Pilar Pérez (Santa Cruz de Tenerife) | Ana Bautista fue un antes y un después en la Gimnasia Rítmica española. La ex-gimnasta tinerfeña lo cambió todo en esta disciplina deportiva. Hannover, año 89 será siempre una fecha señalada e histórica para Ana y todos los amantes a la gimnasia rítmica. Muchos años han pasado y hemos querido hablar con ella para saber como es su vida en la actualidad y recordar con emoción aquellos momentos para la historia del deporte tinerfeño y español.
Deporpress: Ana Bautista y el presente, ¿Cómo es su vida actual? ¿A qué se dedica? ¿El deporte sigue siendo parte de su vida?
Ana Bautista: «Actualmente me dedico al área de la Psicología Clínica, Educativa y del Deporte. También colaboro con la Federación Balear de Gimnasia en el área psicológica, así como con diferentes clubes de Gimnasia Rítmica en asesoramiento técnico, trabajo corporal y coreografía. Todo ello lo compagino con la danzaterapia en proyectos con gimnastas en fase de retirada o retiradas, con el fin de facilitar el proceso de la retirada en edades de dificultad como es la adolescencia. El deporte sigue siendo parte de mi vida, enfocado desde diferentes perspectivas, lo cual me aporta infinidad de aspectos de los cuales aprendo cada día».
DP: Ha pasado ya mucho tiempo desde su adiós en activo con la gimnasia rítmica en 1990 ¿Qué ha significado para usted este deporte?
AB: «Para mí la Gimnasia Rítmica ha sido una forma de vida durante una etapa de desarrollo y crecimiento personal. Comencé a practicarla con nueve años de edad y en el momento de la retirada como gimnasta, en el año 1990, tenía diecinueve. Desde los catorce años, tras incorporarme al equipo nacional, fue una etapa en la que tuve que vivir alejada de mi familia y compañeras. También de mi primera entrenadora Nelva Estévez, una segunda madre para mí, y comenzar una fase de adaptación en Madrid donde todo era diferente, clima, colegio, horarios de entrenamiento, etcétera. Siempre estaré agradecida al gran apoyo que recibí de mis compañeras y mi nueva entrenadora, Emilia Boneva, una sabia maestra, y de las largas cartas que escribía a mi familia y a Nelva. Ello me permitía sentirme un poquito más cerca de Tenerife y de mis seres queridos. Con los años, y tras mi retirada como deportista, el destino permitió reencontrar de nuevo a Emilia Boneva, esta vez como su entrenadora ayudante en la modalidad Individual, en el año 1996. Para mí fue un inmenso regalo el poder estar de nuevo a su lado, seguir aprendiendo de ella y de su infinita humanidad, hasta el momento en el que tuvo que finalizar su etapa como seleccionadora del equipo nacional. Fue entonces cuando con veinticuatro años me quedé al cargo de las gimnastas individuales y comenzó una nueva andadura llena de retos y experiencias, también de responsabilidades que me ayudaron a madurar y formarme como técnico. La tercera etapa vino en el año 2005, para preparar el ciclo olímpico de Pekín’08, llevando a cabo una labor de Coordinación Técnica de las tres modalidades (Conjunto Senior e Individual Júnior y Senior). Esta última etapa ha sido más intensa que las anteriores, ya que compaginaba dicha labor con la maternidad. Por ello, la Gimnasia Rítmica ha estado y estará siempre a mi lado, ella me ha visto crecer y desarrollarme y me ha enseñado directa o indirectamente gran parte de lo que soy como persona».
DP: Recientemente ha estado en la segunda gala #SantaCruzesDeporte donde fue reconocida tu trayectoria junto a otras personalidades deportivas ¿Cómo se ha sentido con ese reconocimiento? ¿Qué mensaje puede enviar a los organizadores?
