Redacción Deporpress | El tinerfeño Omar Mascarell fue nuestro gran protagonista en un nuevo capítulo de Instagram TV, dentro de la cuenta oficial de Deporpress. El capitán del Schalke 04 nos atendió desde Alemania para hablar largo y tendido sobre su aventura en tierras germanas, así como la vuelta al fútbol en la Bundesliga una vez superada la peor fase de la pandemia Covid-19. Mascarell conversa sobre esta nueva normalidad, su crecimiento en el balompié para asentarse en la élite y sus ambiciones para el futuro.
Situación personal.- “Me encuentro súper bien. La lesión va marcada dentro de los plazos. En teoría, la temporada se había acabado para mí, ya que en estas fechas tendría que estar terminándose la Liga. Pero con todo lo sucedido, tengo la posibilidad de volver con el equipo y acabar el curso jugando. Creo que la semana que viene podré empezar a entrenar con el grupo. A partir de ahí, todo dependerá de las sensaciones. Estamos positivos y creemos que pronto podré estar con el equipo”.
Vuelta al fútbol.- “Tiene un sabor agridulce. Por un lado, contentos de volver a empezar, sabiendo que estamos cerca de poder acabar la Bundesliga. La primera jornada ha salido bastante bien y todos estamos contentos con el resultado. Sí es verdad que ha sido diferente por otro lado, pues no estamos acostumbrados a jugar sin aficionados. O tantas reglas: salir al campo en diferentes momentos, cambiarse en vestuarios distintos dentro del mismo equipo… pero son reglas que toca cumplir. La celebración de los goles también choca, pues tenemos que frenar esa euforia para mantener las distancias. Pero toca acostumbrarse y ganas de seguir partido a partido para acabar bien. El Gobierno dio un voto de confianza a la Bundesliga que ha servido para retomarlo de nuevo. Ojalá siga así”.
Nueva normalidad.- “Lo que pasa ahora con España con los equipos se asemeja a lo que hemos vivido en Alemania. Empiezas entrenando individualmente, luego en las siguientes fases tienes sesiones con grupos más amplios, con contacto entre grupos. Quizás se hacen raras porque no puedes entrenar de forma estándar, además de la incertidumbre sobre si va a jugarse o no. Va avanzando lentamente hasta que llega esa fase donde puedes entrenar con total normalidad, una vez se acerca la competición. Todo requiere su tiempo, pero esperemos que las cosas salgan bien y que en España puedan también empezar pronto”.
Test.- “Pasamos dos por semana. Uno a principios de la misma para ver que no ha habido ningún problema. Y el siguiente test, se hace el día antes del partido, ya que al día siguiente marchas al hotel de concentración. Una vez tienes los resultados, puedes concentrarte sin miedo a que haya un posible contagio en el estadio”.
Normas.- “No hay mucha diferencia. Durante los 90 minutos, es más o menos lo mismo, quitando los goles. La normalidad existe dentro de un deporte de contacto, tanto con tus compañeros como contra los rivales. Debemos seguir las directrices para que vean que estamos haciendo bien las cosas, pero al final no es cuestión de entender, sino de acostumbrarse. Estás enfocado en el partido y a veces no piensas en las reglas”.
Fútbol sin afición.- “Es la parte más dura que nos toca vivir, tanto a los aficionados como a nosotros. Al final en Alemania, estamos acostumbrados a ver estadios llenos, con una atmósfera increíble. Quizás es lo peor porque no tenemos ese ambiente que nos enamora a los futbolistas. Ver un campo tan vacío, por ejemplo en el del Borussia de Dortmund, que nada más verlo lleno tienes una motivación extra para dejarte todo en el campo. Ahora, toca ser fuertes mentalmente, buscando motivaciones de otra índole para poder rendir al cien por ciento”.
