Redacción Deporpress | Durante todo este tiempo, y aunque parezca mentira, a Alejandro Alfaro no se le ha borrado la sonrisa de la cara. Siempre en un discreto segundo plano, el atacante animaba a sus compañeros y les ayudaba a ser positivos en los malos momentos, mientras el onubense veía cómo su reincorporación al grupo se dilataba una y mil veces.
Una patada del bético Perquis el pasado 5 de octubre dio comienzo a un calvario que al principio parecía cosa de nada y que con el tiempo se convirtió en una lesión de larguísima duración. Se le practicó una artroscopia el 12 de noviembre, pero la herida se le infectó y no cicatrizaba bien a pesar de las limpiezas en quirófano practicadas por el prestigioso doctor Pedro Guillén.
Por fin, el ex del Tenerife ve la luz al final del túnel y, tras varias sesiones en las que ha trabajado con normalidad, ha recibido el alta médica cuando aún restan cinco partidos para que concluya la competición regular. Un gran fichaje para el Valladolid, con calidad y muchísimas ganas de volver a disfrutar del fútbol.
«¡Tiene cojones que después de esperar siete meses para volver a jugar ahora haya convocada una huelga!», lamentó el futbolista del Pucela. Alfaro resumía así su situación, nada más concluir su primer entrenamiento ya con el alta médica: «El proceso ha sido largo, pero ya estoy a disposición del míster». «Soy de vivir el presente y el presente que tenemos es muy bonito; ojalá pueda aportar mucho al equipo», enfatizó.
El futbolista onubense se mostró categórico a la hora de hablar sobre las posibilidades de ascenso del Valladolid: «Por supuesto que todavía pensamos en conseguir el ascenso directo». «Tenemos que centrarnos en hacer bien nuestro trabajo, en hacer los deberes, y seguro que los rivales se dejan algo por el camino», auguró.
(Fuente: web oficial Real Valladolid)