Es lo que tiene enfrentarse a cuatro jornadas de terminar la primera vuelta. El calendario ha deparado que este año Iberostar Tenerife y Herbalife Gran Canaria midan sus fuerzas cuando está cerca el final de la primera mitad de la liga. Y ese hecho viene de la mano con otro, que es el grado de consecución del primer objetivo marcado para muchos equipos de la Liga Endesa y que no es otro que tener plaza para acceder a la Copa del Rey.
Cierto que los vecinos, como equipo anfitrión, tienen ese derecho adquirido pero buscan ser cabeza de serie y tratar de tener una primera eliminatoria teóricamente menos complicada que si no lo fuesen. Por su parte, a los tinerfeños solo les vale ganar para seguir teniendo opciones.
Es aquí donde radica la importancia del encuentro que en la tarde del sábado va a medir a los dos representantes canarios en la máxima competición del baloncesto nacional. Quien no salga vencedor perderá no solo un partido de máxima rivalidad sino también casi todas las opciones de aspirar a ese primer objetivo marcado por cada una de las entidades.
En la grada seguro que también se jugará otro partido y mucho tendrá que ver el aspecto que vaya a presentar el Santiago Martín para sumar posibilidades de éxito para los locales. Pero lo determinante va a estar en el parquet.
Es difícil poder vaticinar dónde podría estar la clave para uno y otro equipo. Seguro que tanto Marco Justo como Víctor García habrán analizado a su rival y habrán dado buena cuenta a Katsikaris y a Casimiro de cuáles son las debilidades y cuáles las fortalezas.
Se enfrenta un equipo que recibe pocos puntos, el Canarias, ante otro que anota muchos, Gran Canaria. Ambos con buenos porcentajes en lanzamientos de dos, pero con mucha diferencia entre ambos en el acierto de tres; en este apartado el Iberostar es el peor de toda la liga. Algo que compensa siendo el mejor equipo reboteador.
Con tanta igualdad colectiva, probablemente el choque se decida con la acción individual de algún protagonista. Llamados a este papel estelar pueden estar Ponitka, si es de la partida, Tobey o Abromaitis por parte de los locales y Báez, Oliver o Eriksson por los visitantes. Pero suele pasar, en partidos muy trabados, que aparezca la figura de un actor secundario y que termine saliendo a hombros.
Al margen de especular con las claves que puedan desequilibrar el choque, de lo que no tenemos ninguna duda es de que volveremos a disfrutar de un muy buen partido de baloncesto, de un espectáculo deportivo de alto nivel, de la incertidumbre de conocer quién se acercará más al objetivo marcado para esta primera vuelta y de saber cuál de los dos equipos canarios se lleva el primer partido oficial del curso 2017-2018.