Redacción Deporpress | El fútbol le había reservado al Villa de Santa Brígida una puñalada en su despedida este domingo de la promoción de ascenso a la Segunda B. El equipo campeón del torneo canario había logrado, in extremis, colocar el marcador a las puertas de una hazaña, que le permitiera forzar la prórroga ante el Elche Ilicitano.Pablo Alvarez y Alex Suárez, a la heroica, marcaron en el 84 y 91 dos goles para la esperanza, después de un partido repleto de emociones, de incertidumbre y de dureza. El 2-0 era la esperanza y llegó incluso un tercer tanto local, anulado por el colegiado balear Morena, que desató una oleada de protestas entre los jugadores grancanarios. La escena final del partido ilustra el nerviosismo vivido tras la no concesión del tanto, con la práctica totalidad de futbolistas satauteños rodeando al trío arbitral … y la situación, al borde del abismo.
Amplía esta información en tintaamarilla.es.