Pilar Pérez (Santa Cruz de Tenerife) | Alejandro Martínez es un hombre de baloncesto. Corre por sus venas este deporte y disfruta cada segundo en cancha. El ex entrenador del Iberostar Tenerife concluyó una temporada 2017/18 con sabor agridulce. Hemos hablado con él para conocer sus sensaciones del curso finalizado. Además miramos al banquillo del Iberostar Tenerife y tiene claro como afrontará el Ademi Tenerife BSR la próxima temporada con su hermano Javier Martínez para lograr el ascenso a Primera División.
Deporpress: ¿Cuál es la valoración de la temporada de Alejandro Martínez desde el banquillo?
Alejandro Martínez: «Ha sido una temporada atípica estando en dos clubes. En Sevilla las cosas no fueron bien lo que llevó a que rescindieran mi contrato tras cinco jornadas. Creo que después una pretemporada muy complicada el equipo comenzaba a funcionar, pero entiendo que los clubes tengan prisas por conseguir resultados y tomen decisiones de este tipo, aunque no las comparta. Y a Palencia llegué en una situación clasificatoria difícil, pero entre todos conseguimos remontar y meternos en puestos de play-off. Así que cierto sabor agridulce en esta temporada».
DP: Si hablamos de los últimos meses de la temporada recién finalizada ¿Qué es lo que identificaría como causa principal de no haber logrado el ascenso con el Palencia?
AM: «Nunca hay un solo factor que decida un ascenso o el no conseguirlo. Palencia siempre es candidato y este año no lo era menos. Nos clasificamos para los play-off en la séptima plaza y jugar con campo en contra siempre es muy difícil. Pese a ello logramos eliminar al Oviedo en el quinto partido en su cancha y este esfuerzo quizás lo pagamos en la siguiente serie. Contra Manresa en semifinales pudimos ganar los dos primeros partidos en su cancha, pero no lo hicimos por algún hecho un tanto difícil de entender y esto nos pesó mucho en el tercer partido, que fue el definitivo para ser eliminados. Se podría hablar de varias circunstancias y buscar excusas, pero no es el estilo ni de Palencia, ni de este entrenador. Lo importante es que Palencia sigue estando año tras año entre los mejores y que lo volverá a intentar la próxima temporada».
DP: ¿Tiene una oferta encima de la mesa del Palencia? ¿Será su próximo equipo para la temporada 18/19? ¿Se ha sentido valorado por el club y la afición del equipo?
Pues no lo se. Aún estamos valorando lo sucedido esta temporada. Habrá tiempo de hablar. Me he sentido muy valorado y querido por todos en cada minuto. Palencia es una ciudad pequeña y es muy grato pasear por sus calles, lo recomiendo, y que te pare algún aficionado a felicitarte o simplemente a saludarte y hablar del equipo».
DP: Como entrenador de baloncesto, ¿Cuál es la condición principal que debe tener un jugador para que esté en su equipo?
AM: «Que quiera estar».
DP: ¿Sigue teniendo la misma ilusión por el baloncesto que cuando comenzó?
AM: «Podría decir que más, pero mentiría. Tengo la misma que el primer día que empecé y van a ser muy pronto 39 años en los banquillos.
DP: Con más de 50 años, ¿Queda mucho rato de Alejandro Martínez en los banquillos? ¿Cuál sería la causa por la que dejaría el baloncesto?
AM: «52 recién cumplidos para ser exactos. No creo que exista una causa por la que vaya a dejar el baloncesto. Sí llegará un día en el que dejaré de entrenar, aunque aún está muy lejano en el tiempo, pero existen muchas otras maneras más de seguir trabajando en este deporte».
DP: A la mínima oportunidad viaja a Estados Unidos a ver baloncesto de la NBA, ¿En qué se diferencia ese baloncesto del europeo? ¿En que debe mejorar el europeo para asimilarlo un poco más al mejor del mundo?
AM: «Básicamente es un tema económico, de instalaciones y de condiciones físicas de los jugadores. El baloncesto en Europa no tiene nada que envidiar a la NBA a nivel técnico-táctico, todo lo contrario, de ahí que cada vez más jugadores, y ahora entrenadores, se vayan allí».
DP: ¿Cómo valora la temporada del Iberostar Tenerife después de tantas dificultades?
AM: «Ha sido un muy buen año en el que han tenido que reponerse a un cambio de entrenador y a varias lesiones muy importantes. Para mí, lo realmente importantes es estar ahí temporada tras temporada, tener una regularidad clasificatoria (con un buen balance de victorias y derrotas) mas allá de resultados o de triunfos puntuales. Buen rendimiento en Europa, Copa del Rey y play-off es un gran balance. Y otro dato clave ha sido el incremento de la afluencia de público».
DP: Parece que Fotis Katsikaris no continuará en el banquillo aurinegro ¿Echa de menos ese banquillo donde tantos éxitos tuvo?
AM: «Cuando estás fuera de casa echas de menos muchas cosas. Y sí, echo de menos ese banquillo en el que estuve sentado muchos partidos».
DP: Volvería a ese banquillo?
AM: «Claro».
DP: Aprovechamos la ocasión para preguntarle por el baloncesto en silla de ruedas y el Ademi Tenerife, que ha vivido un descenso difícil de asumir ¿Cómo cree que afrontará el equipo la próxima temporada con su hermano Javier Martínez?
AM: «La afrontarán con toda la energía necesaria para volver a ascender. No han parado de trabajar y seguro que el próximo curso seguirán ofreciendo buen baloncesto. No fue un año fácil con alguna lesión, sobre todo la de Tino (Padrón), que les llevó a perder algún partido de más, pero durante todo el curso fueron, sin duda, uno de los equipos que, con sus limitaciones, mejor baloncesto desarrollaron».
DP: ¿Qué es lo que destaca de un reto profesional para elegir estar en él?
AM: «Que confíen en mí para afrontarlo y liderarlo».
DP: ¿Mensaje final para los aficionados al baloncesto y los seguidores de Alejandro Martínez?
AM: «Darles las gracias por las muestras de apoyo que siempre me han ofrecido».
Alejandro Martínez y el baloncesto. Creo que el primero no podría vivir sin este deporte y el segundo no sería lo mismo sin él. Alejandro hombre conciso y claro. Líder de los banquillos con las ideas sobradamente conocidas. Casi 39 años en esta profesión dan para mucho. Siempre es un placer hablar con Alejandro y seguir de cerca su trayectoria. La ACB siempre tendrá las puertas abiertas a este gran entrenador.