Lesiones.- “Ha sido un parón muy largo. Todos sabemos que serán momentos difíciles en cuestión física. Es un parón como el de verano. No se ha entrenado tanto como hubiésemos querido. Solo durante una semana entrenamos con total normalidad, estando todos juntos. Empiezas a competir casi sin tiempo. El riesgo de lesión es elevado y lo sabemos todos. Además, ahora nos viene la típica semana ‘inglesa’ donde jugamos domingo, miércoles y sábado. Debemos recuperar lo mejor posible, cuidarse muchísimo y tirar de rotaciones”.
Sentido de la responsabilidad.- “Muchísima gente está expuesta en otros trabajos a los contagios. El fútbol mueve muchos puestos de trabajo, así que hubiese sido duro de no reanudarse. Los clubes de la Bundesliga están pasando un mal momento. Aquí por ejemplo, en el caso del Schalke 04, el club quería mantener todos los puestos de trabajo, así que todos nos bajamos el salario para que todas esas personas que se vean involucradas en esta situación puedan salir adelante. Creo que fue un buen paso para todos. Una de las cosas que más me enamora de este país es su organización; en momentos difíciles, se arrima el hombro para ir todos a una. Todos los clubes han mantenido a sus empleados, mientras que aquellos con menor nivel adquisitivo, han sido respaldados por los más potentes económicamente hablando. Dentro de la rivalidad existente, la Bundesliga es especial porque es como una familia que se ayuda en los momentos más duros”.
Capitanía.- “Estoy muy feliz. La mejor decisión que tomé fue venirme a Alemania. En su momento, era joven y siempre tienes esos medios, más dentro de un país cuyo idioma es difícil de controlar. Pero me adapté rápido. La gente me ha tratado genial desde el primer día: aficionados, club… Creo que he encontrado mi sitio. No me esperaba ser capitán puesto que vivo aquí mi segunda temporada, pero el entrenador confió en mí desde que llegó, nombrándome uno de los capitanes. He asumido ese papel con muchas ganas para demostrar que estoy capacitado para ello”.
Pensar más rápido en la sala de máquinas.- “Me adapté bien. Para mí, todo era nuevo. Llegué por primera vez al Eintracht Frankfurt, dentro de una experiencia que quería vivir y se me dio bien. Tuve a un entrenador como Niko Kovac, quien me ayudó desde el primer momento. Me puso a jugar desde el primer momento. Si bien es cierto que al ser un juego más dinámico, por así decirlo, lo he adaptado. He mejorado físicamente, jugando más hacia adelante con balón una vez robas. En el Schalke tenemos esa idea de alta presión para robar balón y atacar la portería rival. Tenemos éxito con ese estilo”.
Temporada de ‘los mineros’.- “La Bundesliga está cogiendo un nivel bastante bueno. Lo hemos visto en Champions o Europa League, cuyos equipos compiten bien en España o Inglaterra y siguen vivos en dichas competiciones. Se están haciendo las cosas bien: Bayern de Múnich, Borussia Dortmund, RB Leipzig, Bayer Leverkusen, Monchengladbach… La competitividad es increíble. Empezamos bien, metidos dentro de ese grupo hasta navidades, pero la vuelta nos pasó factura por las lesiones, con pérdida de experiencia y mucha calidad. Es normal que el equipo pegase un bajón”.
Cultura de equipo.- “España, Alemania e Inglaterra son para mí las tres ligas más grandes. Pero en la Bundesliga, solo hay que ver los estadios para ver lo que se respira. Metemos más de 60.000 personas en nuestro campo, dando igual que juguemos contra el Bayern de Múnich o el Friburgo porque se llena igual, con todos mis respetos. Para ellos, es una fiesta del fútbol. Yo no había nada parecido sobre cómo se vive el fútbol hasta que llegué aquí”.
