Redacción Deporpress | Por segunda semana consecutiva, Osasuna ve aplazado el partido que debía disputar. Si hace seis días fue por la fuerte nevada caída sobre Pamplona, el mal tiempo se ha cebado también con Vitoria para provocar una medida idéntica. El Deportivo Alavés, atento a las previsiones meteorológicas, había puesto todo de su parte retirando (en parte) la nieve del terreno de juego de Mendizorroza para comprobar si se daban las condiciones para disputar la contienda. El colegiado Figueroa Vázquez, que visitó la instalación horas antes, comprobó que no se daban «las condiciones de seguridad suficientes» para que ambos equipos saltaran al terreno de juego.
La razón, unas placas de hielo formadas debajo de la nieve. El encuentro había despertado gran expectación en Pamplona al tratarse de un partido de rivalidad regional y se habían vendido 1.685 entradas. Ahora, las directivas deberán ponerse de acuerdo para encontrar una fecha alternativa para la celebración del choque. Mientras, el Osasuna-Zaragoza de la pasada jornada se disputará el próximo martes, pese a que ambas entidades preferían retrasarlo hasta el 4 de marzo.