Redacción Deporpress | Álex Bermejo ha demostrado el por qué de su fichaje y su condición de titular siempre que ha estado al ciento por ciento. El catalán no lo está teniendo fácil en esta primera campaña en el CD Tenerife, y a pesar de haberse perdido una parte importante del campeonato, ya es junto a Luis Milla, ambos con seis goles, el segundo máximo realizador del equipo, solo por detrás de Dani Gómez.
Hay que recordar que Bermejo era fijo en los planteamientos de López Garai, hasta que cayó lesionado en la jornada 13 en la visita al CD Mirandés. Lo que parecía una sobrecarga derivó en una rotura del adductor derecho, que le hizo perderse nada menos que seis partidos cuando ya había logrado cuatro goles, y en plena crisis de resultados que conllevaron el despido del entrenador vasco.
Llegó entonces Rubén Baraja y el atacante pudo disputar las dos últimas jornadas antes de que terminara el año, pero coincidiendo cuando el equipo tocó fondo, en Riazor. Pero entonces una rotura del sóleo de la pierna derecha le ha hecho vivir su peor momento del curso, sin poder jugar durante dos meses más, justo cuando el Tenerife reaccionó y vivía sus mejores momentos. En total se perdió 13 de 15 partidos.
Pero el extremo se ha empeñado en ser importante y, tras regresar a finales de marzo con ocho minutos contra el Elche, el parón por la pandemia mundial le ha venido bien para ponerse a punto. De tal modo que, desde entonces, siempre ha participado en cada partido, y con el de ayer contra el Almería, ya encadena cinco titularidades consecutivas, algo que no conseguía desde justo antes de romperse el sóleo.
Ayer dio el triunfo a su equipo, como lo hizo hace escasas fechas en Santander al marcar el segundo gol (1-2). Tres puntos de oro que así analizó el propio jugador: «Tal y como se ha dado el partido, meter un gol en el 92 y remontando es lo que todos queremos. El gol puede llegar en cualquier momento y para ello se debe salir concentrado. He tenido la suerte que me ha caído y para dentro».
Ahora Bermejo solo mira, con ilusión, al futuro inmediato, y a un sueño que era una quimera hasta hace pocas semanas. «Ahora nos quedan cuatro finales e intentaremos sacar la mayor cantidad de puntos posible para seguir soñando. Hemos pasado momentos de sufrimiento, pero nos hemos repuesto y ahora nos ganamos el derecho a soñar por méritos propios«.
Y, por último, no se olvida de la sufrida afición chicharrera, que desearía tener cerca en cada partido en el estadio: «Ojalá pudiese venir la gente al Heliodoro Rodríguez López, pues serían partidos muy bonitos, con toda la afición apoyando. Intentaremos devolver todo el cariño e intentaremos seguir sumando puntos. Claro que notamos el aliento de la gente, sentimos ese apoyo».