Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | Uno ya no sabe que esperar de este CD Tenerife, que en Oviedo fue capaz de hacer lo peor y lo mejor. Es difícil elegir un titular que refleje exactamente lo que pasó este viernes en el Carlos Tartiere, en un choque con un marcador (4-2) que enfadaría desde el primer hasta el último birria, pero que habría que explicar por partes.
Y es que los de Ramis firmaron casi que sus peores 10 minutos de competición; los primeros del partido. Esos que llevaron a Pomares a ser expulsado a los ¡20 segundos de partido! Con la tontería todavía en el cuerpo y defendiendo como madres, los blanquiazules se vieron con 2-0 en el minuto 8.
Olía a goleada, pero lejos de eso y apelando al sentido de la responsabilidad y compromiso unos con otros, arrimaron el hombro para saber sufrir y llegar incluso a empatar el partido con goles de Bermejo y Carlos Ruiz, este último celebrado por uno de los capitanes con una rabia y un sentimiento como pocos jugadores tienen dentro del vestuario.
Pero desde el gol del central al 3-2 apenas pasaron unos segundos. Parecía que nadie se percató de que, antes del saque de centro, había movido el ‘Cuco’ Ziganda el banquillo metiendo lógicamente a otro delantero, Rodri Ríos, que entró como Pedro por su casa en un centro lateral para certificar el tercer gol local y dejar con cara de tontos a un equipo que acusó definitivamente el golpe, y con el cuarto terminó por morir.
Aunque no sacó la bandera blanca de rendición, verse otra vez dos goles por debajo y con el desgaste físico y mental de estar inferioridad, supuso un imposible para un Tenerife que, en función de los resultados que se produzcan el fin de semana podría caer incluso a puestos de descenso, o rozarlos.
Con solo dos novedades respecto al once inicial contra el Leganés saltó el Tenerife al terreno de juego. Ramón Folch en el puesto de Javi Alonso y Joselu por Jorge Padilla restaron cantera a la elección del preparador.
Pero todo el plan de partido se fue al traste en el primer minuto cuando Ais Reig (recuerden, tres derrotas seguidas con este colegiado) expulsó de manera excesivamente rigurosa a Carlos Pomares, que cortó un balón levantando excesivamente una pierna que acabó impactando en un rival.
No reaccionó rápido para ajustar el carril zurdo Ramis (Bermejo bajó unos metros), y el Oviedo aprovechó el agujero con Sangalli para centrar a la cabeza de Blanco Leschuk, que no perdonó (1-0, 4’).
El relevo no llegó hasta el minuto 7, sacrificando a un Joselu que volvía a su estadio. Álex Muñoz entró por el delantero, pero el Oviedo entró esta vez por la izquierda, para que Leschuk otra vez, ante una defensa insular que había dimitido, superara a Dani Hernández (2-0, 8’).
Había hecho aguas el Tenerife en 10 minutos desastrosos y condicionados por la expulsión. Tocaba remar y apelar a la heroica al menos para no encajar una goleada de escándalo, pero en la primera oportunidad que pudo estirarse, Bermejo cabeceó con calidad un servicio desde la derecha de Nono (2-1, 15’).
Eran los locales sin embargo los que, con ventaja numérica y en el marcador, rondaban la portería de Dani Hernández ante una defensa hundida en área propia. Sangalli, a los 21 minutos, voleo un centro cruzado que se marchó fuera por muy poco.
Tras unos minutos en el que el Tenerife pudo tener más balón, pero sin llegar a generar oportunidades, el Oviedo terminó la primera mitad jugando en territorio rival y volviendo a crear dudas en los de Ramis, con la línea defensiva anclada muy atrás.
El descanso no varió nada y los asturianos seguían jugando cómodos, cerca del área tinerfeñista que, cuando robaba, buscaba a un Fran Sol muy solo, como una isla. Decidió Ramis ayudar a Sol poniéndole a Apeh al lado (61’) que entró junto a Javi Alonso, retirando a los hombres de bandas; Nono y Bermejo.
Le salió perfecta la jugada y Carlos Ruiz, quién si no en momentos así, cabeceó tras un rechazo a la red una falta lateral empatando el partido (2-2, 64’) después de que, con suspense, el VAR concediera la posición del central.
Cuando los insulares habían hecho lo imposible, empatar un 2-0 con uno menos, llegó una nueva pájara, despiste defensivo monumental (¡otro más esta temporada!), para permitir un remate de cabeza en plancha de Rodri Ríos, que había entrado justo tras el empate, y superar a Dani Hernández (3-2, 65’) ¡El 9 no pudo estar más solo en el corazón del área pequeña!
No fue un jarro de agua fría, fue un señor baño en agua helada, un nuevo mazazo para un equipo que, con rabia, había celebrado un empate más que merecido. Con un cuarto de hora y la prolongación por delante refrescó Ramis el equipo con Sipcic y Jorge Padilla sustituyendo a Alberto y Fran Sol.
FICHA TÉCNICA:
Real Oviedo (4): Joan Femenías; Juan Nieto, Arribas, Bolaño, Mossa (Lucas Ahijado, 90’); Sangalli, Édgar González, Javi Mier (Jimmy, 90’)), Borja Sánchez; Obeng (Rodri Ríos, 65’) y Leschuk (Riki, 84’).
Entrenador: ‘Cuco’ Ziganda.
CD Tenerife (2): Dani Hernández; Moore, Alberto (Sipcic, 75’), Carlos Ruiz, Pomares; Nono (Javi Alonso, 61’), Aitor Sanz, Ramón Folch, Bermejo (Apeh, 61’); Joselu (Álex Muñoz, 7’) y Fran Sol (Jorge Padilla, 75’).
Entrenador: Luis Miguel Ramis.
Goles: 1-0 (4’) Blanco Leschuk, de cabeza. 2-0 (8’) Blanco Leschuk remata un pase de Mossa, desde el área pequeña. 2-1 (15’) Bermejo remata de cabeza un centro desde la derecha. 2-2 (64’) Carlos Ruiz aprovecha un balón suelto para cabecear al fondo de las mallas. 3-2 (65’) Rodrigo remata en plancha casi en el área pequeña. 4-2 (79’) Borja Sánchez remata solo en el segundo palo.
Árbitro: Saúl Ais Reig (colegio valenciano). Asistido en las bandas por Campo Hernández y Saenen Álvarez. Amonestó al local Javi Mier (62’); y al visitante Aitor Sanz (54’). Expulsó con roja directa a Pomares (1’). Árbitro de VAR: Álvaro Moreno Aragón.
Incidencias: Partido correspondiente a la 18ª jornada de la Liga Smartbank 20/21, disputado en el estadio Carlos Tartiere, a puerta cerrada. El Tenerife vistió totalmente de blanco. El Real Oviedo lo hizo con pantalón blanco y camiseta azul.