Diferencias entre el fútbol alemán y español.- “El español está más dotado técnicamente, con posesiones más largas. No tienen prisas por atacar. Mientras, en Alemania, tiran mucho del contragolpe con partidos de ida y vuelta. Están abiertos los 90 minutos; puedes ir ganando 2-0, pero terminar derrotado en los últimos minutos. Te quedas con cara de bobo. Les gusta esa tensión de que todo puede pasar. Los equipos van mejorando cada año, pero esas posesiones tan largas no son bien vistas por la afición, e incluso podrías llevar alguna pitada”.
Afortunado.- “Es lo que soñaba desde muy pequeño. Nada más empezar a caminar, tenía un balón en los pies. Cuando los profesores me preguntaban que quería ser de mayor, no dudaba en mi respuesta: futbolista. Todo el mundo me miraba como diciendo: eso no es una profesión. Sabía que tenía que hacer todo lo posible para conseguirlo, pues no es fácil. Hay mucho trabajo detrás: salir pronto de casa, dejando a tus amigos y familia detrás para labrarte un futuro. Existe mucho trabajo invisible. Pero estoy contento de haber tomado la decisión para llegar donde estoy. Lo difícil una vez llegas es mantenerse, pues el nivel es alto. Pero creo que físicamente y mentalmente estoy preparado para ello. Tengo una familia y amigos que están siempre ahí para apoyarme en las buenas y las malas”.
Punto de inflexión.- “Hubo etapas de todos los colores. También difíciles. Cuando era pequeñito, en etapa de Infantil o Cadete, iba con la Selección Canaria y notaba que esto se me daba bien. Pero en esa época, jugaba para divertirme. Siempre fue así. Lo hice en mi etapa del Tegueste, luego en el Laguna… Me divertía con los míos. Entonces, cuando toca a la puerta el Real Madrid, toca dar ese paso de irse con 16 años. El primer año jugué en juveniles, mientras que al siguiente me subieron al Castilla. Ahí, noté que todo era más profesional: entrenábamos por las mañanas, no me daba tiempo de ir al colegio… Empezaba ese punto de partida de la vida profesional donde tienes que dedicarle muchas horas para rendir a tope. Fue un punto clave y me dije: Omar, la cosa se pone seria. Vamos a echar las horas que hagan falta porque estás a un paso de dar ese salto a Primera División. Mi cabeza solo ocupaba ese pensamiento y trabajamos para ello”.
El Castilla, trampolín definitivo.- “Siempre estaré agradecido de haber jugado con el Real Madrid. Me dieron una oportunidad única, tratándome estupendamente. Crecí como futbolista y persona. Cuando perteneces a esa, te ayuda mucho porque, a cualquier club que vayas, lo haces siendo exjugador o jugador del Real Madrid. Da mucha fuerza. Uno luego tiene que ganarse ese respeto, pero de primeras generas una buena impresión que sirve para darte confianza. De aquella generación, muchos llegaron a la élite, donde los juntas a todos ahora en Primera y harían un papel más que digno. Lo disfrutamos muchísimo y siempre estará en mi memoria”.
Asignatura pendiente, la Selección.- “Mantengo la ilusión con más fuerza que nunca. Pero sé que es difícil. En mi posición, hablamos de jugadores de primerísimo nivel. Si me preguntas dos o tres años atrás, no lo hubiese visto posible porque quizás no me veía al nivel requerido. Pero si lo haces ahora, creo que estoy preparado para ese reto. Tengo mucha ilusión de que pueda pasar algún día. Este año me ha ido bien, quitando la lesión. No cierro esa puerta porque sé que está abierta. En cuanto exista la oportunidad, me abro y me meto (ríe)”.
Futuro.- “Tengo contrato hasta 2022. Aquí me siento valorado, querido y respetado, tanto por afición, club y compañeros. Lo tengo todo. Cuando te sientes feliz haciendo lo que te gusta, no buscas otra cosa. Los nuevos retos siempre me han gustado, pero ahora quiero seguir alcanzando nuevas metas en el Schalke 04, incluso levantando algún título. Quiero estar mucho tiempo aquí. El club me ha dado confianza y creo que debo devolvérsela de esa manera”.