Redacción DeporPress | El CD Tenerife cayó en el derbi canario. La manera de hacerlo puede ser una de las peores que puede existir: un gol en propia puerta en la última jugada del partido.
Los de Ramis no saltaron conectados al verde del Estadio de Gran Canaria. Esto lo aprovecharon los de Pepe Mel. Con un Jonathan Viera protagonista arrinconaron a los blanquiazules en su propio campo. Jesé perdonó la primera vez, pero la segunda la metió para la jaula el ’21’ tras un error de Carlos Ruiz tirando el fuera de juego.
Soriano se encargó de mantener vivos a los chicharreros. El descanso hizo acto de presencia y los vestuarios le vinieron muy bien a los visitantes. El CD Tenerife saltó a la cancha empujado por una afición que se hacía notar en la isla vecina. Elady falló una, sin embargo de falta puso las tablas en el marcador con la ayuda de Raúl Navas.
El choque se abría. Las oportunidades se repartían para ambos conjuntos. Rubén Díez tuvo la victoria tinerfeña en sus botas. En ese momento apareció la figura de Raúl Fernández realizando una intervención espectacular que salvó a los suyos.
Cuando Prieto Iglesias iba a decretar el añadido, en una acción de mala fortuna Larrea introdujo el balón en la portería de Juan Soriano poniendo el 2-1 final en el luminoso.
Derrota dura. Ahora toca levantarse y prepararse para el exigente enfrentamiento ante el Eibar en el Heliodoro. Amarga vuelta a Tenerife.