Redacción Deporpress | Andrés Martín y su temporada con paso atrás. Los últimos rumores del Tenerife apuntan al posible regreso del extremo sevillano a la entidad blanquiazul. Tras recalar en la isla en el mercado de invierno en 2022, Andrés estuvo cerca del ascenso con el representativo antes volver a un Rayo Vallecano que no contaba mucho con él.
En primer lugar, el de Aguadulce llegó cedido al cuadro tinerfeño para apuntalar un equipo que estaba en los puestos altos de Segunda. Junto a Mario González, los dos refuerzos se hicieron un hueco en los planes de Luis Miguel Ramis, aunque Andrés finalizó el curso en un rol de revulsivo desde el banquillo.
Pese a ser titular en varios encuentros, el técnico tarraconense apostó por Mollejo en los playoffs. El jugador cedido por el Rayo siempre salía en la segunda parte y, en sus 20 apariciones con el Tenerife, firmó dos goles y dos asistencias.
Una temporada con pocas oportunidades en Primera División
Tras finalizar su ¿primera? etapa como blanquiazul, Andrés Martín regresó a Vallecas y, en ese verano, decidió operarse para reparar unos problemas en el hombro que arrastraba de sus últimos meses en Tenerife. Esta decisión hizo que el futbolista andaluz no jugara con los franjirrojos hasta los amistosos preparados durante la disputa del Mundial de Qatar.
A la vuelta de la competición oficial, el extremo estuvo en el once en el choque copero ante el Saguntino mientras que en Liga le costaba pisar el campo. Dos partidos consecutivos como titular contra Villarreal y Almería hicieron creer que Andoni Iraola confiaba en él, pero estas apariciones fueron un espejismo.
Posteriormente encadenó una racha de siete partidos de nueve en el banquillo sin tener la oportunidad de jugar. Volvería a la alineación de salida un 22 de abril en San Sebastián, aunque el final de curso le deparó a Andrés el ostracismo. En seis de los ocho últimos compromisos vallecanos se quedó sin vestirse de corto y, en los que lo hizo, no pasó de cinco minutos en el verde.
Ahora, el jugador espera tener continuidad para seguir desarrollándose a sus casi 24 años. Ante la competitividad en la plantilla rayista y con el Tenerife entrando en escena, falta por ver si su fichaje se acaba concretando y puede demostrar su fútbol en el Heliodoro. No obstante, en esta ocasión llegaría con más presión que en su vez anterior y tendría que responder a las exigencias.