Redacción Deporpress | Así es Edgar Badia, un portero de reflejos. El barcelonés ya fue presentado como nuevo futbolista del Tenerife y, casi en sus primeras palabras como blanquiazul, dijo que “está preparado para jugar”. A sus 32 años lleva libre desde agosto, cuando disputó la primera jornada con el Elche y luego se marchó del conjunto ilicitano.
Esto supuso su ruptura con los franjiverdes después de más de cinco años, pues llegó al Martínez Valero en enero de 2019 procedente del Reus. En sus inicios, Badía empezó en la cantera del Espanyol y, aunque debutó en Copa con el primer equipo periquito, nunca se estableció como blanquiazul.
En la campaña 13-14 tuvo un breve paso por el Granada Deportivo antes de recalar en el Reus. Fue ahí donde se estableció como portero, primero en Segunda B y luego en el fútbol profesional. Sus buenas actuaciones con los catalanes llamaron la atención de un equipo más grande como el Elche.
Empezando en Segunda, Badia logró el ascenso a Primera al final del curso 19-20, debutando entre los mejores en la 20-21. Sus paradas fueron importantes para mantener tres años al Elche en la máxima categoría, aunque no pudo evitar el descenso en la fatídica temporada 22-23. El año pasado perdió la titularidad en favor de San Román y, por ello, se marchó cedido al Real Zaragoza, donde sí tuvo el protagonismo deseado. Sin embargo, ya no contaba para el Elche y este verano quedó libre.
Portero de reflejos felinos
Edgar Badia destaca principalmente por sus buenos reflejos, capaz de desviar intentos a bocajarro volando hasta cualquier zona de la portería. Bueno en el uno para uno, se posiciona correctamente y detiene con solvencia los lanzamientos lejanos.
Así, su 1,80 de altura parece un hándicap en su contra, aunque lo cierto es que el portero ha sido capaz de labrarse un nombre en Primera División. En cuanto a los penaltis, ha parado un total de 10 de 50 lanzados.
En su presentación, Mauro Pérez lo definió como “un futbolista que tiene mucha experiencia y una dilatada carrera a sus espaldas, siendo una pieza importante en Primera y Segunda. Es un portero de muchos reflejos, con un buen uno contra uno y, pese a la estatura, sale muy bien y domina el juego aéreo. También tiene criterio en el juego con los pies. Nos va a ayudar mucho”.