Redacción Deporpress | Aitor Sanz, un capitán para la historia. El futbolista del CD Tenerife sigue dando guerra a sus 38 años. Titular en una de las posiciones que mayor desgaste supone para un futbolista, el jugador blanquiazul volvió a dar una ‘masterclass’ de fútbol en el pasado derbi canario.
A la espera de saber qué sucede con su futuro, pues se sitúa dentro de la lista de futbolista que va renovando de forma anual, Sanz es el cuarto jugador de la historia con más partidos en clave blanquiazul, solo por detrás de Toño, Felipe y Suso Santana.
El jugador recaló en la isla como uno de los futbolistas dispuestos a formar el núcleo fuerte en el retorno a Segunda División, durante el curso 2013/14, bajo la dirección deportiva de Quique Medina. En ese mercado de verano, pocos pensarían que él o Carlos Ruiz crearían un vínculo tan identificativo con el club durante tantos años.
Una década vistiendo los colores del representativo donde siempre ha sido titular indiscutible con todo entrenador que se sentó en los banquillos. Un verdadero símbolo contemporáneo En la presente campaña, es el quinto jugador más utilizado por Ramis sobre el verde.
Luchando contra viento y marea
Su etapa más dura en su carrera deportiva se dio en el curso 18/19, donde estuvo cerca de poner punto y final a su andadura en el fútbol profesional. Una lesión interminable que le tuvo apartado de los terrenos de juego durante 16 meses, concretamente entre marzo de 2019 y agosto de 2020. 54 jornadas sin el capitán, pero que se repuso ante cualquier obstáculo para volver a donde más feliz ha sido: en el césped.
Desde su aterrizaje en la isla, ha sumado más de 30 partidos de Liga por temporada, a excepción de la cita 18/19 y el final de la 17/18, donde empezó su pesadilla en forma de lesión –se perdió los últimos doce encuentros-.
Dos veces quedándose en la orilla
Una de las notas más amargas de su larga estancia se describe en un hecho: no haber defendido la camiseta blanquiazul en Primera División. Una lucha contra el reloj donde el inevitable paso del tiempo hace que ese anhelado sueño sea cada vez más difícil.
La primera oportunidad se presentó el 24 de junio de 2017, pero el Tenerife no pudo defender el 1-0 a su favor en el Heliodoro, dentro de la vuelta de la final de la promoción por el ascenso ante el Getafe (3-1). A un gol de la cima.
Por último, en la que pudo ser la última vez de estar tan cerca, se centra en ese reciente encuentro del pasado mes de junio contra el Girona en el Heliodoro, donde el desafortunado gol de José León en propia puerta y la puntilla de Arnau Martínez frustró el plan del centenario con final feliz. Aitor Sanz, un capitán para la historia.