AB: «Respecto a la “Gala Santa Cruz es Deporte” siempre estaré inmensamente agradecida al Ayuntamiento de Santa Cruz, al Cabildo, al Casino de Tenerife, por haberla hecho posible y especialmente a Nereo Armas por su dedicación e implicación con los deportistas y el deporte en nuestra tierra. Su labor ha permitido que muchas personas implicadas en el deporte en Santa Cruz nos reencontrásemos, muchas de ellas de una misma generación, y nos transportara a recuerdos y vivencias entrañables, como fue el caso de Yolanda Moliné, o del equipo del Tres de Mayo. Otros compañeros homenajeados son un ejemplo de constancia, profesionalidad y humanidad que llegaron a emocionarnos con sus mensajes e invadirnos de sentimientos profundos, llenos de autenticidad, como fue el caso de Fernando Sosa y la natación adaptada. La verdad es que me emocionó profundamente, o encontrar a Domingo Álvarez y a Pitti, dos grandes personas que con su profesionalidad han caminado junto a varias generaciones de deportistas y técnicos. Fue una Gala emotiva y llena de bellos momentos, para mí especialmente, el encontrarme con mis compañeras de los inicios, con mi entrenadora Nelva Estévez, el sentir el calor de mi familia. Todo ello fue un regalo maravilloso, por el que estoy inmensamente agradecida».
DP: Recordemos sus inicios en la gimnasia rítmica, ¿Cómo y cuándo empezó todo? ¿Qué papel protagonizó su padre Amador Bautista para que le entrara el gusanillo del deporte? ¿Qué opinaba su madre al respecto?
AB: «Todo empezó un mes de Septiembre de 1981, tenía nueve años y una energía incansable, me pasaba el día haciendo piruetas y rompiendo jarrones en casa. Mis padres decidieron, ya desesperados, apuntarme a hacer algún deporte, ya que vivíamos muy cerca del Pabellón Municipal de Santa Cruz. Mi ilusión era hacer Gimnasia Artística, pero entonces aún no estaba implantada y, sin embargo, sí la Gimnasia Rítmica. En cuanto comencé la primera semana, me apasionó, hasta que un mes después se llevaba a cabo una prueba de selección y conocí a Nelva. A partir de ese momento comenzó todo un mundo lleno de aprendizaje y matices por descubrir. Mis padres siempre han sido un gran apoyo en el camino, mi padre Amador un apasionado del ciclismo siempre íntegro. Aún lo recuerdo como si fuera hoy, levantándose cada mañana muy temprano para irse a entrenar por las montañas de Tenerife, recuerdo levantarme para acompañarle mientras se preparaba, recuerdo su ímpetu, su constancia y su pasión. Creo que todo ello se ha grabado en mí profundamente, mi padre ha sido mi gran referente en el deporte y en muchos aspectos de la vida. Mi madre, Mary, siempre con sus sabios consejos y su amor incondicional, respetando las ilusiones de sus hijos, aún sabiendo que para ella en ocasiones, no eran decisiones fáciles. A ambos les debo la vida y quién soy. Y mi hermano Amador, siempre ofreciéndome su apoyo y su cariño, discreto, bondadoso. Es una gran persona y un gran amante del deporte».
DP: Ahora a su hija Leïa con 15 años ¿Qué consejos le da en este apartado? ¿Qué deportes le gustan? ¿Qué le ha contado de su trayectoria? ¿Qué le dice ella?
AB: «Mi hija, Leïa es una jovencita de quince años. Ella ha disfrutado de muchos deportes como la gimnasia, danza, piragua, pero su gran pasión son los animales, en especial, los caballos a los que cuida cada vez que puede. También le encanta la música. Mis consejos hacia ella son consejos de madre, intento que se sienta bien con lo que hace, que disfrute de aquello que le apasiona y le ayuda a crecer y desarrollarse. Creo que encontrar aquello que nos hace vibrar en la vida es aquello que haremos con dedicación y amor, tanto en los ratos libres como en la profesión que desempeñemos. Mis consejos, siempre suelen ir enfocados en esta línea. Sobre mi trayectoria hemos hablado poco, quizás ahora que es más mayor ella me pregunta y siente curiosidad por las dedicaciones de sus padres, entonces hablamos y compartimos, pero es algo más reciente».
