Redacción Deporpress | La opción de rememorar el 11 de julio de 2010, día en la que la selección española se proclamó brillante campeona del Mundo, precisamente en el mismo escenario (Soccer City) que visitó este martes, puede servir para desviar la atención sobre otra discreta actuación un partido amistoso de La Roja, que como ya sucedió el pasado sábado ante Guinea Ecuatorial, volvió a rendir muy por debajo de sus posibilidades. Y donde de nuevo quedó demostrado que eso de disputar amistosos es algo que el combinado de Vicente del Bosque no termina de digerir.
En Malabo se vio un equipo sin chispa, cubriendo el expediente, lejos de querer pisar el acelerador y limitándose a ver pasar los minutos de un duelo que finalizó con triunfo por la mínima de los visitantes (1-2). El panorama fue similar ante Sudáfrica, eso sí, un rival de mayor entidad que la escuadra ecuatoguineana, y que sin desplegar tampoco un gran fútbol, fue capaz de vencer a España por un gol a cero (Parker, 56′).
Para colmo de males, el conjunto nacional padeció la lesión de Víctor Valdés, quien abandonó el terreno de juego sin casi poder apoyar la pierna derecha. Una dolencia que habrá encendido todas las alarmas en el FC Barcelona. Precisamente, otro integrante del equipo culé, caso de Pedro Rodríguez, formó parte del once inicial que dispuso Del Bosque y completó hasta 61 minutos de juego. Como el resto de sus compañeros, el extremo tinerfeño no estuvo excesivamente afortunado.