Redacción Deporpress | “Necesitamos llegar a los 25 puntos”. Fueron las palabras de Quico de Diego antes del arranque de temporada en Segunda División B. Cuatro jornadas después, el representativo tinerfeño acumula un crédito en su casillero, como penúltimo del grupo 4A, solo por delante del colista: Las Palmas Atlético, aún con el contador a cero.
En esa primera fase, el CD Marino necesita quedar del sexto puesto hacia arriba si no quiere jugar la fase por la permanencia en la Segunda División RFEF, es decir, para ganarse un puesto por la categoría que está junto por encima de la actual Tercera y por debajo de la nueva categoría entre medio de la Segunda División. De este modo, tendría que ganar ocho de catorce partidos, es decir, más de la mitad: 57%.
Actualmente, la barrera se encontraría en cinco puntos, donde se sitúa el Atlético Sanluqueño con cinco créditos. Pero el tiempo de maniobra cada vez es menor. Catorce finales de aquí al domingo 21 de marzo, donde la cita más próxima es la visita al filial del Cádiz, situado en el tercer escalón con siete positivos.
Primer escenario, el más optimista
Se conseguiría si el CD Marino finalizase entre las tres primeras posiciones una vez terminen las 18 jornadas disputadas. Un escenario impensable a día de hoy, pero posible en términos empíricos. En ella, participaría contra los tres primeros de los diferentes subgrupos, con el objetivo de pujar por el ascenso a Segunda. En esta nueva fase, se enfrentaría a los rivales del subgrupo 4B, pero no a los mismos del grupo 4A, ya que los resultados de la primera fase contarían en los partidos a ida y vuelta entre los clasificados. Los tres primeros clubes clasificados en cada grupo, además del cuarto con mejor coeficiente de entre los cinco grupos, participarán en el Play Off de Ascenso a Segunda División y los clubes restantes, no clasificados para la Fase Final de Ascenso, participarán en la nueva Primera División RFEF en la próxima temporada 2021/2022.
Segundo escenario, la aspiración real
Participaría en esta segunda fase si quedase entre el cuarto y sexto puesto. Como en el anterior ejemplo, se enfrentaría a los cuarto, quinto, y sexto clasificados del grupo 4B, mientras que los resultados cosechados anteriormente contra el cuarto/quinto/sexto clasificado de su propio grupo contarían para este segundo asalto. Los dos primeros clubes clasificados (7º y 8º) de cada uno de los grupos ascenderán a la Primera División RFEF, mientras los clubes restantes, que no obtuvieron el ascenso, participarán en la Segunda División RFEF en la próxima temporada 2021 / 2022.
Tercer escenario, el que nadie quiere
Englobaría a los cuatro últimos clasificados de la actual primera fase por subgrupos: del séptimo al décimo. De nuevo, se repite sistema: tendría que enfrentarse a ida y vuelta contra séptimo, octavo, noveno y décimo del subgrupo 4B a ida y vuelta, pero no del mismo grupo inicial (4A). Una fase de 8 jornadas entre abril y mayo, donde los clasificados en los puestos del cuarto al octavo (16º al 20º grupos de diez y 17º al 21º) de cada grupo, además del clasificado en el tercer puesto (15º grupos de 10 y 16º grupos de once) con peor coeficiente de entre todos los grupos, descenderán a la Tercera División RFEF.