Redacción Deporpress | Un equipo práctico, serio y que esta vez no se apagó en el segundo acto. El Tenerife superó al Albacete Balompié justamente, cambiando el partido desde el banquillo para apuntarse sus primeros tres créditos a domicilio y adquirir un chute de confianza. Así vimos a los blanquiazules en el Carlos Belmonte.
Dani Hernández: El meta tinerfeñista volvió con escaso trabajo bajo palos. No le exigió demasiado un Albacete timorato en ataque. Partido plácido, prácticamente inédito. Pero cuando tuvo que participar, lo hizo sin contemplaciones (1).
Moore: Siempre deja como mínimo, un gran centro al área. Esta vez no fue excepción, aunque no percutió tanto como en Almería. Atrás, controló bien su marca (2).
Carlos Ruiz: Conoce sus limitaciones y virtudes. Bien al corte, siempre atento en el juego y aportando tanto veteranía como liderazgo en la zaga (2).
Sipcic: Estuvo bien pero, al contrario que su compañero de eje, a veces intenta más cosas de la que técnicamente es capaz. No obstante, ofreció una sobria imagen como en Almería (2).
Pomares: Luces y sombras en el lateral. Dejó una bonita jugada personal en área contraria durante el primer acto a la que solo faltó rematador. Atrás, salvó una acción clara en el área sobre Ortuño, cortando bien al suelo (2).
Folch: Guarda bien la posición. Salva una jugada clave donde Álvaro Peña pudo cambiar el signo del partido. Arriba, fruto de la confianza, se sacó un látigo que fue al palo. Sin embargo, se atasca en funciones con Aitor Sanz, dentro de un rol parecido donde el equipo necesita más dinamismo en sala de máquinas (1)
Aitor Sanz: Es más un problema de características que de nombres. Sensación de que el madrileño no tiene suficientes galones para cumplir una doble función: distribuir y ‘ensuciar’ en sala de máquinas. Aún así, se sintió más cómodo y cumplió en el papel frente a un rival que no exigió demasiado (1).
Bermejo: Sorprende su bajo nivel visto su potencial en el curso pasado. Leyó bien en la primera parte el juego con Moore, donde le dio varios balones en ventaja dividiendo. Pero en cuanto al apartado individual, no marca diferencias: inoperante en el desborde ni el uno contra uno, con déficit tanto en controles como en el golpeo (0).
Vada: Una actuación más fría que caliente. Pese a su condición en el enganche, tiende a precipitarse en la toma de decisiones. No termina de romper líneas y divide de manera errónea en situaciones de superioridad en ataque (0).
Nono: Siempre de los más activos, pero se le sigue negando el gol y tiende a conducir en exceso en situaciones de ventaja. Aún así, es de los pocos que busca con éxito el desborde. Tuvo una clara, en un preciso desmarque de ruptura donde se le hizo de noche en la definición, perdiendo ángulo de tiro (1).
Apeh: Sin balón, completísimo: mucho trabajo, buen juego de espalda y percutiendo con peligro al espacio. Con el esférico en los pies, deficiente: torpe y desacertado en la definición (1).
Suso: El ‘10’ regresó por la puerta grande. Ejerció de manera brillante su rol de revulsivo. Doble asistencia a Shashoua y Sol para romper el partido, leyendo bien al espacio. Vio puerta, pero fue anulado por presunta posición antirreglamentaria. El tacuense demostró que todavía le queda cuerda para sumar en clave positiva (3).
Shashoua: No se entiende que no sea titular. El mejor, otra vez, con diferencia. Y no solo por el gol. Lo hace todo con sentido cada vez que le llega el balón. Marcó un gol, pero en la jugada que precede la misma, se cocina una jugada fantástica que solo Tomeu evita que vaya dentro. Además, generó la contra del segundo (3).
Fran Sol: Primera para dentro. Por fin salió el Sol para Fran, quien culminó una excelente contra para definir con auténtica sangre fría: mano a mano, dribla al portero y para dentro. El ariete avisa de que promete goles si le ponen balones en ventaja (2).
Álex Muñoz: Entró en la recta final, dentro de un partido roto. Sin tiempo para valorar la actuación del alicantino (-).