DP: 27 de agosto de 1989 y Hannover un antes y un después en su vida deportiva ¿Qué recuerdos tiene de ese hito deportivo?
AB: «El 27 de Agosto de 1989 es una fecha muy especial en mi vida. Me trae muchos recuerdos, simboliza muchas horas de esfuerzo y dedicación, pero no sólo de mi parte, sino de todas las personas que pasamos cada día en la sala de entrenamiento, compañeras, entrenadores, fisios, médicos, conserjes. Es un trabajo en equipo, aunque al tapiz saliera cada gimnasta individualmente. También simbolizó el traspasar muros, el abrir fronteras, que hasta entonces eran infranqueables por la calidad técnica de las gimnastas búlgaras y soviéticas. Recuerdo los ojos de Emilia, de cariño y satisfacción, iba dedicado a ella, a mi familia, a mi primera entrenadora, Nelva y a todas aquellas personas que dedican su tiempo a la Gimnasia Rítmica. Recuerdo la bandera alzarse al sonido de un himno acelerado, fue una anécdota que siempre recordaremos con humor. En aquellos momentos recuerdo que me surgió una sonrisa entre lágrimas de emoción. Recuerdo a mis padres y mi hermano en el reencuentro, después de varios meses sin haber podido abrazarnos. Son muchos los momentos y recuerdos que invaden mi corazón».
DP: Hizo usted historia, ¿Cómo vivió aquel momento? ¿Qué le decían desde la delegación española? Se esperaba un duelo búlgaro-soviético ¿lL felicitaron en aquel momento la soviética Alexandra Timoshenko y la búlgara Adriana Dunaska?
AB: «Aquel momento definió una nueva etapa, hasta entonces marcada por las grandes potencias en Gimnasia Rítmica, Bulgaria y Rusia. Desde la delegación española se vivió con gran emoción. Recuerdo a la presidenta de la Real Federación Española de Gimnasia Rítmica, Carmen Algora y a Emilia Boneva abrazarse y agradecerse la labor realizada conjuntamente. El camino recorrido, de años de dedicación y esfuerzo, fueron momentos muy emotivos. Entre las gimnastas de los diferentes equipos y países siempre manteníamos una relación amistosa y afectuosa, por lo que, al finalizar la competición hubo muchos momentos de felicitación y acercamiento. Ese mismo año coincidiríamos de nuevo en el Campeonato del Mundo de Sarajevo donde el trabajo en equipo fue esencial para poder lograr la tercera plaza y allí estábamos de nuevo, compartiendo momentos inolvidables que nos han acompañado a lo largo de los años».
Mayte Castro y Ana Bautista
Mayte Castro una de nuestras mejores periodistas. Su primera entrevista fue con Ana Bautista a su llegada a Tenerife tras lograr lo inimaginable. Maite emocionada recuerda esos momentos con nosotros. Siente una admiración por Ana Bautista y sus palabras lo corroboran. Casi 30 años han pasado y Mayte nos ayuda a recordar a una extraordinaria deportista y sobretodo maravillosa persona.
Deporpress: ¿Qué recuerdos tiene Mayte Castro de aquel día que entrevistaba a Ana Bautista a su llegada a Tenerife tras la fecha memorable del 27 de agosto de 1989?
