Redacción Deporpress | Restan horas para que el Iberostar Tenerife inicie su camino en la fase excepcional de ACB. Con la única baja de Santi Yusta por lesión, Txus Vidorreta ha manifestado que quieren «dar la sorpresa». Un objetivo que se enmarca dentro del pase a semifinales, pero que no será fácil, teniendo a rivales de enjundia como Baskonia, Barça, los ‘tapados’ Joventut y Bilbao Basket; y el Unicaja, con quien abrirá el telón este miércoles en La Fonteta.
Los andaluces han cambiado a mejor. Nada o poco tiene que ver con aquel equipo que se vio superado en el Martín Carpena por un cuadro canarista superior, donde el ex Dani Díez volvió loca a la defensa malagueña (80-88). Los tinerfeños se encontrarán a una escuadra donde no estará Jaime Fernández, lesionado; ni Avramovic, quien se marchó cedido a Estudiantes. En cambio, ha vivido un lavado de cara liderado por tres refuerzos de nivel: Axel Bouteille, una de las revelaciones del torneo en Bilbao; Marko Simonovic y Gal Mekel, dos jugadores muy expertos curtidos en competiciones exigentes.
Pero uno de los grandes peligros será Darío Brizuela: el donostiarra será otra de las novedades respecto al antecedente liguero, con capacidad para ser referente -12,9 puntos y 42% en triples en este curso-. A él, se une el físico y la explosividad de Adams, con un perímetro de lujo; el hambre de élite de Rubén Guerrero o Gerun y el oficio de Deon Thompson.