Skip to main content Scroll Top

Alargar la serie, por Fernando Llombet

Por @fllombet

Ese ha sido el mensaje que han ido dando los protagonistas del Iberostar Tenerife desde que conocieron su clasificación para los playoff. Aun desconociendo rival, el objetivo para seguir aumentando el Desafío, lo verbalizaron en ganar, al menos, uno de los partidos de las eliminatorias por el título.

 

Y a fe que esta noche lo van a intentar y, de esa manera, emular lo que ayer hicieron Barcelona y Gran Canaria.

 

Para ello, van a contar con un pabellón abarrotado, con ganas de estar al lado de los suyos, bien para empujar en la aspiración de ese objetivo, bien para despedir a un equipo que ha realizado la mejor temporada de la historia de la entidad.

 

Pero esto último ahora no debe ocupar tiempo. Lo que ocupa es ganar a Unicaja. Un rival al que no se le ha podido derrotar esta temporada y que siempre se muestra como un conjunto muy ordenado, con pocos puntos vulnerables por donde encontrar ventajas.

 

La semana pasada fue Eyenga el factor sorpresa que desequilibró el choque y hoy puede ser cualquiera. Nedovic, Omic, Musli, Suárez, Alberto Díaz,… es tan larga su plantilla que es difícil fijar un solo objetivo en el scouting.

 

Pero hoy, para lo bueno, que sería empatar la eliminatoria, como para lo menos bueno, que sería la despedida, el equipo de Vidorreta debe apelar a mostrar las señas de identidad que le han marcado en este curso deportivo.

 

Jugar sin la presión de sentirse obligado a ganar, pero con la ilusión de seguir sumando retos. Competir cada cuarto como si fuese el último. El aspecto defensivo volverá a ser de obligado cumplimiento. Tratar de ganar el partido a mucho puntos parece tarea compleja. La previa teoriza que, para alargar la serie, el de hoy debe ser un partido muy trabado, donde los andaluces no se encuentren cómodos.

 

Cerca de la pintura parecen muy superiores. Las opciones de triunfo pasan por tener un perímetro muy acertado. Ahí es donde debe estar el factor sorpresa del Canarias. En el primer choque fue Kirksay quien mantuvo al equipo en el marcador, hasta la aparición de Eyenga. Pero esa aportación parece insuficiente. Se va a necesitar al mejor Rodrigo, en un enfrentamiento muy atractivo con Alberto Díaz. Va a ser obligatoria la agresividad de Dornekamp, el desequilibrio de Davin White, el atrevimiento de Grigonis o la aportación de un tapado como Ferrán viniendo desde el banquillo.

 

Pero si algo va a necesitar el equipo, será la confianza que se le transmita desde la grada para que a la temporada le quede algo más que el partido de esta noche. Málaga espera. Que no se escriba mañana la última crónica de una temporada irrepetible.