Mayte Castro: «Recuerdo que la nombramos ‘Ana I de España’ por el logro conseguido. Era un auténtico orgullo para todos los canarios que esta chiquita hubiera hecho lo que hizo. Ana Bautista para mi es alguien muy especial. Nunca olvidaré que fue el primer personaje que entrevisté en Radio Club Tenerife cuando comenzaba en la radio. Ella tenía 8 años y llegó al estudio con muletas porque había tenido un pequeño percance. Venía con un pie inyesado. Fue tal el desparpajo y la buena sintonía, además lo vivaracha que era y la madurez que demostraba al contestar las preguntas que a mi me cautivó absolutamente. El tiempo lo que hizo fue demostrar que es una persona muy especial, una virtuosa, talentosa y sobretodo con un corazón extraordinario. Aquel día solo hizo coronar el sacrificio que hizo Ana durante tanto tiempo, sacrificar tantas cosas pero bueno era y es su pasión. Cuando las cosas se hacen con pasión parece que los sacrificios son menores».
DP: Ana Bautista, orgullo de Tenerife
MC: «Ella fue mi primera entrevistada en aquel programa de deportes que hacía Xuancar y lo hacía con alguien que tenía que hablar de gimnasia rítmica. Más acorde a que yo era la única periodista femenina y parece que estaba destinada a que como era gimnasia rítmica la entrevista la tenía que hacer yo. Lo sorprendente es que Ana es pura pasión y esa pasión la transmite. Ella se pudo marcar los objetivos pero con todo el trabajo que hizo y con el fondo y los valores que tiene es normal que consiguiera todo lo que ha conseguido. Lo que no es normal es que la gente se olvide de quién es y quién ha sido Ana Bautista porque no solo es que se colocara primera de Europa o que fuera la gimnasta más importante sino que su esfuerzo también le dio visibilidad a la gimnasia rítmica en Tenerife. De esa época guardo buenos recuerdos, incluso un poste que me dedicó que la guardo con mucho cariño porque después de tantos años si algo queda es la amistad. Ana es una persona a la que adoro. Ana siempre será un regalo en mi vida».
DP: Su relación con Ana
MC: «Yo sigo en contacto con ella. Yo a Ana la he seguido no solo como gimnasta sino después cuando formó parte de la selección española dentro del cuadro técnico. Los logros conseguidos por la gimnasia rítmica española se puede decir que van con sello de Ana Bautista. Es un ejemplo de persona en todos los sentidos, como deportista pero sobretodo como ser humano.
DP: Mensaje Final
MC: «Ana ha sido reconocida privada y públicamente pero es bueno que la traigan al presente y que nos refresquen la memoria a todos. A veces coleccionamos acontecimientos deportivos de un deportista y luego los pasamos al baúl de los recuerdos. En este caso Ana se lo merece, es un ejemplo para cualquier deportista».
Seguimos hablando con Ana Bautista
DP: Un año después tuvo que retirarse por un problema de cervicales, ¿Fue un poco injusto tras lo conseguido? ¿Se cortaba una carrera con mucho futuro?
AB: «En el año 1990 llegó el momento de la retirada. Una lesión cervical que llevaba arrastrando varios años puso el punto en un momento en el que me sentía con mucha energía e ilusión para continuar entrenando, realmente era lo que me motivaba, mucho más que la competición en sí. Nunca he sido muy competitiva. Mi pasión por la gimnasia la plasmaba plenamente en la sala de entrenamiento, moldeando cada gesto, o investigando en un nuevo movimiento…esto era lo que realmente me motivaba, lo que me permitía sentirme viva. Cuando los médicos determinaron que no era conveniente continuar, todo mi mundo en ese momento dio un giro de trescientos sesenta grados. Tenía entonces 19 años y toda aquella dedicación llegaba a su fin. Regresé entonces a Tenerife para continuar mis estudios junto a mi familia. Fue un sabor agridulce, feliz de encontrarme de nuevo con mis seres queridos, pero nostálgica de lo que había ocupado la mayor parte de mi vida hasta entonces. Era como intentar llenar un vacío que nada podía suplir. Tan sólo la poesía, escribir poesía me ayudó mucho a canalizar los sentimientos de aquel período y aceptar que tenía muchas otras motivaciones en la vida por las que seguir adelante. Me encantaba la psicología, me atraía el periodismo, formarme como entrenadora, pero antes tenía que finalizar mis estudios de COU y adaptarme a una nueva vida. Siempre estaré inmensamente agradecida por todo el apoyo que recibí entonces de mi familia y amigos, de Nelva, de mis compañeras de gimnasia y de muchas personas que sin conocerlas me ofrecían su apoyo y cariño».
