Redacción Deporpress | El fútbol volverá, pero como nunca antes lo habíamos visto. En un escenario sin precedentes, el deporte rey pasará de vivirse en las gradas a hacerlo únicamente desde el sillón de nuestras casas, al menos durante un tiempo prudencial por la pandemia. Después de que RFEF, LaLiga y el CSD se hayan puesto de acuerdo para retomar la competición cuando Sanidad dé el visto bueno, se plantean diferentes escenarios para ver el fútbol desde nuestros dispositivos ‘de otra manera’. En el caso del CD Tenerife, los aficionados birrias se quedarán un tiempo sin pisar su templo blanquiazul. ¿Cómo lo sentirimos desde nuestras casas?
Para paliar el efecto ‘gradas vacías’, el diario MARCA ha elaborado un reportaje donde ha contado con la opinión de los mayores expertos en el terreno audiovisual a nivel nacional: el director del área audiovisual de LaLiga, Melcior Soler; el jefe de realización de Mediapro, Óscar Lago y los narradores Miguel Ángel Román (MovistarTV) y Raúl Varela (Radio MARCA).
¿Cómo se verá?
En una fase aún preeliminar, desde las diferentes partes protagonista del marco audiovisual están trabajando para paliar la falta de ambiente en los estadios a la hora de retransmitir un partido de fútbol. «Hemos hablado de lonas que imiten público, como se hizo hace años en el campo del Rayo o durante las obras en el Benito Villamarín o Ipurúa; se ha discutido incluir audios de ambiente, aunque ni UEFA ni nosotros somos partidarios de ello», añade Melchior Soler.
«Se buscan soluciones que no son para uno o dos partidos, sino para algo mucho más largo. Pasaremos meses sin público en los campos. Pos pondremos de acuerdo con LaLiga y la UEFA sobre qué puede cambiarse para mejorar la percepción de los espectadores en su casa», explica Lago de Mediapro.
Otra de los opciones es jugar con las cámaras y los planos. «Nadie se había planteado nunca este escenario. Una cosa es un partido por sanción, algo puntual, pero a largo plazo, no se había hablado nunca. Tenemos, ahí, una pequeña ventaja: cuando las televisiones hacemos una retransmisión tenemos unas posiciones en el estadio condicionadas a los espectadores. Ahora mismo se nos abren unas posibilidades de buscar otras posiciones que eran imposibles de encontrar con público. Podremos colocar cámaras donde antes tenían que estar espectadores», asegura.
¿Y el sonido?
Se oirá todo, pero con excepciones. Sin los cánticos y ánimos de las hinchadas, la tensión se palpará con las nítidas voces de los futbolistas. «Tendremos el sonido de los jugadores celebrando el gol con mayor presencia. No hará falta que estén cerca de la cámara. Escucharemos bien a los jugadores alegrearse de un gol», apunta Lago.
Pero el VAR será distinto: «El árbitro sabe perfectamente lo que tiene que hacer. Hablan con un micro que tienen en la boca y no se les escuchará. No necesitará gritar y difícilmente se va a escuchar lo que los árbitros hablen con el VAR». Se omitirá también la ‘picaresca’: los gritos de jugadores en el área pequeña, los piques, etc. «Si quisiéramos, podría escucharse todo lo que se dicen en el área pequeña. Los jugadores son listos y saben lo que pueden hacer y han cambiado su actitud. Saben que hay micros y son conscientes de lo que hay a su alrededor».
¿Cómo se narra a puerta vacía?
«Narrar un partido de fútbol sin público es como contar una boda sin invitados. El público aporta emotividad; una tensión que no existirá. Para el narrador, es más difícil transmitir emociones sin público. Al final entras, pero hay que tener en cuenta que el estadio es un actor más de la narración», comenta Miguel Ángel Román -comentarista de Movistar+-.
«No soy partidario de usar recursos de audio. ¿Cómo vas a falsear un ‘¡uy!’ en el campo? Puede generar más mal rollo. Por sacarle un lado positivos, permitirá descubrir sonidos imperceptibles en un escenario normal: órdenes de entrenadores, contacto de la bota con el balón, protestas… Pero nada en lo ambiental suplirá el relato emocionante de un gol. A la gente, detrás de nuestra vez, les llegará un silencio. Tendremos que acostumbrados. Nos tocará gritar en mitad del silencio».
La emoción de la radio
Las teles se aseguran su presencia por derechos de emisión; en cambio, las radios viven actualmente en una incógnita.»He hecho un par de partidos a puerta cerrada. Para los narradores no significará un cambio muy drástico porque ya estuvimos un año sin poder entrar, por culpa del canon. Dependeremos de la realización televisiva. No se va a notar la diferencia, nada más que por el sonido ambiente», comenta Raúl Varela, narrador de Rsdio Marca.
«Eso sí, hay mucha menos emoción. El público contagia mucho. Las protestas, los ánimos, las celebraciones. La queja principal que recibimos los narradores es que los goles del equipo local los contamos de una manera mucho más efusiva que los del visitante. Eso es por el efecto contagio que ejerce sobre ti el público que los celebra. Necesitas escucharte y entonces subes la voz. De todas maneras para nosotros va a ser muy enriquecedor que no haya público: vamos a poder escuchar prácticamente todas las cosas que se dicen», añade.