Redacción Deporpress | La historia dice que el Club Atlético Osasuna es un rival históricamente propicio para el CD Tenerife en casa. El equipo navarro, de hecho, nunca ganó en Liga en el Rodríguez López. El conjunto blanquiazul se impuso en 12 de los 15 choques anteriores. Los otros tres acabaron en tablas. El consuelo para los rojillos radica en que empató en tres de sus últimas seis visitas ligueras a la Isla.
El último antecedente data de la campaña 2009/2010, de un 13 de septiembre. El choque acabó 2-1.Nino adelantó a los locales. Pandiani puso el empate. Seguidamente Ricardo anotaría el tanto de la victoria. Los locales jugaron con Sergio Aragoneses; Marc Beltrán, Manolo Martínez, Ezequiel Luna, Bellvis; Ricardo, Román Martínez (Dinei, 87’); Alfaro, Richi (Mikel Alonso, 72’), Kome (Omar, 82’) y Nino
El colegio Carlos Velasco Carballo expulsó con cartulina roja directa al iraní Nekounam (71’), al golpear al blanquiazul Román Martínez; y con doble cartulina amarilla a su compañero Monreal (47’). El 2-1 fue el primer choque en casa de aquella temporada, la última de los blanquiazules en la élite del fútbol español.
Para encontrar el anterior antecedente hay que remontarse al 24 de febrero de 2002, coincidiendo con el debut de Javier Clemente en el banquillo isleño, también en Primera. El compromiso se saldó con triunfo local por 3-1, con goles de Alexis Suárez, Jordi e Iván Ania por el CD Tenerife; y del propio Alexis Suárez en propia puerta por el Osasuna. El primer cruce oficial entre ambos equipos, entretanto, se produjo en la temporada 61-62, la primera del equipo insular en la máxima categoría. El choque se produjo en la última entrega del campeonato y aunque el Osasuna peleaba todavía por eludir la promoción, el CD Tenerife alcanzó aquella jornada matemáticamente descendido.
Pese a todo, los goles de Gilberto, Paquillo y Tosco permitieron al equipo tinerfeño brindarle un triunfo a su hinchada en la que fue su despedida de Primera. Las siguientes ocho coincidencias ligueras en el Heliodoro entre Tenerife y Osasuna se saldaron con victorias locales. La más significativa fue la de la temporada 70-71. Ambos equipos eran entonces inquilinos de lujo de la Tercera División de antaño y pugnaban por retornar a la categoría de plata. El grupo blanquiazul, dirigido por García Verdugo, venció por 2-0, merced a los tantos de Morales y Mauro. Aquel Tenerife acabó festejando el ascenso; mientras que el Osasuna tuvo que esperar una campaña más para retornar a Segunda.
El conjunto rojillo perdió por tanto en sus primeras nueve visitas al recinto santacrucero y no comenzó a enmendar su estadística hasta los noventa, coincidiendo con la anterior etapa de la escuadra tinerfeña en Primera. Los navarros arañaron un empate sin goles en el ejercicio 91-92, el único de los 13 antecedentes en el que el Tenerife no vio puerta. El Osasuna volvió a sacar un empate en los partidos correspondientes a la temporada 92-93 y 99-00, este último en Segunda.