DP: ¿Qué sensaciones le quedan de su etapa como entrenadora del equipo español? ¿Cómo vivió esa etapa en la gimnasia rítmica?
AB: «Con los años, vinieron otras etapas en mi vida dentro del mundo del deporte.Llevaba varios años viviendo en Madrid, cursando los estudios de Psicología, y recibí una llamada de Emilia Boneva, era en de Enero de 1996, tenía entonces veinticuatro años. Su voz, su templanza, me llenaron de emoción. Su propuesta era trabajar como ayudante en la Modalidad Individual. Me sentía muy joven e inexperta, pero tenía la certeza de que a su lado todo sería posible. Ella me permitió la confianza para formarme y aprender a su lado. Fueron años de compaginar mis estudios de Psicología con el trabajo en el Equipo Nacional. Y fue de gran enseñanza, porque ambas áreas se complementaban y me nutrían enormemente. Tras finalizar la olimpiada de Atlanta’96, Emilia preparó su retirada, y me quedé al cargo de las gimnastas individuales como seleccionadora. Siempre pensé que pasaríamos mucho más tiempo juntas, aprendiendo a su lado, pero no pudo ser. De pronto me vi con veinticuatro años y una responsabilidad que asumir. Fue una etapa muy intensa e interesante, aprendíamos mutuamente, las gimnastas y yo crecimos juntas. Almudena Cid, Alba Caride, Esther Domínguez, Adassa Ramos, Tania Campo, Carolina Malchair…fue una etapa llena de vivencias y experiencias positivas. Para mí un espacio de investigación donde lo establecido hasta el momento me abrió las puertas para poder plantear nuevas formas de entrenamiento y preparación, inicialmente diferentes a las establecidas, pero que permitirían que las gimnastas compatibilizaran sus estudios y entrenamientos en año pre-olímpico y Olímpico (Sidney’00), sin bajar su rendimiento deportivo y aumentando sus tiempos de estudio. Agradezco a la Real Federación Española de Gimnasia Rítmica y al Consejo Superior de Deportes el apoyo recibido entonces. Todo lo aprendido entonces, me ha permitido seguir desarrollando planes de entrenamiento específicos e individualizados para cada gimnasta, tanto desde el ámbito físico-técnico como psicológico».
DP: Con el paso de los años los reconocimientos siempre han estado presentes, un ejemplo el Pabellón que lleva su nombre ¿Un honor para usted? ¿Qué sintió cuando pusieron su nombre al Pabellón?
AB: «Siempre agradeceré a mi tierra todo el cariño recibido, no sólo como gimnasta, siendo muy jovencita, sino también con el paso de los años. Un homenaje ó reconocimiento en el deporte suele ir ligado a esfuerzo y dedicación de muchas personas, algunas de ellas más visibles que otras, pero en el camino de un deportista todas ellas son igualmente esenciales. Para mí, el hecho de que exista un Pabellón en Tenerife con el nombre de una gimnasta, simboliza a tantas y tantas gimnastas que aman a este deporte, a tantos técnicos y entrenadores que dejan parte de su vida en una sala de entrenamiento, a padres que con su esfuerzo diario permiten que sus hijas e hijos puedan practicar éste u otro deporte, a jóvenes que tienen la posibilidad de seguir disfrutando del deporte que les apasiona en condiciones más favorables. Por todo ello, sólo puedo agradecer que esto sea posible».
DP: Hablemos de la actualidad de la gimnasia rítmica, ¿Cómo ve este deporte en Canarias y en España? ¿En qué cree que debe mejorar? ¿En qué ha cambiado mirando cuando usted la practicaba? ¿Su futuro?
