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Así vimos a los blanquiazules

Redacción Deporpress | Victoria de equipo. Y tres puntos que saben a gloria. Los jugadores blanquiazules se pusieron el mono de trabajo para sacar adelante una final en el Heliodoro. Los tinerfeños dejaron atrás la penosa imagen ofrecida en Elche para dar la talla ante un Oviedo que concedió metros. Casta, orgullo y remando todos en equipo. Así vimos a los nuestros.

Dani Hernández.- El guardameta hispano-venezolano resolvió con acierto las aproximaciones visitantes. Bien por arriba y por abajo, con alguna parada decisiva como un mano a mano a Diegui con 0-0 (2).

Luis Pérez.- Sufrió menos de lo esperado contra Bárcenas. Cubrió bien su parcela ante un cuadro de Egea que incidió más por el costado derecho (2).

Jorge Sáenz.- Sobrio, imponente por arriba y bien al corte. Partido notable del canterano blanquiazul que se convirtió en una pesadilla para la artillería del Oviedo (3).

Carlos Ruiz.- Si Jorge aporta juventud y calidad, el central granadino ofrece dosis de veteranía. Sin errores en defensa y aportando otra vez en clave goleadora en el juego aéreo (3).

Héctor Hernández.- Sufrió por su banda, especialmente con las incorporaciones de Diegui. Algo más desahogado en la segunda mitad ante el desgaste físico de sus marcas, aunque la entrada en forma de frescura de Omar Ramos le supuso más problemas (1).

Alberto Jiménez.- Muy bien, hasta el penalti. Músculo en mediocampo para anular la fluidez ofensiva de un Oviedo que abusó del pelotazo. Dio seguridad en el mediocampo, pero sacó a pasear unas manos infantiles que pudieron costar caras (1).

Luis Milla.- La brújula blanquiazul tuvo menos incidencia de lo normal con balón. El choque entró en un devenir constante de balones circulando por el cielo del Heliodoro, pero cada vez que pasaba el balón por sus botas, el respetable blanquiazul respiraba. A todo ello, sumó una asistencia de gol (2).

Filip Malbasic.- Menos protagonista que de costumbre. Aún así, no se arrugó ni se escondió en ningún momento (1).

Suso Santana.- Sangre blanquiazul. Siempre puede contarse con el tacuense. Un incordio por banda, incidiendo como siempre en sus principales armas: velocidad, desborde y capacidad de sacrificio. No se arrugó desde el punto de penalti y el gol que abrió el camino lleva su firma (2).

José Naranjo.- Una de sus mejores actuaciones individuales desde su aterrizaje en la Isla. Sacó el carácter en beneficio de su equipo. Aguantó cuando era necesario, hizo correr el balón si la situación lo requería y actuó siempre a favor del equipo. Recepción y descarga. Solo le faltó la guinda del gol (2).

Nano Mesa.- Buen partido del tinerfeño. Aportó entrega, movilidad y mucha participación en ataque. Un fuerte golpe recibido por Carlos Hernández lo dejó K.O. a la hora de partido, marchándose entre lágrimas (2).

Paco Montañés.- Intentó moverse como más le gusta: por dentro, combinando con sus compañeros. Pero sigue sin dar ese paso definitivo hacia adelante (1).

Isma López.- Entró de refresco a quince del final. Frescura para ayudar a Héctor en las coberturas de un Oviedo que creaba problemas con Diegui y Omar. Y campo libre para correr algún contragolpe. No tuvo tiempo para mucho más (1).

Fernando Coniglio.- El último cambio de Sampedro. Recurso aéreo para pelear los balones aéreos ante un Tenerife que achicaba los intentos carballones. Escaso tiempo en el césped para hacer una valoración del argentino (-).