Por @PrezLima
El control del partido dependerá en gran medida de como el árbitro gestiones las decisiones disciplinarias, es decir: el uso correcto de las cartulinas y el posterior efecto que cause en los jugador.
Mostrar muchas tarjetas amarillas en un encuentro no es sinónimo de control; cuando el árbitro tiene que hacer un uso excesivo de las amonestaciones este pierde su efecto, los jugadores dejan de actuar correctamente y abandonan el respeto hacia la figura del árbitro.
Para leer el artículo completo, pincha aquí…