AB: «Actualmente en Canarias hay mucha motivación por la Gimnasia Rítmica. También a nivel nacional hay un gran número de jóvenes que practican este deporte. La combinación de una práctica deportiva unida al arte, la música y el movimiento, el manejo de los aparatos junto a la capacidad corporal hacen que sea un deporte muy atractivo y enriquecedor. A lo largo de los años, ha sufrido modificaciones en el código de puntuación, lo cual hace que los técnicos y gimnastas tengan que adaptarse constantemente a nuevas formas de trabajo y preparación. Ello por una parte es positivo, ya que es un deporte en constante evolución, pero por otro lado impide en muchos casos una preparación adecuada a las diferentes edades de desarrollo. Su futuro va encaminado hacia el retorno a sus orígenes desde una perspectiva más innovadora y técnica, pero regresando a la esencia creativa y artística de este deporte. La música y el movimiento unido al manejo del aparato permiten una búsqueda creativa de enlaces y maestrías que convierte a la gimnasia rítmica en un deporte fusionado al arte».
DP: Miremos a su profesión actual, la psicología ¿Cómo se aplica en los deportistas ante una disciplina tan dura como es la gimnasia rítmica?
AB: «La psicología en el deporte, en especial en la Gimnasia Rítmica se aplica enfocada a trabajar aspectos como la motivación intrínseca, disminuir los niveles de exigencia para aminorar los niveles de estrés y mejorar de este modo el rendimiento y la capacidad de cada deportista, etcétera. Se trata de conseguir que cada gimnasta con su juventud y su etapa de desarrollo, consiga disfrutar de la actividad que realiza sin que la presión o la exigencia limiten sus posibilidades. Y que cada una de ellas, puedan vivir la actividad deportiva de manera plena y compaginarla con las diferentes facetas de su vida ( familiar, académica, social…) Una de mis motivaciones actualmente tiene que ver con el enfoque psicológico en gimnastas retiradas o en fase de retirada. Aprender a canalizar todo aquello que ha formado parte de tu vida durante tantos años y transformarlo en un enfoque creativo y de aprendizaje no siempre es posible y más aún si tomamos en cuenta que muchas gimnastas finalizan su etapa deportiva cuando aún están en la fase de adolescencia. Trabajar en el ámbito de la danzaterapia, el movimiento creativo o la proyección psicológica positiva abre puertas en éste ámbito tan olvidado en muchos casos».
DP: Mensaje Final
AB: «Quisiera agradecer a tantas personas que trabajan cada día con niños, jóvenes y adolescentes en el deporte. Porque cada uno de ellos es un pilar, un referente, que permite poner las bases de valores como la dedicación, la constancia, el esfuerzo canalizado y eficaz, la humanidad, el compañerismo, la empatía. Creo que es una inmensa responsabilidad, no sólo el intento de transmitirlo, sino el vibrar en ello».
Paloma del Río y Ana Bautista
Paloma del Río es la voz de la gimnasia rítmica española desde el lado de la noticia. No podía faltar su opinión sobre Ana Bautista, de otro modo el reportaje estaría incompleto. Con su profesionalidad y humildad nos atendió y recordó esos grandes momentos de la deportista tinerfeña.
Deporpress: ¿Qué recuerda de Ana Bautista?
Paloma del Río: «Cuando yo la conocí ella era la tercera gimnasta del equipo. Titulares eran Maisa Lloret y María Martín. Era la época cuando entrenaban en el gimnasio Moscardó de Madrid con Emilia Boneva y Mar Lozano. Ana era una mujer trabajadora, silenciosa, metódica, disciplinada. Estaba a lo suyo, a su perfeccionamiento y a seguir las indicaciones que Emilia Boneva le iba dando. Era muy buena compañera y había buen rollo entre ellas. Se notaba que convivían de la mañana a la noche todas juntas. Las tres eran de fuera de Madrid, con lo cual estaban en una concentración permanente y se notaba una convivencia y de apoyo fenomenal entre ellas. Ellas se cubrían en esa parte emocional que supone estar fuera de casa cuando se es tan pequeña. Siempre recuerdo a Ana muy seria cuando tenía que estar muy seria y sonriente cuando había que sonreír».
