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Así sería la nueva Segunda B de élite que proponen 30 clubes de la categoría de bronce

Redacción Deporpress | El anuncio del Gobierno del desconfinamiento por fases deja una nueva pelota sobre el tejado a la RFEF: ¿qué pasará con el fútbol no profesional? Más allá de fechas para la vuelta progresiva a los entrenamientos, no hay un proyecto oficial para solucionar un campeonato que se mantiene en vilo en categorías como Segunda B, Tercera o Preferente. A espera de respuestas para dar una solución, donde la mayoría de equipos son partidarios de terminar la competición, se mantiene en el aire el plan B: jugar playoffs de ascenso, pero omitir los descensos; o incluso, dar por nula la liga. Mientras tanto, tanto la RFEF como el Consejo Superior de Deportes (CSD) han recibido una firma propuesta que cada vez cobra más ruido: una reforma de la división de bronce que la encamine hacia la profesionalización.

El borrador para la implantación de una Segunda B PRO –categoría intermedia entre Segunda A y Segunda B- para su implantación en el curso 2020/21 ha llegado a los altos estamentos, según adelanta AS. La propuesta reduciría la categoría de bronce –con cuatro grupos de 20 equipos- a solo dos de idéntico número. En resumen, solo el 50% de ellos formarían parte de esa categoría PRO, aunque solo estaría vigente en las dos próximas campañas, ya que el siguiente planteado dentro del borrador propone otro cambio drástico para la campaña 2022/23: dejar la nueva división en un solo grupo, omitiendo la Tercera División en beneficio de una Segunda C.

¿Cómo sería la Segunda B PRO?

La nueva división de bronce de élite, con un carácter más profesional, pasaría a 40 equipos. Las entidades participantes se dividirían en esos dos grupos según proximidad geográfica. Estaría formada por los cuatro descendidos de Segunda, además de doce de los dieciséis equipos que están en puestos de playoffs –los cuatro restantes serían los que ascenderían a Segunda A-. El resto serían los clasificados del quinto al décimo puesto.

Dentro de este planteamiento, ascenderían directamente los dos campeones de cada grupo: del I y del II. Las otras dos plazas saldrían de las eliminatorias entre los segundos y terceros de cada grupo. En cuanto a descensos, bajarían cuatro por conferencia.

-Los cuatro descendidos de LaLiga SmartBank

-Los diez primeros de cada grupo de la Segunda B actual (salvo cuatro de los 16 equipos que jueguen el playoff de ascenso)

  • Grupo I: Atlético Baleares, Ibiza, Atlético B, Peña Deportiva, Coruxo, Rayo Majadahonda, Castilla, Inter, Pontevedra y Langreo
  • Grupo II: UD Logroñés, Cultural Leonesa, Bilbao Athletic, Real Valladolid, Real Sociedad B, Amorebieta, Osasuna B, Burgos CF, Guijuelo y Haro Deportivo
  • Grupo III: Castellón, Barcelona B, Sabadell, Cornellá, Lleida, Villarreal B, Olot, Espanyol B, Andorra y La Nucía
  • Grupo IV: Cartagena, Marbella, Badajoz, Yeclano Deportivo, Córdoba, San Fernando, Linense, Real Murcia, Sevilla Atlético y UCAM Murcia.

Más cambio en la 2022/23

La Segunda B PRO pasaría de dos a un solo grupo, sin Tercera División. «La Segunda B también podría reducirse en un grupo, pasando de 4 a 3. Otra opción podría ser incrementar la Segunda División B en varios grupos más y eliminar la Tercera División. La Tercera es una categoría nacional, pero se juega a nivel regional. Entendemos que es algo incongruente. Con mayor número de grupos en Segunda B, que abarque 2-3 comunidades se podría dar mayor competitividad y realizar una liga más atractiva. Cualquier modificación que se haga de forma piramidal, sería fácil», detalla la propuesta.

Argumento: paliar la crisis bajo el arco de la profesionalización

Muchos años se ha venido hablando de reformular el sistema de la actual Segunda B, en una categoría que se ha convertido en un ‘infierno’ para los clubes con cierta solera histórica en el mapa nacional o con una estructura profesional. La crisis del coronavirus parece haber animado a la aceleración de ese proceso: pérdidas en abonos, taquillas, merchandising, patrocinios, subvenciones de carácter público o aportaciones de capital.

“Se estima que entre 4 y 6 equipos no puedan terminar la competición por impagos a trabajadores y acreedores. No será solo una cuestión de cubrir presupuesto, sino de liquidez durante la temporada para ir abordando los compromisos», relata el informe. Los clubes de la nueva Segunda B Pro entienden que el atractivo de la competición ayudaría a atraer inversores y patrocinadores y a obtener una buena hucha por los derechos de televisión, además como un patrocinador global para la categoría.

De este modo, implantarían igualmente un ‘fair-play’ financiero como el existente en La Liga para hacer frente a las deudas o pagos en B. «La Segunda B es una categoría donde por desgracia hay demasiados clubes pagando a sus trabajadores una parte de su salario sin declarar. Los famosos ‘Pagos en B’ es competencia desleal entre los clubes, pero poco denunciado y perseguido, debido a que los clubes dicen utilizarlo para sobrevivir», adjunta el informe.

España cuenta con 80 clubes en su tercer escalón del fútbol, frente a los 60 de Italia, los 24 de Inglaterra, los 20 de Alemania o los 18 de Francia.