató de iniciar la jugada desde su campo cuando la presión del adversario se lo permitía (2).

Sipcic: Estuvo providencial para sacar desde el suelo un remate de Quintana (3′) cuando Ortolá estaba batido. Notable en el dominio del juego aéreo en los centros laterales que metió el Málaga en el área local (2).

Muñoz: Empezó el curso como terminó el último. Sus subidas por la izquierda son un desahogo para el fútbol ofensivo del Tenerife y un quebradero de cabeza para la zaga visitante. En defensa sigue siendo todo un seguro (2).

Suso: Incurrió varias veces en fuera de juego durante el primer acto y, la única vez que no lo hizo, logró alojar el balón en la portería del Málaga. Fue el primer cambio blanquiazul en el minuto 49, tras salir cojeando (1).

Javi Alonso: Pisó área, pero no pudo concretar con nitidez ninguna de las opciones de remate de las que dispuso. Supo leer los pases hacia las zonas menos congestionadas y, además, asistió a Suso en el primer gol (1)

Aitor Sanz: Fue el encargado de cerrar el carril central para impedir que el Málaga combinase por dentro. Mezcló bien con Javi Alonso y sigue teniendo un despliegue físico envidiable (1).

Pomares: Tiene habilidad para aparecer por el área y generar peligro. Remató desequilibrado en el minuto 14 junto al poste izquierdo de Barrio. Mejora, con creces, lo que daba Lasure ahí el pasado curso (1).

Bermejo: Le faltó la chispa de otras ocasiones, pero sus movimientos cerca de la frontal son siempre con sentido. Quizá le faltó un poco más de precisión a la hora de su primer control, uno de sus puntos fuertes (1).

Apeh: El nigeriano actuó como ‘nueve’ puro. Peleó y chocó contra los centrales del Málaga, pero no estuvo muy acertado ante el gol en un cabezazo que no acertó a dirigir a pase de Jacobo González, al que asistió en el suyo (1).

Jacobo González: Convirtió el primer balón que tocó, al definir con clase una dejada de Apeh, y luego se mostró incisivo por su banda. Jugador interesante si mantiene esa combinación de velocidad y precisión (2).

Zarfino: El uruguayo debutó tras llevar en la isla apenas un par de días. Entró en contacto con la pelota sin mucha precisión y pisó el área del Málaga mostrando sus dotes de llegador (1).

Joselu Moreno: Relevó a Apeh y no tuvo la misma influencia en el ataque local que el jugador nigeriano. Su actitud sigue siendo intachable, pero se le exige más en su camino hacia volver a ser el jugador que fue (1).

Alberto Jiménez: Entró a falta de 8 minutos para la conclusión ante los problemas físicos de Pomares y cumplió con la misión de consolidar al equipo en la recta final del partido para evitar que el Málaga tuviese opciones (1).

Jorge Padilla: El majorero se esmeró en incomodar al Málaga en tareas de presión para evitar que los andaluces pudiesen sacar el balón con nitidez desde atrás y se llevó un fuerte golpe de Juande Rivas (1).