DP: ¿Cómo recuerda aquel momento en Hannover en el año 1989?
PR: «Fue un momento muy emocionante. Estábamos Susana Mendizabal y yo sonorizando esa Copa de Europa y Ana tenía verdaderas posibilidad de conseguir la medalla. Lo consiguió y no era fácil por la competencia que había con las rusas, búlgaras, las ucranianas. Ana consiguió con su trabajo y esfuerzo hacer un ejercicio magnífico. Me sentí sorprendida no solo por la medalla sino porque Susana Mendizabal se puso a llorar en esos momentos. Realmente no sabía lo que le estaba pasando a Susana con esas lagrimas. Entendía un poco la emoción y la alegría pero luego me explicó. Hasta ese momento era la única gimnasta que había ganado una medalla y eso lo tenía en su espalda. Era un peso y una responsabilidad y la medalla de Ana significó para Susana que repartía la carga que ya había otra gimnasta que tenía una medalla y ya no era la única que podía decir eso sino que lo compartía de mil amores».
DP: ¿Qué sabe de Ana en la actualidad?
PR: «La última vez que estuve con ella fue hace 4 ó 5 años cuando ella estaba todavía dentro del staff del equipo nacional hasta que se marchó. Hace mucho tiempo que no hablo con ella. Con Ana me pasa algo curioso que pase el tiempo que pase, un mes, dos meses, cinco años, nos sentamos hablar y parece que el día anterior hayamos estado hablando y no haya pasado el tiempo. Ana es una mujer muy carismática, con personalidad y es una mujer meticulosa a la hora de hacer su trabajo. Es una mujer de valores profundos, respetuosa y que te quiere por lo que eres no por lo que puedas aparentar».
DP: ¿Cómo ve la gimnasia en la actualidad?
PR: «En cada etapa o ciclo olímpico se produce una renovación en todos los deportes y en la gimnasia también ha ocurrido. En el conjunto ha habido un cambio considerable de nombres. Las gimnastas que fueron subcampeonas olímpicas llevan un año y medio entrando en talleres. Cuando no es un hombro, es una rodilla y sino una cadera. El caso es que después de dos ciclos olímpicos de mucho machaque y entrenamiento se están tomando su tiempo de reposo y de arreglar todas las lesiones. En el nivel individual estamos en un nivel inferior al que estábamos. Han habido una serie de nombres desde mi punto de vista como Almudena Cid, se retira Almudena y ha estado durante mucho tiempo Carolina Gil como primera gimnasta pero estamos en ese momento que no hemos encontrado a esa gimnasta que se mantenga dentro de las 10 ó 12 mejores de Europa y del mundo y está costando trabajo. Yo creo que con la cantidad de niñas que hay en la gimnasia rítmica española pueda salir una talentosa con un carisma especial y que dejan al equipo español en lo más alto. Estoy segura que en algún rincón de España saldrán niñas que destaquen».
Cuando escuchas a Ana Bautista hablar de la gimnasia con tanta pasión y amor, mostrando en sus palabras un eterno agradecimiento a su familia, a su entrenadora, a su tierra y a todos. Además Mayte Castro, la ‘periodista de casa’ recuerda a Ana como un regalo en su vida y finalmente Paloma del Río nos afirma que Ana es una mujer de valores profundos, yo no tengo más que añadir. Un trío de ases en este reportaje, nuestra protagonista Ana Bautista y dos periodistas que vivieron de cerca los éxitos de la deportista tinerfeña. Simplemente, de verdad, MUCHAS GRACIAS!