Alejandro Rodríguez (Santa Cruz de Tenerife) | Arranque inmejorable del Tenerife B en Segunda RFEF. Gran victoria del filial blanquiazul en la jornada inaugural. Frente al Melilla, uno de los favoritos del grupo, los isleños vencieron por 3-1 gracias a dos minutos fulgurantes en la primera parte y a un control del partido en la segunda. Al final, los tantos de Cacho, Jorge Padilla y Dawda dejaron los tres puntos en la Ciudad Deportiva.
No arrancó de la mejor manera el Tenerife B, inferior a un Melilla mucho más experimentado en categorías superiores. Eso sí, el juego visitante no se tradujo en ocasiones claras de gol, permitiendo a los insulares ir creciendo con el paso de los minutos.
Pasado el primer cuarto de hora de encuentro, Salifo robó un balón en campo propio y salió conduciendo a la contra antes de abrir el esférico a César. El lateral puso un centro directo a la cabeza del delantero que, sin embargo, cedió atrás para que Cacho rematara desde la frontal. Dicha jugada fue el 1-0 para los de Mazinho, que se estrenaban en Segunda RFEF.
Además, la afición presente en la Ciudad Deportiva no tuvo que esperar mucho para volver a celebrar, ya que Jorge Padilla aumentó la distancia un minuto después. Otra vez robando la pelota en su terreno, Félix Alonso filtró un pase para el atacante majorero, que con potencia se fue de los rivales y remató al palo largo. En un abrir y cerrar de ojos, el Tenerife B tenía el partido en el bolsillo.
Con el resultado y la dinámica a su favor, los locales controlaron el tempo del choque y apenas sufrieron la rebeldía melillense. Es más, estuvo más cerca el 3-0, pero las ocasiones de Salifo y Jorge Padilla no acabaron dentro de la portería visitante.
Dawda entró por el juvenil Dani Fernández en el descanso, pero esta modificación no cambió la tónica del encuentro. El Tenerife B jugó muy cómodo, como si fuese un equipo mucho más veterano. Así, la primera parte dejó claro cómo hacerle daño al Melilla, y no era otra que presionarles en el centro del campo y salir con transiciones rápidas.
De esta forma llegó el 3-0, obra del citado Dawda. Quien robó en la medular fue Jorge Padilla, que luego filtró un pase que dejó al de Sabadell solo ante el portero. Este no falló y celebró su tanto junto a titulares y suplentes. La victoria blanquiazul era cuestión de tiempo.
El único lunar de la mañana llegó en el 79’, cuando el árbitro pitó un penalti por mano de Félix que Iván Fernández materializó en el 3-1. A raíz del gol, el Melilla intentó la machada, pero la amenaza se esfumó rápidamente. El Tenerife controló la pequeña rebelión melillense y cerró un merecido triunfo.
Con este resultado, los de Mazinho empiezan con buen pie su andadura por Segunda RFEF. Siendo uno de los ascendidos, ganaron con contundencia a uno de los favoritos a ocupar los primeros puestos. Ahora tocará hacer lo mismo a domicilio, el próximo domingo en campo del Conquense.