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Así vimos a los blanquiazules

Redacción Deporpress | Los blanquiazules no pudieron volver a sumar de tres en el Heliodoro, pero siguen arañando unidades. Una menos en el camino en la permanencia. En un partido bastante igualado, pero sin excesivo brillo, tocó ponerse el mono de trabajo contra los de Paco Jémez. Así vimos a los tinerfeñistas.

Ortolá: Achicó bien el trabajo que le regaló el Rayo con los guantes. Sin estridencias, pero seguro. Más problemas en el desplazamiento en largo, donde la alta presión de los vallecanos le obligó a sacarla jugada en muchas ocasiones con largos balones hacia adelante (2).

Luis Pérez: Activo, un pulmón mientras le duró la gasolina. Buenos desdoblamientos a Suso e inteligente en sus elecciones para ir arriba. Atrás, no sufrió en exceso, hasta la entrada de un siempre eléctrico Álvaro García que le generó algún que otro disgusto con su frescura y velocidad extra (2).

Alberto: Enorme el majorero, que vive un estado de confianza tremendo. Sin concesiones, secando a Qasmi tanto por abajo como en el juego aéreo. No concedió ni una, resolviendo con maestría alguna que otra jugada comprometida donde fue eficiente al corte. Ha dejado atrás el complicado inicio de curso. Insustituible ahora mismo en la zaga (3).

Sipcic: Se complementa bien con Alberto. Es un valor seguro en la defensa del juego aéreo, sin complicaciones con el balón en los pies y con la contundencia que marca su planta. Solo un resbalón inoportuno en otro notable partido del serbio (3).

Álex Muñoz: No parece notar que no sea su posición natural. Seguro en las transiciones, donde corrigió casi siempre bien salvo en algún balón lateral colgado donde perdió su marca por la espalda. Arriba, elige con inteligencia cuando prodigarse. Al inicio, puso un caramelo a Dani Gómez que casi acaba en la cesta (2).

Aitor Sanz: Incombustible. El socio perfecto de Milla. Seguro en las entregas, un incordio para sus rivales en la presión. Incluso, se prodigó desde media distancia (2).

Milla: Vive un buen momento el madrileño, quien parece haber dejado atrás su versión menos buena. Bajó para distribuir, siempre con esa fluidez característica para elegir la mejor línea de pase. Se fajó y dio muchas alas al equipo en la sala de máquinas (2).

Suso: No tuvo su mejor noche el capitán. Arrancó bien, pero no terminó de encontrarse en el activo juego de ataque blanquiazul. Casi sin presencia después del descanso (1).

Nahuel: Luces y sombras del argentino. Tuvo algún movimiento interesante, como una dejada que dejó solo a Dani Gómez o un pase filtrado a Joselu que casi acaba con premio. Atrás, más voluntarioso que en otras ocasiones, pero no estuvo tan desequilibrante con balón y en el uno contra uno, una de sus principales armas (1).

Dani Gómez: Le tocó sufrir con una pareja rocosa: Saveljich-Catena. Siempre pasa algo cuando recibe el balón con miras hacia portería. Genera peligro. Pero no pudo bailar tan cómodo como en otras ocasiones. Gozó quizás de la ocasión más clara de la noche, pero se le hizo de día a la hora de armar el disparo (2).

Joselu: Aportó constantes e interesantes movimientos. Siempre enchufado e insistente en la presión. No tuvo tanta fortuna de cara a portería ni con balón (2).

Moore: La presión efectiva del Rayo, quien ganó terreno cuando le tocó entrar, dificultó su juego, con menos desparpajo técnico para ofrecer soluciones con balón. No terminó de sumar en un escenario difícil (1).

Javi Muñoz: Buscó fortalecer el medio con un Rayo que había ganado terreno y dominio. No terminó de asentar temple, con un equipo que también empezó a achicar balones para alejar el peligro. No se dieron los condicionantes para que brillase su fútbol (1).

Miérez: Reapareció a uno de la conclusión. Sin tiempo para valorar su regreso (-).